Comer insectos es una opción nutritiva y económica que recomiendan biológos de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras
(UNAH) para suplir las deficiencias alimentarias de los hondureños.
Es así que a la mesa de los hondureños, con un menú cada vez más reducido por el costo de la vida, se pueden sumar platillos a base de grillos, larvas y cucarachas, entre otros insectos.
Y es que estos insectos contienen entre un 40 y 60% de más proteínas
que la carne de res, y son más fáciles de digerir.
En el caso de las cucarachas, el encargado del Museo de Entomología de la UNAH, Bery Almendares, recomienda consumir las que son de monte y que truenan al ser aplastadas.
“Las cucarachas que se podrían comer en Honduras son las de monte, que son especímenes grandes y de color café –que truenan al pisarlas-. Se pueden comer porque se alimentan las hojas que caen de los árboles… la realidad es que los insectos cultivados o que se encuentran en lugares remotos realmente son más saludables que comerse una hamburguesa”.
En el caso de las mariposas, explica que no tienen mucha carne cuando son adultas y lo mejor es comerlas 'cuando son larvas o capullos y lo mismo ocurre con las cucarachas y los grillos, es mejor ingerirlos cuando están en estado inmaduro porque también tienen más carne y no tienen alas”.
Explicó que los
estudiantes de la clase de Entomología
realizan prácticas de laboratorio para buscar especies de insectos que se pueden preparar y comerse, para demostrar que son una buena fuente alimenticia.
La práctica de consumir insectos se conoce como entomofagia.
Según Almendarez, los insectos son muy versátiles y se pueden combinar con ingredientes dulces o salados. No obstante, advierte que solo se deben comer aquellos que son cultivados u originarios de lugares remotos.
Aseguró que en algunas zonas rurales de Honduras se ingieren insectos, algunos con fines medicinales como el té de cucaracha, al que se le atribuyen beneficios contra el asma y otras afecciones respiratorias.
“En los lugares de tierra adentro es donde más se da la entomofagia, ya sea como alimento acompañado de una tortilla con sal o como remedio”.
Más económicos
“Si uno va a un restaurante y le proponen un alimento entomofágico, generalmente lo van a poner como un gourmet entonces los platillos serán caros, pero si la población realiza sus propios cultivos serán mucho más económicos, nutritivos y fáciles de manejar que tener una vaca o pollo en la casa”, dijo la estudiante de Biología Jazmín Mairena.
La universitaria, que trabaja en la reproducción de insectos, asegura que producir insectos es más económico que la carne de res o de pollo.
Antes de su consumo, los insectos deben pasar por un período de purga, en el que no son alimentados para limpiar su aparato digestivo.
Aseguró que los estudiantes de Biología son muy dados a consumir insectos, 'pero en ocasiones anteriores realicé un seminario donde cinco personas que no son de la carrera degustaron insectos y les gustó la experiencia, por lo que sería bueno realizar un estudio sobre la aceptación de la entomofagia entre los hondureños”, expresó la futura bióloga.
En mayo de 2013, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
lanzó la campaña 'Comer insectos', un recurso desperdiciado ya que son nutritivos, económicos y hasta deliciosos.