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Niña embarazada producto de violación no quiere abortar

Tiene 11 años, está en la décimosexta semana de su embarazo y decidió terminarlo aunque la ley uruguaya permite interrumpirlo.

07.05.2015

MONTEVIDEO, Uruguay

Una niña de 11 años embarazada tras ser violada por un adulto no desea abortar y su decisión ha generado fuerte polémica en Uruguay, luego de que su caso fuera revelado en la prensa local este jueves.

La menor quedó embarazada del abuelo de su media hermana, durante visitas frecuentes que realizaba para cuidar de su sobrino, informaron a la AFP fuentes cercanas al caso que pidieron el anonimato. 'Es en estas visitas que se produce el abuso por parte del adulto', precisaron los informantes.

El abuelo tiene 41 años. Todos residen en Montevideo según las fuentes.

La niña está en la décimosexta semana de su embarazo, aproximadamente, y fue admitida en el Centro Hospitalario Pereira Rosell de la capital uruguaya con doce semanas de gestación. Allí se encuentra en el área pediátrica, y se prepara su traslado para una instalación del Instituto del Niño y Adolescente de Uruguay (Inau), informó la directora de la entidad, Marisa Lindner.

Lindner también precisó que el hombre de 41 años está privado de libertad y será procesado por violación.

¿Autonomía para decidir?

La portavoz del Inau evitó precisar si la niña tiene autonomía suficiente para decidir continuar con el embarazo. Dijo que el caso será evaluado tomando en consideración su voluntad, la de su madre que se opone a la gestación y las circunstancias médicas.

'A pesar de que el plazo legal para abortar concluyó, si se determina que el embarazo pone en riesgo su salud, podría obtenerse una autorización judicial', apuntó la portavoz en una rueda de prensa convocada para hablar sobre el polémico caso.

Uruguay legalizó el aborto en 2013, después de décadas de debate sobre el tema. La ley nacional, en casos de violación, permite abortar hasta las catorce semanas de gestación.

Según precisaron fuentes cercanas a la familia, la niña presenta un leve retardo y problemas de aprendizaje, aunque no ha sido declarada discapacitada.

La prensa local apunta que, de acuerdo a los informes médicos remitidos por el Centro Hospitalario Pereira Rosell y a la evaluación de un equipo especializado del Inau, la pequeña de 11 años 'no tiene capacidad para entender las consecuencias del embarazo, la maternidad y la relación con un hombre que triplica su edad, además de ser ella portadora de un retardo al menos leve'.

El caso ha sido evaluado en las últimas semanas por el Inau, el equipo médico del Centro Hospitalario Pereira Rosell, la ONG El Faro, el Ministerio de la Salud y especialistas de la Universidad de la República.