Honduras

Con ferias artesanales, lencas sortean la pobreza y desempleo

FOTOGALERÍA
26.05.2016

La Paz, Honduras
Eugenia Hernández, de la comunidad de Los Planes, del municipio de Santa María, lleva dos años asistiendo a las ferias artesanales que se organizan en diferentes comunidades del departamento para vender el producto textil que elabora.

Desde que tenía 15 años aprendió a tejer bufandas, gorros y chales, productos que comercializa de manera informal en los mercados o ventas organizadas por las cooperativas de su etnia. Ahora es una madre soltera que debe sostener a dos hijos.

“La elaboración de textiles ha sido el único empleo familiar, ya que no existen oportunidades de empleo con salario fijo. Todo es por hora y se gana poco”, dijo Hernández.

Las ventas no son permanentes, por lo que ella debe aprovechar los fines de semana para comercializar su producto y agenciarse al menos unos 800 lempiras. Y cuando asiste a ferias artesanales logra vender 3,000 lempiras en dos días.

En el departamento de La Paz, las oportunidades de empleo son escasas. Los hombres trabajan en cultivos agrícolas donde les pagan 100 lempiras diarios. Mientras tanto, las mujeres han tenido que dejar sus hogares para involucrase en los trabajos agrícolas u organizarse en cooperativas para comercializar productos artesanales.

Y es que de los 126,600 habitantes de las comunidades lencas que habitan en el departamento, más de 88 mil viven en condiciones de pobreza.

Estructura
Las organizaciones lencas están estructuradas desde las comunidades mediante consejos locales departamentales o nacionales con el propósito de defender sus derechos en materia de educación, salud y mejorar las oportunidades de empleo.

Mediante la incidencia de las organizaciones han logrado obtener capital semilla por parte de organizaciones no gubernamentales para proyectos productivos y formar grupos de alfarería, artesanía, elaboración de vinos y jaleas, negocios que les permiten generar ingresos para la conformación de cajas rurales de ahorro y crédito. Un ejemplo es la producción de papa realizada en el municipio de Opatoro, donde unos 100 productores se han unido para desarrollar este rubro.

La mayoría de la producción agrícola es comercializada de manera informal entre los pueblos de la sierra como Marcala, Cabañas, Opatoro, Santa Ana, Yarula y Santa Elena

Foto: El Heraldo