Tegucigalpa

Irrecuperable Museo Villa Roy

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25.05.2014

Tegucigalpa, Honduras

De nada valieron los esfuerzos que durante cuatro años realizaron las autoridades del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) para restaurar la antigua vivienda que albergaba el Museo de Historia Republicana Villa Roy.

La instalación de micropilotes a una profundidad de 33 metros lineales fundidos para ejercer una función de muro de contención pudo estabilizar el terreno atravesado por la falla geotécnica.

En este proceso, que era apenas la segunda fase de restauración del inmueble, que data de 1936, se invirtieron siete millones de lempiras que quedaron echados en saco roto.

De acuerdo a los últimos informes de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), levantados con tecnología GPS, la zona es de alto riesgo.

El director del IHAH, Virgilio Paredes, informó que definitivamente la residencia Villa Roy, que albergaba el museo que develaba el acontecer histórico de Honduras, desde su independencia hasta nuestros días, no puede abrir sus puertas de nuevo.

“Lastimosamente no podemos hacer nada, el edificio no se va a demoler, pero ya no podremos rehabilitarlo como museo debido al elevado riesgo que representa”, manifestó.

Severos daños

Y es que desde mayo de 2010, cuando se activó la falla producto de un sismo de 7.1 grados en la escala de Richter, las autoridades del IHAH realizaron esfuerzos para restaurar la antigua vivienda que operaba como museo desde 1976.

En primera instancia se creó un plan de un año para estabilizar el terreno y restaurar la residencia que sufrió severas fisuras en su base y paredes.

En octubre de 2013 se informó que los estudios técnicos en la zona indicaban que los trabajos de rehabilitación se extenderían por cinco años.

Se estimaba que para mayo de 2015 el reconocido museo, que atendía a miles de estudiantes cada año, reabriría sus puertas, pero todas estas esperanzas quedaron soterradas.

En la primera semana de mayo de este año un hundimiento de tres metros y medio de profundidad se formó en la Unidad de Arqueología del IHAH.

Después de las inspecciones realizadas por un equipo de geólogos de Copeco se estableció que el movimiento de ladera era constante y se debían evacuar las oficinas donde laboraban 60 personas.

Los daños en la estructura de las oficinas no se limitaron a esa bodega, sino que afectó con considerables fisuras la bodega de registro de control, donde están los bienes patrimoniales más importantes y las oficinas administrativas del IHAH.

Paredes reveló que en las próximas semanas se procederá a demoler estas oficinas afectadas para evitar que caigan sobre las viviendas que se ubican en la parte baja del barrio Buenos Aires.

Determinaciones

Desde la semana anterior inició el traslado de las oficinas del IHAH a la antigua Casa Presidencial, ubicada en el centro de Tegucigalpa.

En el inmueble ya se instaló la subgerencia de forma temporal para no detener las labores administrativas del IHAH.

La búsqueda de un local permanente se gestiona con las autoridades de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI).

Paredes pormenorizó que se trabaja en la supervisión de algunas de las viviendas que han sido incautadas para ver cuál reúne las condiciones necesarias que permitan habilitar las oficinas del IHAH.

Además se han realizado acercamientos con la Cooperación Española y la Cancillería de la República para que en la antigua sede del Poder Ejecutivo se instale un Museo Nacional.

“Honduras es uno de los pocos países de Latinoamérica que no tienen un museo que reúna su historia, es por ello que trabajamos en lograr la ejecución de este proyecto”, manifestó Paredes.

La instalación de este recinto requiere de una inversión de 40 millones de lempiras, pues se pretende reunir las piezas no solo de la historia republicana que estaban en Villa Roy, sino los vestigios de época colonial, natural y cultural de nuestra nación.

Además se habilitarían dos salones para la realización de eventos diplomáticos y actividades culturales.

Incalculable valor

El valor histórico que atesoraba el Museo Villa Roy es incalculable. Entre sus colecciones expuestas en 14 salas destacan una reproducción del Acta de Independencia del 15 de Septiembre de 1821, el confesionario del Padre José Trinidad Reyes, la espada otorgada al General Xatruch en reconocimiento a su campaña, varios sables de generales y de expresidentes de la República, pistolas y rifles de las guerras caudillistas regionales, además de objetos personales de hondureños que contribuyeron a la consolidación de nuestra identidad con las artes, las letras y la historia.

Como parte de la colección se exhibían cinco automóviles utilizados por algunos jefes de Estado como el Lincoln Pakcard, de 1936, propiedad del Estado de Honduras y el automóvil Lincoln Mercury, de 1948, propiedad del general Tiburcio Carías Andino.

Además custodiaba un espacio destinado al siglo XX, donde destacaba el “Mural de la Producción Económica de Honduras”, elaborado en 1948 por el artista nacional Arturo López Rodezno.

La residencia Villa Roy fue donada al gobierno de Honduras en 1974 por la esposa del expresidente Julio Lozano Díaz, Laura Vijil.

Fue en 1976 que se instaló en la vivienda el Museo Nacional, pero en 1997 el IHAH determinó que funcionara como Museo de Historia Republicana. La vivienda en sí tiene un gran valor patrimonial, pues posee una marcada tendencia italiana impresa en sus paredes.