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Decenas de miles de filipinos huyen del tifón de Navidad  

El gobierno advirtió contra el riesgo de que se formen olas gigantes de 2,5 metros, de deslizamientos de terrenos e inundaciones repentinas en la península de Bicol y las islas aledañas.

25.12.2016

DARAGA, Philippines
Decenas de miles de habitantes fueron evacuados el domingo de las regiones costeras y otras zonas de riesgo del este del Filipinas para protegerse del potente tifón Nock-Ten que avanza hacia el archipiélago el día de Navidad.

El gobierno advirtió contra el riesgo de que se formen olas gigantes de 2,5 metros, de deslizamientos de terrenos e inundaciones repentinas en la península de Bicol y las islas aledañas.

Las evacuaciones podrían afectar a término a centenas de miles de personas, indicaron las autoridades.

'Recorrimos la zona con altavoces para pedirle a la gente que desayune, prepare mochilas y suba a los camiones del ejército', dijo a la AFP Alberto Lindo, un responsable de Alcalá, localidad de 3.300 personas cerca de Mayon, un volcán activo.

'En las laderas del volcán hay importantes depósitos de cenizas que pueden ser arrastradas por las fuertes lluvias y sepultar las viviendas', agregó.

Los primeros evacuados -una centena de bebés, niños de corta edad y sus padres y muchos ancianos- fueron instalados en una escuela a unos kilómetros del lugar.

El tifón Nock-Ten, que lleva el nombre de un pájaro de Laos, debe tocar tierra en la isla de Bicol este domingo por la noche y el lunes llegaría a Manila, más al norte.

Bicol, región pobre y esencialmente agrícola de 5,5 millones de habitantes, es la más afectada por la veintena de tifones que azotan Filipinas cada año, lo que explica las medidas de seguridad adoptadas.

Las autoridades obligaron a más de 12.000 habitantes a dejar la costa de Catanduanes.

En la provincia vecina de Carmarines Sur fueron evacuados cerca de 90.000 habitantes, declaró el gobernador Miguel Villafuerte. Se trata de tener 'cero víctimas'.

El Nock-Ten tocará tierra con vientos de 231 km por hora con ráfagas de hasta 278 km/h.

El tifón va a afectar a una zona donde viven unos 42 millones de habitantes, incluida Manila, la capital de Filipinas.

Nock-Ten, un tifón tardío, que llega a Filipinas cuando la temporada de los tifones ya se había dado por terminada, perturba la celebración de la Navidad, momento muy importante en el archipiélago, poblado en gran parte por católicos fervientes.

Algunos vuelos fueron anulados y todas las líneas de ferry suspendieron el transporte.

En Manila se abrieron centros de urgencia. Las autoridades pidieron además a los habitantes que se alejen de la costa, y a los turistas que no vayan a las playas situadas al sur de la capital.

Los científicos estiman que la virulencia de las tempestades de estos últimos años se deben al cambio climático.

En noviembre de 2013, 7.350 personas murieron o desaparecieron debido al supertifón Haiyan.