Columnistas

Continúan los baños de sangre en Tegucigalpa

Los sitiadores alistándose para la ofensiva final, los defensores intentando neutralizarla. Combates en El Guanacaste, Hato de Enmedio, Suyapa, San Felipe, Juana Laínez, Casamata, entre las fuerzas cariístas y oficialistas; el Comandante de Armas de Amapala declara que ese puerto apoya a Ferrera.

El 24 de marzo, Ferrera y Carías acuerdan combinar sus tropas para iniciar el ataque decisivo. Carías solicita al diplomático Morales el reconocimiento de Washington a su causa. Temporalmente los gobiernistas se apoderan de Guacerique y El Estiquirín, el 27, Ferrera los desaloja, intentando capturar el Juana Laínez. Procedente de Omoa, en donde derrota a las fuerzas de Lagos, cuñado de López Gutiérrez, que buscan refugio en Guatemala, llega Tosta al campamento de Ferrera. La lucha por el control de la capital continúa toda la noche del 28: 400 heridos en los hospitales, sin poder recibir auxilios, muchos falleciendo por falta de atención médica. Las condiciones sanitarias se deterioran aún más, para el 31 se declara epidemia de tifus, pese a la incineración de cadáveres. El primero de abril, tras fracasar la mediación, Morales y el encargado de Negocios inglés, ante la negativa gubernamental, se inicia el ataque final, combates desde La Concordia hasta La Granja, El Berrinche, Sipile, Cuartel de Veteranos. Tosta captura El Berrinche, sin que el gobierno logre desalojar a sus fuerzas.

Abril 2: combates en Juana Laínez, La Granja, El Estiquirín, Miramesí.

Abril 3: fuego de ametralladoras dirigido a El Berrinche. El Consejo de Ministros contacta a Morales para que pregunte a Ferrera si recibe una comisión oficial para poner fin a la contienda.

Abril 4: representantes de ambos bandos se reúnen, discutiendo los términos de la suspensión de hostilidades, participando por el oficialismo Zúñiga Huete y Alberto Rodríguez, solicitan la participación de Arias, amnistía, pago por gastos incurridos, lo que es rechazado por los sitiadores, exigiendo la rendición, garantizando la vida e intereses de los defensores. Combates nocturnos en Guacerique.

Abril 6: atacado el Cuartel de Veteranos y Sipile; la línea de fuego se extiende desde las Lomas del Guijarro hasta Miramesí. Un aeroplano, facilitado a los rebeldes por la United Fruit Co., lanza bombas de mano sobre las fortificaciones de El Picacho. Por primera vez una ciudad latinoamericana es atacada desde el aire. Desde El Berrinche se cañonea Casa Presidencial.

Epidemia de disentería y tifoidea, carestía de alimentos. Sentimiento antiestadounidense entre la población.

Abril 9: se reportan 125 muertos, muchos heridos. Otro bombardeo aéreo provoca muertes civiles. Los diplomáticos de México, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica solicitan el cese de los bombardeos, respondiéndoles que los mismos se limitaran a posiciones fuera de la capital.

Abril 10: arrestados los cónsules de Colombia y Perú. El Picacho en llamas. Ferrera combate a tropas oficialistas en el Cerro de Hula, procedentes del sur intentando auxiliar a los sitiados. Espectáculo surrealista: se ofrece concierto en el Parque Central.