Honduras

Los robos en la era de un lobo

14.11.2017

Tegucigalpa, Honduras
Siguen y suman los escándalos de corrupción durante el mandato del honorable Porfirio Lobo Sosa. Ahora es que a cinco días de entregar el trono, una de sus “asesoras” más cercanas sustrajo de Casa de Gobierno “pinches” doce millones de lempiras y los trasladó a una cuenta personal. Robo tras robo y nadie es tocado ni con el pétalo de una rosa.

Así lo reafirmó nuevamente el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), tras presentar, por enésima vez, otra “línea de investigación” contra la cuestionada jefatura de Lobo Sosa distinguida por sendos saqueos donde también se ven implicados varios alcaldes de diferentes partidos políticos quienes todavía no son citados por la Fiscalía.

El propio expresidente confesó el saqueo al Seguro Social. Por este caso hay más de veinte personas presas, entre ellas Mario Zelaya Rojas –principal actor de la película- quien fue fulminado por “testigos protegidos” que resultaron favorecidos con miles de millones de lempiras y, a puro “cuello”, están pavoneándose y ejercitándose por las calles capitalinas.

El CNA ha ido más allá de un simple griterío de corrupción y dejó claro que esta gestión hasta zapateó con el dinero para la “niñez desamparada”, todo en el nombre del “padre, del hijo, de la hija, de la hermana, del primo, del cuñado y del chofer”, para ilustrar en nuestro sueño a ristra de individuos (as) que sirvieron de testaferros para fraguar lo pillado.

La Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (Maccih) adelantó hace unas semanas que junto a la Fiscalía prepara juicios contra varios empresarios y exfuncionarios ligados a timos públicos, pero hasta el momento todo ha quedado en puro cacareo. Juan Jiménez Mayor es actor en las redes sociales. ¡Correcto!

Gabriela Castellanos –directora del CNA- echó otro legajo de pruebas al Ministerio Público en el que afirma que una excercana del exgobernante Lobo Sosa –a cinco días de concluir su “brillante” tutela- sacó del ajuste presidencial más de doce millones de lempiras y los metió a su cuenta en un banco local. Saqueo, lavado y secado. ¡Buen provecho señorona!