El Rey, que mantuvo un almuerzo privado con Rafa Nadal después de que éste se perdiera por lesión los Juegos de Londres 2012, definió a Severiano Ballesteros como 'un ejemplo' tras la operación a la que el golfista fallecido se sometió en 2009 e invitó a la reconciliación de Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa al asir sus brazos en el podio del circuito de Jerez de la Frontera en marzo de 2008.

La agenda del monarca ha encontrado habitualmente hueco para apoyar al deporte, como demostró su intervención, el 2 de octubre de 2009 en Copenhague, en la presentación de Madrid ante la Asamblea del COI para organizar los Juegos de 2016.

Aunque sus últimas intervenciones quirúrgicas le han impedido asistir a las entregas recientes de los Premios Nacionales del Deporte, el Rey ha presidido normalmente estas ceremonias como la celebrada en febrero de 2011, en la que destacó el papel integrador del deporte y agradeció el esfuerzo de los galardonados, y el de 'tantos otros que han venido abriendo camino desde hace años' para que España sea 'hoy una potencia deportiva de primer orden'.

'El deporte nos enriquece como seres humanos y nos une como sociedad al reforzar y ensalzar los mejores valores individuales y colectivos y al fortalecer nuestro espíritu de lucha en todos los órdenes de la vida', afirmó el monarca entonces.

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