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Misterio sin resolver: un recorrido por el Museo Casa Guardiola

Aquí fue asesinado por su propia guardia el presidente José Santos Guardiola. Está ubicado en el Barrio San Francisco, de Comayagua
17.10.2023

COMAYAGUA, HONDURAS.- Es temprano; apenas acaban de dar las cinco de la mañana del sábado 11 de enero de 1862. Los vientos de inicio de año han ahuyentado el calor de Comayagua, y el silencio es roto por los golpes de una mano anónima sobre la puerta de la casa en que vive el presidente José Santos Guardiola.

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El mandatario se pone de pie, pero su esposa, Ana Arbizú, le pide que no salga. Es inútil. Guardiola tiene una cita con la muerte.

Abre la puerta y se encuentra cara a cara con su verdugo. El dedo jala el gatillo de la carabina. El disparo da de lleno en el abdomen del presidente hondureño. Las pocas fuerzas que le quedan no impiden que trate de arrebatarle el arma a su asesino.

Cae al suelo. La carabina apunta de nuevo al moribundo. “Basta, ya no es necesario”, serán sus últimas palabras.

Esteban Guardiola, escritor y sobrino, revela en el libro “Vida y hechos del General Santos Guardiola”, reeditado por Colección Erandique, otros datos sobre el magnicidio.

Colección Erandique es una iniciativa del ingeniero José Azcona para recuperar la memoria histórica, fortalecer la identidad nacional y promover el hábito de la lectura.

“Este vivía confiado en Honduras y en el amor de su pueblo, en su valor personal y en la fidelidad de los militares que lo rodeaban. Entre ellos se encontraba el capitán Pablo Agurcia, sujeto que gozaba de todo su cariño y confianza, a tal grado, que cuando sus amigos le dijeron que Agurcia podía mandar a quitarle la vida, Guardiola se lo comunicó a él con una carcajada que manifestaba claramente su incredulidad a la vez que su confianza absoluta”.

Esteban Guardiola continúa relatando: “El coronel Hipólito Zafra Valladares, Jefe de la Guardia Presidencial, fue asaltado y herido la víspera del asesinato, hecho que lo dejó fuera del campo de acción. Aunque Guardiola había recibido de muchas partes aviso del plan que se tramaba para privarlo de la vida, él las creyó falsas y de su parte no tomó ninguna medida para frustrar dicho plan”.

Lo que dijo doña Aniceta

Judith Machuca es directora de la Casa Museo Santos Guardiola. De pie, junto a la misma puerta a la que llamaron los conspiradores, relata que la noche anterior al asesinato, el mismo Agurcia mandó a cambiar la Guardia de Honor.

La costurera del Palacio Presidencial, Aniceta Lemus, advirtió a la esposa de Guardiola sobre los planes que había para matarlo. El valiente general, sin embargo, no atendió las palabras de Ana Arbizú. Y pagó con su propia vida...

El asesinato de Guardiola es un misterio sin resolver. Machuca enumera a algunos sectores que pudieron tener interés en la eliminación del presidente.

“Se habla de los liberales, pues Guardiola, que era un conservador, los combatió. También de los sectores oscurantistas de la Iglesia, con quienes él sostuvo fuertes polémicas, al extremo de que fue excomulgado. En respuesta, el Gobierno expulsó a varios curas y confiscó propiedades eclesiales”, señala.

También se menciona a ciertos grupos de Estados Unidos, quienes deseaban vengar el fusilamiento del filibustero William Walker. ¿Y qué hay de los ingleses, heridos en su orgullo por la devolución de Islas de la Bahía y La Mosquitia a Honduras?

La esposa del presidente, enloquecida por el dolor, huyó con sus hijos del lugar del crimen y fue a refugiarse en la casa de doña Mercedes Montes, que les facilitó vestidos; por ir en ropas menores, y todo cuanto creyó necesario —es parte del relato del libro “Vida y hechos del General Santos Guardiola”.

Agrega: “Se asegura que el señor Canónigo don Pedro Boquín también protegió a la afligida familia, y el cadáver del occiso fue trasladado a la Iglesia Catedral, en donde se procedió a embalsamarlo y a extraerle el corazón que se colocó en un frasco lleno de alcohol para conservarlo, el que aún se encuentra con los otros restos en el sitio en que aquéllos están depositados en la Catedral”.

Casa Guardiola es parte de Ciudad Museo, el proyecto que impulsa el alcalde Carlos Miranda para atraer el turismo. Los otros son: Museo de los Gobernantes José Trinidad Cabañas; Museo de Comayagua; Casa Colonial Familia Castillo y Palacio Episcopal.

A diferencia de lo que hizo el presidente Guardiola, esta vez sí vale la pena abrirle las puertas a la historia...

Otros detalles

- Durante el siglo XX, la casa de Guardiola sirvió de presidio. Fue convertida en museo en 2019 en el gobierno de Juan Orlando Hernández.

- El visitante puede admirar algunas pertenencias de Guardiola, entre ellas, baúles, documentos, monedas y utensilios.

- El gobierno de Guardiola puso fin a las aventuras de William Walker, el filibustero gringo que fue fusilado y enterrado en Trujillo el 12 de septiembre de 1860.

Horarios del museo: De martes a domingo de 8:00 am a 4:00 pm. Valor de la entrada: 40 lempiras adultos; 10 lempiras niños; estudiantes 25 lempiras. Adulto mayor 10 lempiras y extranjeros 5 dólares.