Editorial

Honduras y Taiwán

La República de China (Taiwán), nación fraterna que desde 1941 sostiene relaciones a nivel diplomático con nuestro país, en un vínculo cada vez más benéfico y provechoso para ambas partes, ha nombrado nueva embajadora ante el pueblo y gobierno hondureño. Se trata de la dama Vivia Chang, funcionaria de carrera con amplia experiencia que acredita su desempeño en la Cancillería de su país natal. Tendrá como reto incrementar y fortalecer los vínculos bilaterales entre las dos repúblicas, tanto a nivel oficial como de la empresa privada, con el propósito de consolidar tales lazos, en una coyuntura especialmente incierta a nivel global.

En efecto, acechan múltiples peligros a la estabilidad mundial, a nivel sanitario, económico, social, ambiental, que requieren de la cooperación y coordinación de políticas y estrategias internacionales para enfrentar tan formidables desafíos.

Desafortunadamente, la paz y prosperidad planetarias se encuentran en una coyuntura altamente peligrosa. En el sureste asiático, la hostilidad y expansionismo de Beijing hacia Taiwán se muestran crecientemente agresivas, lo que augura tensiones geopolíticas que obligan a esa república insular a la obligada autodefensa para preservar su libertad y sistema democrático ante la posibilidad de un conflicto bélico no provocado con la segunda potencia militar del mundo de imprevisibles consecuencias.

En Honduras, algunos funcionarios gubernamentales han declarado que a mediano plazo el actual gobierno ha contemplado la apertura de relaciones diplomáticas con el régimen chino, iniciativa que iría en detrimento de la tradicional y provechosa política exterior hondureña de apoyo y respaldo a Taiwán, que cada vez más, mediante diversas modalidades, incrementa su cooperación hacia Honduras, de manera incondicional en múltiples áreas. Esos vínculos, lejos de debilitarse deben fortalecerse por ambas partes.