Víctor Flores García, sobresaliente intelectual latinoamericano de origen salvadoreño, ha publicado un libro en el que profundiza en la efigie del comandante Hugo Chávez Frías y la impronta del chavismo en Latinoamérica. En La Utopía Pervertida.
El germen de la división de AL, introduce en lo que fue su trayectoria, desde que aparece en el conato de golpe de Estado de 1992 hasta su asentamiento en el poder. Idealista al inicio, totalitario en su final. Los calificativos son nuestros.
Los señalamientos no aparecen en esta obra, solo datos y testimonios comprobables que la ubican entre los títulos creíbles, válidos al estudio. Huraño al subjetivismo con que podría captar mayor atención hacia su libro, es precisamente en la objetividad que la caracteriza, quizás por su rigor de periodista, en la que radica su riqueza.
En sus páginas se destaca como la interpretación intrínseca que hace el comandante Chávez, del pensamiento y gesta del Libertador Simón Bolívar, definió o distorsionó, el andamiaje sociopolítico y económico de lo que fue la Gran Venezuela. Como corrió el hilo conductor de la conflictividad y polarización en que se dispersó esta nación de riquezas inconmensurables, al interior de sus propias montañas y las de patrias extrañas.
El autor vuelve notoria la instrumentalización de los medios de comunicación que realizara para consolidar un personalismo en el que basar su agenda nacional e internacional: la búsqueda de implantar su mesianismo, el que no lo redime, sino que, ante muchas miradas, lo condena.
El libro induce al lector a hacer su propia interpretación y a sacar conclusiones, sin que sea una ideología lo que sesgue la excelente labor del escritor. La reflexión es obligada por documentos, entrevistas y anécdotas, para hacernos cuestionar una vez más, a los caudillos o aspirantes a serlo, que surgen en AL. ¿Qué hacer para que no destruyan las instituciones, los sueños y la Ley? Y entonces, orientarnos a forjar los escudos que nos protejan de ellos.