Periodismo de Impacto

Moda ética para reciclar el plástico en Marruecos  

Combinar la protección del medio ambiente, el desarrollo sostenible y el empoderamiento de la mujer. Este es el reto que plantea un proyecto social pionero en el reciclaje de plásticos en Marruecos. La clave de su éxito: combinar el diseño contemporáneo con el tejido tradicional

21.04.2019

MARRUECOS.- En las zonas periurbanas de Marruecos, las bolsas de plástico han proliferado durante mucho tiempo y se han convertido en verdaderos iconos de la contaminación.

'Estos paisajes de sachets hasta donde alcanza la vista, que rodeaban mi pueblo, me habían impactado mucho cuando era adolescente. Fue participando en la categoría internacional de un concurso del CCE de Francia (Comité national des conseillers du commerce extérieur de la France), que tuve la idea de poner en marcha mi proyecto', dice Faïza Hajji, presidenta de la Asociación del Docteur Fatiha (ADF).

Dos años después del concurso, en 2006, esta graduada de Télécom Bretagne en Francia decidió lanzar la empresa social Ifassen (que significa 'manos' en dialecto local) a través de la ADF en Berkane, su ciudad natal, en el noreste de Marruecos.

Desde entonces, la marca ha reciclado más de 56.000 bolsas de plástico dando origen a tres cooperativas de mujeres y no ha parado de crecer, aumentando su calidad y volumen de producción.

Basado en los conocimientos locales de las mujeres que tejen cestas polivalentes, este proyecto social combina la protección del medio ambiente y el espíritu empresarial social, dice su fundadora.

El concepto consiste en reciclar bolsas de plástico mediante la fabricación de cestas y bolsas para compras, combinadas con Alfa, una planta local flexible y resistente, tradicionalmente utilizada para tejer cestas.

Las artesanas limpian y cortan en tiras las bolsas de plástico para tejer las cestas. La marca fue añadiendo con el paso del tiempo otros productos como objetos decorativos, posa vasos y bolsos de mano.

Al principio, la asociación ADF brindaba apoyo a las artesanas de las cooperativas a través de ciclos de capacitación sobre calidad y establecimiento de procesos productivos, gestión de pedidos, desarrollo de herramientas de comunicación y mercadeo, y las ayudaba en la búsqueda de oportunidades comerciales, tanto locales como de exportación.

En 2016, un importante golpe de suerte llevó a la emprendedora a acelerar el ritmo: el lanzamiento por parte del gobierno marroquí de la estrategia nacional Zero Mika ('plástico cero' en árabe), prohibiendo estrictamente la producción, importación, venta y distribución de bolsas de plástico desechables.

Para alinearse con la estrategia nacional, Ifassen debía encontrar un modelo de negocio viable, aumentar el volumen de producción, encontrar socios y ganar visibilidad. Así fue como se añadieron fueron surgiendo nuevos proyectos.

'Gracias a la asociación de ADF con el programa Switchmed de la Unión Europea y el colectivo Beyond Plastic Med (BeMed), las cooperativas asociadas a Ifassen han podido fabricar y distribuir bolsas reutilizables de forma gratuita en los mercados de Berkane. Todo esto combinado con campañas de sensibilización', explica Hajji.

Entre marzo y abril de 2018, la asociación ADF realizó un estudio de mercado con 100 clientes de Ifassen y 50 minoristas de Berkane para comprender cómo se estaban usando las bolsas recicladas.

El estudio mostró que las mujeres son más propensas a usar bolsas recicladas que los hombres, porque sus compras se planifican con anticipación, mientras que las de los hombres son mas espontáneas. Esto ha permitido mejorar el diseño y la funcionalidad de las cestas, que ahora se fabrican a partir de sacos de harina (hechos con polipropileno).

Las nuevas bolsas están equipadas con dos asas de diferentes tamaños, por lo que pueden llevarse en la mano o colgadas sobre el hombro.

Además, una vez vacías, las bolsas se pliegan fácilmente y entran en un bolsillo. Como resultado, la ADF produjo 200 bolsas de plástico reciclado en colaboración con la asociación Zéro Zbel ('cero residuos' en árabe) como parte del programa piloto 'Alternativas a las bolsas de plástico de un solo uso'.

Hoy en día, Ifassen emplea a 60 mujeres y cuenta con siete diseñadores para crear nuevos modelos de bolsas a partir de plástico reciclado. Las ganancias de las ventas de los productos de la marca se utilizan para financiar el trabajo de las artesanas y las actividades de la asociación.

Los precios se fijan de común acuerdo con las mujeres de las cooperativas asociadas, y con respeto por el trabajo meticuloso que realizan. Actualmente, explica Hajji, la empresa debe encontrar un equilibrio 'entre las ventas que podemos hacer y los productos que podemos ofrecer'.

Es en esta perspectiva de diversificación y mejora de la calidad que la marca se ha implicado en el negocio del arte contemporáneo a través del proyecto MICAT (Iniciativa Marroquí para la Artesanía, el Arte y la Tecnología) en colaboración con la arquitecta marroquí Aziza Chaouni.

El proyecto apunta a reciclar bolsas y botellas de plástico, y transformarlas en alambre para alimentar una impresora 3D. El concepto permitirá la producción de una amplia variedad de productos artesanales de alto valor añadido.

El primer prototipo nacido de esta operación es una lámpara cuya estructura está impresa en 3D y en la que artesanas de diferentes cooperativas y de diferentes regiones de Marruecos tejerán utilizando diversas técnicas utilizando materiales naturales (cañas, lana...) o materiales reciclados (plástico, ropa).

'Si encontramos la financiación necesaria, presentaremos las lámparas en la Bienal de Venecia, que tendrá lugar del 11 de mayo al 24 de noviembre de 2019', dice Faiza Hajji.

Son muchos los retos que aguardan a este proyecto, con un coste estimado de 61.000 euros (unos 69.300 dólares), pero los resultados esperados son prometedores.

Este artículo se publica como parte de Earth Beats, una iniciativa internacional y colaborativa que reúne a 18 medios de comunicación de todo el mundo para centrarse en soluciones a los desechos y la contaminación.