Una junta interventora será la encargada del control y dirección del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS). Trascendió que la intervención habría sido ordenada por el presidente electo, Juan Orlando Hernández, por lo que el proceso continuaría en la siguiente administración.
Según se conoció, Vilma Cecilia Morales, actual presidenta de la Comisión Nacional de Bancas y Seguros (CNBS), sería la encargada de dirigir la intervención acompañada por Roberto Jerez, es decir, el mismo equipo que intervino y saneó el Instituto de Previsión del Magisterio (Inprema).
Sin embargo, este extremo no fue confirmado ayer por los miembros de la junta directiva del IHSS, quienes aseguraron no haber sido informados de esta determinación. “Esto es parte de una especulación, no hemos recibido la notificación oficial de los cambios que pudieran darse a lo interno del
Seguro Social, ya que con el cambio de gobierno debe prepararse para elegir al nuevo director”, dijo Benjamín Bográn, representante del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) en la junta directiva del IHSS.
El empresario señaló que la institución fue creada como una instancia tripartita, por lo que el presidente electo, Juan Orlando Hernández, tendría que conocer las posición de la Junta Directiva previo a tomar determinaciones.
“Para definir el rumbo del IHSS se debe hacer de una manera tripartita entre la empresa privada, que somos los mayores aportantes, el sector obrero y el gobierno”, detalló Bográn.
“Hemos escuchado que el presidente Porfirio Lobo Sosa ha dicho que el presidente electo tiene que tomar ahora las decisiones, pero tendrá que reunirse con el sector laboral y el sector empresarial y tomar una decisión que esté en consenso con todos los representantes”, agregó.
Sin embargo, reconoció que el IHSS debe buscar continuar con un nuevo modelo de funcionamiento de tendencia mundial.
“Hay que establecer cuál es el modelo de administración que se pretende a lo interno de la institución, porque todos los seguros del mundo entraron en una crisis y los modelos curativos no son factibles, y el país tiene que evolucionar a ver cuál es el mejor para seguir”, explicó Bográn.
Por su parte, el director ejecutivo del IHSS, Mario Zelaya, indicó que la determinación no le ha sido informada, pero aseguró que las puertas de la institución se mantienen abiertas.
“Las juntas interventoras yo no las considero malas, si es la potestad exclusiva del presidente de la república esto vendría a esclarecer muchas de las cosas buenas que hemos hecho y que han ido criticadas en algunos medios”, manifestó.
“Se han mencionado algunas investigaciones de las que estoy seguro se van a dilucidar de manera positiva hacia el Seguro Social, y lo importante es que se conozca a profundidad la situación real de la institución”, agregó.
Zelaya indicó que desde hace varios meses el Ministerio Público ha realizado una investigación en base a denuncias de carácter anónimo.
“Obviamente tienen la obligación de investigar, hacer sus análisis y sacar sus conclusiones, lo que sí me gustaría es que una vez ellos llegaran a desestimar estos cargos que lo hagan público, porque los procesos que han investigado han estado apegados a la ley”, solicitó.
Afectado el paciente
Estas investigaciones también han generado problemas para los derechohabientes de la región norte, que se han visto afectados con el cierre del servicio de hemodinamia.
“Quiero pedirle por favor al señor fiscal o a la señora fiscal que tiene clausurado el servicio de hemodinamia de San Pedro Sula, que nos lo entregue”, expresó Zelaya.
“Este servicio es de suma importancia para los pacientes que nos llegan infartados, tenemos que hacer uso de este servicio para salvarles la vida y no estarlos trasladando a otros hospitales a que vayan a gastar miles y miles de lempiras”, agregó.
Explicó que el servicio fue clausurado desde el 20 de noviembre por la fiscalía al suponer que los nuevos equipos adquiridos, como una donación de la empresa que ganó la licitación de equipamiento biomédico, fueron instalados mientras los que fueron sustituidos tenían vida útil, extremo que fue descartado.