
El ex presidente Manuel Zelaya declaró fracasado el acuerdo Tegucigalpa/San José y dijo que no está dispuesto "a perder los derechos del pueblo legitimando este Golpe de Estado", un día después de que se conformara en Honduras el gobierno de unidad y reconciliación nacional.
Zelaya acusó al presidente hondureño Roberto Micheletti de burlar al pueblo hondureño y a la comunidad internacional "boicoteando el Acuerdo Tegucigalpa/San José y dejar que se vencieran los plazos para la Organización del Gobierno de Unidad al no convocar al Congreso Nacional de acuerdo sus facultades y compromisos suscritos".
El ex presidente reclamó que "por ley (el gobierno de unidad) debe de ser presidido por el Presidente Electo por el Pueblo José Manuel Zelaya Rosales".
Anunció su "total desconocimiento a este proceso electoral y a los resultados". "No estamos dispuesto a permitir que nos roben con este tipo de trampas nuestra Democracia", advirtió y llamó a los Cancilleres de la OEA a que se pronuncien y "continúe la condena y el desconocimiento a este régimen de facto".
Jorge Arturo Reina, representante de Zelaya en la Comisión de Verificación, había anticipado también en la madrugada la posición del mandatario derrocado.
Desde la embajada donde se refugia Zelaya, llegó Reina al hotel donde estaban los demás miembros de la Comisión de Verificación: Arturo Corrales por Micheletti y los representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Octavio Borbón y Enrique Correa.
"Fracasó el acuerdo por culpa de Micheletti (...) vencido el plazo y (por) no convocar al Congreso Nacional" para la restitución de Zelaya, expresó.
Reina dijo, sin mencionar pruebas, que el gobierno de Micheletti prepara un fraude electoral en las elecciones del 29 de noviembre.
"Prácticamente hemos decidido no continuar con este teatro del señor Micheletti", sentenció Zelaya, minutos después de la comparecencia de Reina.
El jueves se cumplió la fecha para la formación e instalación del gobierno de unidad estipulado en el acuerdo. Zelaya se pasó el día esperando que el Congreso llamase a sesiones para que definiera si lo restituye o no en la presidencia, de la fue depuesto el 28 de junio.
Se negó a presentar candidatos para ocupar carteras ministeriales, como se lo pidió Micheletti, si antes no era reintegrado en el cargo "revirtiendo el golpe de Estado", para lo cual estableció un plazo que culminaba a las 06H00 GMT de este viernes. No obstante, el presidente Micheletti dejó abierta la puerta para que Zelaya hiciera propuestas posteriormente.
Según el acuerdo, el Congreso debe decidir sobre la restitución de Zelaya, pero no tiene plazo para hacerlo.
"Este acuerdo es letra muerta. Su incumplimiento (por parte de Micheletti) lo ha hecho fracasar", expresó el viernes a la radio Globo. "Por tanto ya no tiene ningún sentido seguir engañando al pueblo hondureño con este tipo de acuerdo que lo único que expresa es una falta de voluntad política para resolver el problema".
"Esa pretensión es absurda (de Micheletti liderar el gobierno de unidad). Una persona que no ha sido reconocida por ningún gobierno, ¿cómo pretende ser el que dirija ese gobierno?", dijo Zelaya.
Ninguno de los dos representantes de la comisión de verificación designados por la OEA se pronunció de inmediato al anuncio de Micheletti y a la reacción de Zelaya.
"La comunidad internacional tendrá que ver cuáles son las medidas" que siguen tras el fracaso del acuerdo, expresó Zelaya.
El senador republicano Jim DeMint, aseguró este jueves que Estados Unidos reconocerá el resultado de las elecciones hondureñas aunque el presidente depuesto Manuel Zelaya no haya sido restituido.
Finalmente, afirmó que "el que apruebe la violencia estará cometiendo un grave error", en alusión a una serie de atentados con bombas que se registraron en la radio HRN, la comunidad de La Virtud, en el oeste del país, y hacia la media noche del jueves en el edificio de una compañía de seguros en el nordeste de Tegucigalpa.