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Nicolás Maduro asegura que Venezuela 'nunca' caerá en default

Según el mandatario, Venezuela 'siempre tendrá una estrategia clara', que ahora 'es renegociar y refinanciar toda la deuda'

12.11.2017

Caracas, Venezuela
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró este domingo que su país 'nunca' se declarará en default, en vísperas de una reunión el lunes en Caracas con tenedores de bonos para renegociar la deuda externa, de unos 150.000 millones dólares.

'Han jugado a que Venezuela se declare en default. Nunca. El default nunca llegará a Venezuela', dijo Maduro en su programa de televisión semanal, entre aplausos de funcionarios y colaboradores.

Según el mandatario, Venezuela 'siempre tendrá una estrategia clara', que ahora 'es renegociar y refinanciar toda la deuda'. 'Que estén claros todos los acreedores y agentes financieros', sentenció.

Maduro reiteró su llamado a los tenedores de bonos de la deuda venezolana para acudir a la cita del lunes a las 14H00 locales (18H00 GMT).

'Arranca la renegociación y el refinanciamiento de todos los compromisos', manifestó el presidente, sin mencionar ahora una 'reestructuración', proceso en el cual los deudores imponen a los acreedores nuevos términos de la deuda, como asomó cuando anunció su plan el 2 de noviembre.

Vea: Venezuela de nuevo ante la línea roja de defaul tras deuda externa

Expertos dudan del éxito del encuentro, pues las sanciones de Estados Unidos, que impiden a Venezuela recurrir a fuentes externas de capital, prohíben a sus inversionistas negociar nueva deuda emitida por el gobierno de Maduro y por la estatal petrolera PDVSA.

De acuerdo con el gobierno venezolano, 70% de los tenedores de bonos son estadounidenses y canadienses.

Desde 2014, aseguró Maduro, el país con las mayores reservas petroleras del mundo ha cancelado 73.350 millones de dólares de capital e intereses de deuda, 'sin retardo ni de un segundo'.

'Guerra financiera'
Maduro no hizo referencia a una cuota que vencía el viernes por 81 millones de dólares en intereses de un bono de Petróleos de Venezuela (PDVSA) con vencimiento en 2027, de lo cual aún no hay reportes oficiales del pago.

Tampoco a la reunión del comité de la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA), que analizará el lunes en Nueva York las consecuencias del retraso en el pago de 1.161 millones de dólares del bono 2017 de PVDSA, compromiso que el gobierno asegura haber cumplido.

Maduro acusó a las calificadoras de riesgo, que esta semana rebajaron la nota de la deuda venezolana, de formar parte de una 'guerra financiera' impulsada por Estados Unidos, iniciada -sostuvo- por la administración de Barack Obama y continuada por la de Donald Trump.

De interés: Venezuela renueva llamado a cita con inversores para renegociar deuda

'Las llamadas casas de riesgo, que son casas políticas, politizadas, parcializadas contra Venezuela (...), cada vez que pagamos suben el riesgo país como parte de la guerra para hacernos más caro el crédito y hacernos imposible el refinanciamiento', señaló.

Con reservas por 9.700 millones de dólares, Venezuela tiene obligaciones por al menos 1.470 millones de dólares en lo que resta de 2017 y para 2018 por unos 8.000 millones, en medio de una severa crisis económica.

China y Rusia, ¿la salvación?
El mandatario socialista destacó negociaciones en marcha con sus aliados China y Rusia, los mayores países prestamistas de Venezuela, a los que adeuda 28.000 millones y 8.000 millones de dólares, respectivamente.

Maduro afirmó que las conversaciones con China 'marchan perfecto y van a seguir marchando de esa forma'; a la vez que ratificó, como anunció Moscú esta semana, un acuerdo con Rusia para reestructurar 3.000 millones de dólares de deuda.

Según analistas, el gobierno estaría buscando recursos para importar productos básicos, debido a que 2018 serán las elecciones presidenciales.

Con el desplome de los precios del petróleo, fuente de 96% de divisas del país, el gobierno recortó drásticamente las importaciones para evitar el cese de pagos, provocando una severa escasez de alimentos y medicinas que minó su popularidad.

Especialistas advierten que un default profundizaría la recesión en un país con cuatro años de contracción (36%), inflación descontrolada y una producción petrolera que cayó 23% desde 2008 hasta 1,9 millones de barriles diarios.

Maduro aceptó este domingo, por primera vez, que Venezuela entra en 'hiperinflación', aunque aseveró que es 'inducida' por sus adversarios.

Venezuela, en caso de impagos, enfrentaría también litigios internacionales y el posible embargo de activos de PDVSA en el exterior, como CITGO, filial en Estados Unidos, o de cuentas por cobrar.