Sucesos

Acusan a pandilleros por posesión de armas de guerra

Agentes de la Policía de la estación de Belén capturaron a tres miembros de la Mara 18 con fusiles AK-47 y dos pistolas.
29.08.2015

TEGUCIGALPA, Honduras

Por los delitos de posesión de armas prohibidas y de guerra, así como asociación ilícita, están acusados tres peligrosos pandilleros que cayeron en un operativo policial ejecutado la noche del viernes en la colonia Las Pavas, salida al departamento de Olancho, cuando supuestamente se dirigían a matar a rivales de otra mara.

Los presuntos miembros de la pandilla 18, David Alberto Verde Bonilla (28), Juan Carlos Valdez Cruz (30) y Santos Rigoberto Álvarez Flores (30) fueron detenidos en posesión de dos fusiles AK-47, una pistola 9 milímetros y una calibre 40 con su respectiva munición, así como una granada de fragmentación.

Los detenidos fueron trasladados a la Unidad Metropolitana del barrio Belén para continuar con el procedimiento legal, mientras que equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) realizan las pesquisas con el fin de determinar su participación y un rosario de delitos y asesinatos.

Operación policial

Con base en información de inteligencia, equipos de la Policía Preventiva se movilizaron de la Unidad Metropolitana de Belén hasta el sector de La Laguna y colonias aledañas con la misión de sacar de circulación a temibles criminales que planificaban una masacre en un punto de la capital.

Al darse cuenta de la presencia policial, los inadaptados sociales se refugiaron en un centro educativo, donde fueron aprehendidos por los uniformados. En el acto les decomisaron evidencias que los vinculan en una serie de delitos.

La Policía confirmó que los detenidos fueron remitidos a la Fiscalía para que se les siga un proceso en el juzgado competente por los delitos de asociación ilícita, así como por posesión de armas prohibidas y de guerra, entre otros.

El portavoz de la Secretaría de Seguridad, Leonel Sauceda, dijo que con esta detención y la incautación del armamento se logró evitar la comisión de delitos contra la vida, además se devolvió la tranquilidad a los habitantes de la zona.

Una fuente de inteligencia reveló que actualmente se investiga la participación de los pandilleros en una serie de actividades delictivas como extorsión, sicariato, secuestro, tráfico de drogas, robo de vehículos y en muchos crímenes ocurridos en el sector.

Unidades de inteligencia de la Policía realizan un trabajo encubierto orientado a identificar y capturar a otros miembros de la misma organización criminal que tienen en zozobra a los habitantes con sus constantes acciones delictivas.