Editorial

Mujeres en pie de lucha

Se celebra en esta fecha el Día de la Mujer hondureña, en conmemoración de la jornada histórica que significó la primera conquista política, en la que fueron reconocidos sus derechos políticos a través del Decreto N° 29 de 1955 durante el gobierno del entonces presidente Julio Lozano Díaz.

La lucha no empezó ese año, y tampoco ha terminado; es más, la lucha por la igualdad de derechos sigue siendo ardua, pues son miles las mujeres que siguen enfrentándose a diversas formas de discriminación que menoscaban su derecho a la vida misma y a vivir una vida digna.

Los últimos años la sociedad hondureña ha sido testigo de la vulnerabilidad de este segmento de la población, pero principalmente de la violencia de que son objeto. El Observatorio de la Violencia de la UNAH registra en promedio la muerte de una mujer cada 18 horas en el territorio nacional, entre ellas un alto porcentaje de niñas menores de 18 años, y resaltan con preocupación la saña con las que están siendo asesinadas, la impunidad que rodea a un alto porcentaje de estos homicidios y la indiferencia expresa de las autoridades policiales y judiciales frente a estos hechos.

La vulnerabilidad de sus derechos a la educación, a la salud, a la vivienda, a un empleo digno; la pobreza, son solo otros problemas a los que se enfrentan y que orillan a muchas a abandonar la tierra que les vio nacer en busca de las oportunidades que les permitan forjar una vida digna para ellas y sus familias.

Pero las adversidades no las vencen, los problemas no las doblegan, y ahí están ellas, en pie de lucha, con su cabeza en alto dando pasos en firme para forjarse la vida digna que sueñan, luchando por el respeto e igualdad de derechos y sobresaliendo en diversos campos de la sociedad.

En este día, no solo hay que felicitarlas, sino animarlas y acompañarlas en la lucha permanente que libran por alcanzar la plena igualdad de derechos en su quehacer diario y unirse a su grito de justicia y alto a la impunidad de todos y cada uno de los feminicidios que se han registrado en el país. Cuando se respetan y se toman en serio los derechos de las mujeres, la sociedad es mejor para todas las personas.