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Gregorio Ferrera, un estudio sobre el revolucionario indigenista

El historiador Guillermo Varela hace una reseña sobre el libro de Jesús Evelio Inestroza sobre el general Ferrera, un personaje determinante del siglo XX
14.02.2024

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- El general Gregorio Ferrera, que es el objeto de estudio del libro de Jesús Evelio Inestroza, “General Gregorio Ferrera: ¿Revolucionario indigenista o caudillo insurreccional de las transnacionales bananeras de Honduras?”, pertenece a una generación de la cual fueron también parte el general Vicente Tosta, Tiburcio Carías Andino, Policarpo Bonilla, Rafael López Gutiérrez, el general Martínez Funes, Justo Umaña, Rafael Luque, José María Reina, entre otros.

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No es la primera obra sobre el tema que se escribe en nuestro país. En 2010 bajo la edición de la Biblioteca Nacional fue publicada “1924: caudillos, entre la matanza del pueblo y el poder”, del colega Edgar Soriano, y que constituye su tesis de licenciatura.

Dicha obra se basa en buena medida en el diario de guerra del español Manuel Rivas Cantuy. Y a su vez cuenta con una interesante serie de fotografías que revelan la crudeza de esa guerra civil, la más sangrienta en la historia del país.

Otra obra sobre el período de estudio de Inestroza es la del historiador Mario Argueta: Tres caudillos un destino”, por Ediciones Subirana (2012), cuya lectura tenemos pendiente.

Pero no dudo en considerarla de obligada lectura por las constantes referencias que sobre la misma hace don Evelio como por el prestigio de su autor.

Estamos a la espera de la pronta publicación de una obra relacionada de la prominente historiadora Ethel García Buchard.

Finalmente mi bisabuelo, Francisco Varela, escribió en 1943 sus “Apuntamientos históricos”, que fue publicado después en la dictadura de Carías en 1960.

Sobre esta interesante obra haré comentario aparte en otro momento.

En la obra que nos ocupa, “General Gregorio Ferrera: ¿Revolucionario indigenista o caudillo insurreccional de las transnacionales bananeras de Honduras?”, don Evelio nos lleva al contexto de la época de las llamadas economías de agroexportación e implementación del modelo liberal oligárquico en la región y la presencia del poder fáctico transnacional representado por las compañías mineras-bananeras de capital estadounidense y su articulación con los intereses en política exterior de los Estados Unidos.

Sociedades predominantemente rurales con alfabetismo de menos del 25%, con serias dificultades de integración física y socioeconómica, fueron el caldo de cultivo de estas sociedades hegemonizadas por caudillos militares, sin embargo, con algún nivel de instrucción.

El general Carías era abogado, Vicente, Tosta oficial de la academia militar, y Gregorio Ferrera, Perito Mercantil.

Gregorio Ferrera, de filiación liberal, inició su participación en la vida política y militar a partir de 1908 en la administración de Miguel R. Dávila.

Participó activamente en las revoluciones de 1919 y 1924 siendo su participación decisiva en la derrota de la dictadura del general López Gutiérrez a fines de abril de ese año.

Se levantó infructuosamente en armas contra el gobierno provisional de Vicente Tosta en agosto de 1924 y el constitucional de Miguel Paz Barahona partiendo al exilio por cuatro años.

Al triunfar el Partido Liberal en 1929 regresa del exilio y manifiesta su interés en contribuir al desarrollo del país más no es tomado en cuenta por la administración de Vicente Mejía Colindres (1929-1933), contra quien al final se rebela en el primer semestre de 1931.

Ese sería el último levantamiento de Ferrera presumiblemente financiado por la United Fruit Company para dejar sin valor la pretensión del gobierno de cobrar 10 dólares por hectárea irrigada en las plantaciones bananeras.

Ferrera tuvo probablemente un proyecto de país que quiso encabezar, nos dice don Evelio, y llegó a entablar amistad con Augusto César Sandino.

Si bien se levantó contra un gobierno legítimo de su partido, su muerte fue un asesinato dadas las pruebas y testimonios que cita don Evelio en torno a ese fatídico 27 de junio de 1931.

El prestigio y arraigo popular del general Ferrera entre la población indígena de la zona centro-occidente de Honduras era tan grande que el Partido Liberal en su convención previa a las elecciones de 1932 le restituyó su membresía y dedicó cinco minutos de silencio solemne a su memoria.

Esto a pesar que en algún momento hizo alianza con el general Carías en el Congreso Nacional para que lo presidiera entre 1929 y 1933.

La narrativa de don Evelio es muy amena y está sólidamente documentada en fuentes del Archivo Nacional, entrevistas a contemporáneos y descendientes de los principales actores del período estudiado. Así como en una copiosa bibliografía.

Ferrera fue un personaje valiente, honrado, pero impredecible e impulsivo. Fue capaz, como pocos, de empatizar con la población indígena lenca que le fue leal y le veneró hasta su muerte. Razón por la cual sus adversarios en ambos partidos le temían y procuraron siempre neutralizarlo.

Una obra recomendada que enriquece la historiografía hondureña del siglo XX.