Un niño de diez años quedó atrapado este lunes en uno de los barandales del centenario puente Mallol, ubicado a un costado de la antigua Casa Presidencial, en el centro de Tegucigalpa.
El menor, aparentemente, introdujo la cabeza en medio de los listones de concreto para observar mejor el río Grande o Choluteca, pero quedó atorado y no pudo salir por sí mismo.
Fue necesaria la intervención del Cuerpo de Bomberos para rescatar al pequeño de la prisión en que se encontraba, ante la mirada entre atónita y divertida de los curiosos.
El pequeño fue identificado como Manuel Alejandro Rodríguez y su salvador fue el sargento Emanuel Cruz.
Por fortuna, el incidente no pasó a más y sirvió para demostrar que no hay que meter la cabeza en cualquier lado, y que no todo es incendio, derrumbe o ahogamiento en el Cuerpo de Bomberos.