Sucesos

Documento detalla ejecución de José Reyes Mata

El documento fue entregado por el departamento de Defensa de EE UU

17.09.2013

Un documento desclasificado del departamento de Defensa estadounidense aclaró las circunstancias de la captura y ejecución del líder guerrillero hondureño José María Reyes Mata, durante una operación militar hondureña-estadounidense en 1983, afirmaron familiares.

“Denunciamos al gobierno de Estados Unidos de esa época por no hablar y actuar cuando sabían que Reyes Mata había sido asesinado después de ser capturado”, afirmó en rueda de prensa Melba Reyes, hermana del guerrillero.

Los familiares y el Comité de Detenidos Desaparecidos de Honduras (Cofadeh) mostraron a la prensa una copia en inglés del documento desclasificado por la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa.

En el informe se anota que “Reyes Mata fue capturado vivo por elementos del escuadrón de las Fuerzas Especiales de Honduras a mediados de septiembre de 1983, interrogado y luego ejecutado”, en las montañas del Patuca, en el este del país.

“A Reyes le pegó un tiro con una pistola oficial el mayor... (comandante de Escuadrón) en presencia de oficiales hondureños no identificados”, establece el informe, que tiene tachaduras.

El cadáver de Reyes Mata sigue desaparecido, al igual que el de dos ciudadanos estadounidenses, el sacerdote James Francis Carney, más conocido como el padre Guadalupe, y David Arturo Báez Cruz, un nicaragüense-estadounidense exmiembro de los boinas verdes.

Por ello, Reyes exigió a las autoridades de Honduras la localización de “los restos de los tres y otros desaparecidos del grupo revolucionario para que los familiares podamos darles cristiana sepultura”.

En tanto, se “presume que Carney murió de malnutrición y fue abandonado por sus compañeros guerrilleros”, afirma el texto entregado el 8 de marzo de 2012 a Joseph Mulligan, hermano del religioso.

“El responsable finalmente (de estas muertes) es Estados Unidos, que justificaba todo en la guerra fría, en la lucha contra el comunismo soviético”, dijo Mulligan a la AFP.

Los tres rebeldes ingresaron procedentes de Nicaragua a las selvas hondureñas del oriental departamento de Olancho hacia julio de 1983, encabezando una columna de 96 guerrilleros para emprender una ofensiva contra el gobierno de entonces presidente Roberto Suazo Córdova.

El informe militar dado en aquel tiempo fue que los rebeldes fueron aniquilados por militares hondureños encabezados por el general Gustavo Álvarez, ultimado años después en Tegucigalpa por desconocidos, y efectivos estadounidenses en la llamada “Operación Patuca”.