Los pequeñines que dan la milla extra también llenan de orgullo y excelencia los desfiles
Todos los niños hoy se han llenado de creatividad y fervor patrio, pero también brillan aquellos que desde pequeños llevan consigo el esfuerzo que los hace resaltar: su excelencia
- Actualizado: 13 de septiembre de 2025 a las 09:52
Con una banda que cruza desde su hombro hasta la cintura, el pequeño Joseph Sebastián Díaz Zepeda desfila con orgullo como uno de los más destacados de la Escuela Club de Leones. Otra pequeñita disfrutó ser palillona, mientras resaltaba también su excelencia académica.
Cada centro educativo, en los 204 años de independencia patria, lleva con orgullo a quienes dan la milla extra y, con su esfuerzo, logran sobresalir con buenas calificaciones.
La pequeña Ashley Anahí Hernández Acosta, de 11 años de edad, portó con orgullo su banda que la acredita como alumna destacada de la Escuela Nuevos Horizontes N. 1. Ella formó parte de uno de los cuadros de honor que desfilaron por el bulevar del Norte en Comayagüela.
Niños y niñas integraban el cuadro de honor de la Escuela Nuevos Horizontes de la capital.
Esta pequeña palillona, además de engalanar con su carisma y bailes, también luce con orgullo una banda que la reconoce como alumna destacada.
Ellos son el cuadro de excelencia académica del Centro de Educación Básica Gubernamental Mary Flakes de Flores; portan una medalla como símbolo de su dedicación y esfuerzo.
Una bella palillona capitalina muestra con orgullo su banda de excelencia académica, a juego con los colores de su vestido y sus accesorios.
En la ciudad de La Ceiba, esta estudiante demostró que los alumnos de excelencia académica también tienen aptitudes para pertenecer a bandas marciales y de guerra.
En la misma ciudad del litoral atlántico de Honduras, otra pequeña vistió con orgullo un traje típico inspirado en el cacique Lempira y sobre él llevaba visible su estola de excelencia académica.
Estos guapos chiquitines lucieron impecables con sus atuendos arreglados cuidadosamente por sus padres y tutores. Todos formaban parte del cuadro de excelencia académica de una institución que desfiló desde el parque El Obelisco, en Tegucigalpa, capital de Honduras.
Desde el más pequeño hasta el más grande saben que hoy representan a la estrella de su escuela, pero sobre todo demuestran que desde temprana edad comprenden la importancia de esforzarse en sus estudios.
El orgullo patrio y la excelencia se respiran en cada paso. Las jovencitas saben que su esfuerzo ha sido reconocido y que hoy también son protagonistas de los desfiles.
Con una coordinación impecable, los pequeñines de excelencia académica se prepararon durante meses para enorgullecer a su país.
Con una sonrisa de oreja a oreja, las jovencitas con su banda de excelencia académica caminaron orgullosas, satisfechas por el fruto de su dedicación.
Como verdaderos pequeños gigantes, los niños que se han esforzado y han dedicado tiempo extra a sus estudios hoy fueron premiados y, al igual que sus compañeros, brillaron en los desfiles.
Los chiquitines de excelencia académica se convirtieron en protagonistas y, con su esfuerzo, llenaron de orgullo a sus padres y a su país.