Honduras

Más de medio millón gasta al mes la UNA en bienes incautados a los Amador

Ante denuncias de malos manejos de los haberes asignados por la

OABI, en 2016 ATIC extrajo de la universidad varios documentos

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29.08.2017

Tegucigalpa, Honduras
¡Increíble! Mientras a lo interno vive una serie de carencias, la Universidad Nacional de Agricultura (UNA) paga mensualmente más de medio millón de lempiras por el cuidado y mantenimiento de diez propiedades de la familia Amador, incautadas por la Fiscalía Contra el Crimen Organizado en la operación Olimpo.

Esto solo es una muestra de lo lesivo que ha sido para esta casa de estudios hacerse cargo de bienes incautados a gente relacionada con el narcotráfico y el lavado de activos, bajo el marco de un convenio de cooperación interinstitucional que suscribió el 25 de marzo de 2015 con la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI).

El fin principal del acuerdo era impulsar el nivel académico de los estudiantes, pero de esto no existe ningún informe.

Aunque en un principio se hizo creer que las fincas serían autosostenibles y que serían fundamentales para la formación de los futuros agrónomos, la situación terminó convirtiéndose en una pesada carga para la universidad.

Lo único que esta institución muestra de la administración de estas propiedades, así como del ganado y animales exóticos que había en ellas, son deudas, robos, sospechosas muertes de reses, y una investigación que tiene abierta la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) por denuncias de mal manejo de lo recibido.

De

445 nacimientos
la OABI recomienda
a la UNA vender 300
para pagar deudas.


La OABI recientemente realizó un informe sobre lo entregado y lo que tiene la universidad hasta junio de 2017, sin embargo, algunas cosas sobre el menaje, los animales silvestres y la muerte de ganado no coinciden con documentos internos de la UNA.

Impacto
Algo que actualmente golpea el presupuesto de este centro de estudios superiores es el hecho de que el 15 de noviembre de 2016, tres días antes de que comenzara la huelga de estudiantes que llevó a la separación del rector Marlon Escoto y al nombramiento de una Comisión Interventora, la universidad se hiciera cargo de cuidar cuatro fincas y seis casas de los Amador, que a la fecha solo le han dejado un enorme gasto.

Por la universidad -según actas- quien recibió estos bienes fue Kenny Sirey Nájera Aparicio, asignado por Escoto. En estas propiedades actualmente la UNA tiene empleadas 56 personas, entre guardias de seguridad, capataces, jornaleros y técnicos para cuidar el ganado y los animales silvestres.

Aparte del aspecto salarial de los trabajadores, la universidad tiene que adquirir alimentos y medicamentos para el mantenimiento saludable de los animales.

Basados en una carta de entendimiento con la
OABI, de fecha 26 de marzo de 2015, parte del
ganado recibido por la universidad se lo entregó
a unos 30 productores de Olancho. No existe un
detalle de cuántas reses tiene actualmente cada
productor.

Colocación del ganado



La UNA se hizo cargo de la finca ganadera Rancho Lorenzo, de 1,800 manzanas de extensión, con un lote de 208 cabezas de ganado bovino y 70 ovejos. La seguridad está a cargo de seis guardias.

Además tiene un capataz, dos lecheros (ordeñadores) y cuatro jornaleros y un técnico que gana 20,000 lempiras mensuales.
Esta es la única finca de los Amador que registra un ingreso mensual de 21,000 lempiras por venta de leche.
Asimismo, se responsabilizó de la administración de la finca La Colonia, destinada a la siembra de árboles frutales y la crianza de animales de vida silvestres.

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Constantes pérdidas de bienes incautados.


En el acta de recibimiento de esta finca solo se registraron seis dantos y un pavo real; sin embargo, había más de tres pavos reales y así lo revelan una serie de fotografías. Incluso el informe de inventario de la OABI también registra ocho dantos, 12 pavos reales y 7 tepescuintles.

¿Por qué no se enlistaron todas las aves exóticas y animales silvestres? Esta propiedad está al cuidado de 6 guardias y un técnico.

Igual la universidad se responsabilizó de la finca La Escuadra, también destinada a la crianza de animales silvestres, haciéndose cargo de 23 venados cola blanca, un mono cara blanca y dos guacamayas. Aquí también tiene asignados a seis guardias de seguridad y un empleado para la limpieza y alimentación de los animales.

Además recibió la finca Lempira, de 310 manzanas de extensión con plantación de café y una casa de habitación construida con madera de color. Asimismo se hizo cargo del cuidado de las casas ubicadas en la Lotificadora Rosales, en la colonia Zunilapa, en el barrio Las Lomas, en la colonia Agrícola y en la residencial Los Llanos, en Catacamas.

Se roban pieza de una retroexcavadora valorada
en unos 60,000 lempiras. Ocurrió en la finca
El Coco a finales de agosto de 2015. Se sospecha
de los militares de la Fuerza Naval que cuidan la
finca y del personal que ahí labora, dice la
denuncia.


En una supervisión para verificar el estado de estos bienes, el personal asignado por la Comisión Interventora encontró que para cuidar estas propiedades el entonces rector Escoto hasta había contratado como guardia de seguridad a “Yoyito” - Óscar Orlando Teruel-, el famoso payasito de Catacamas.

Administración
El acuerdo con fines académicos resultó perjudicial para la universidad, y así lo confirman los resultados de la administración de diez fincas -incluyendo las cuatro de los Amador- que le incautaron a gente supuestamente relacionada con el narcotráfico.

Desde diciembre de 2014, antes de que se firmara el convenio, la OABI le ha entregado a la universidad el manejo de las fincas: Palos Blancos ubicada en Petoa, Santa Bárbara; El Coco, situada en Trujillo; y Zamora en Tocoa, Colón. Asimismo, están las fincas San Pedro, Rancho Lorenzo, La Escuadra, Colonia Agrícola, Gualiqueme en Catacamas, Las Piedras en San Esteban y la finca Lempira e n Dulce Nombre de Culmí.

Por orden judicial, la finca Palos Blancos tuvo que ser devuelta a sus dueños, por lo que la universidad debió entregar todo, quedando únicamente con una deuda de 448,844 lempiras.

Robos
Según el informe de la OABI, a junio de 2017, desde que se estableció la relación, la universidad ha “recibido un total de 4,185 cabezas de ganado bovino, se han vendido 2,050 y se han registrado por muerte y robo 432.

Este último dato no coincide con un resumen de consolidado realizado por la UNA, que establece el robo de 228 animales y 218 muertes, o sea 446 en total, todo esto en el término de dos años.

Foto: El Heraldo

Entre el 25 de febrero de 2015 y el 17 de enero de 2016 en la finca El Coco, confiscada a Los Cachiros, se registraron seis robos, llevándose un total de 114 reses. En esta misma finca, bajo la protección militar, se robaron hasta una bomba hidráulica de una retroexcavadora, pieza valorada en unos 60,000 lempiras.

Asimismo en la finca Zamora, incautada también a Los Cachiros, entre el 26 de abril y el 31 de noviembre de 2015, en otros seis robos se perdieron 54 cabezas de ganado.

El siguiente atraco lo cometieron el 8 de octubre de 2016 en la finca Las Piedras, que se le aseguró al Ramón Matta Waldurraga, de donde se “robaron” 60 vientres. Por lo general, el ganado robado son hembras y sementales con valores hasta de 60 mil lempiras.

Actualmente, la universidad también tiene bajo su cuidado 81 equinos. En los informes dicen que son animales criollos, pero todo mundo sabe que los pretenciosos narcos no cabalgan en mulas pueblerinas, sino en potros de pura sangre y para que sus pequeños hijos se diviertan les compran caballos ponis.

En los dos años que tiene la universidad de administrar estos bienes y el ganado se han registrado 445 nacimientos.

La UNA tiene que pagar el robo de 60 vientres
de hacienda incautada a Matta. El 9 de octubre
de 2016 se interpuso la denuncia ante la
Dirección Policial de Investigación del robo de
60 vacas de la hacienda Las Piedras, ubicada
en San Esteban, Olancho.

Aunque el acuerdo establece que los nacimientos en el ganado entregado serán propiedad de la UNA, esto actualmente no representa mayor beneficio porque la universidad, al tener una deuda de 2,994,446.61 lempiras por el pago de personal contratado para el mantenimiento de las fincas y por alimentos para los animales, tiene que vender las crías para cancelar esta deuda.

Al final a la UNA no le queda nada.

Además de esta cuenta, este centro de estudios superiores tiene que pagar otra deuda de casi un millón de lempiras por el “robo” de 60 vacas (vientres) de raza de la finca Las Piedras, incautada a Ramón Matta Waldurraga.

Aunque el hecho se reportó como un robo, los investigadores policiales detectaron que las vacas fueron sacadas en camiones y que detrás de esto estaba gente poderosa, no explicaron si delincuencialmente o por la autoridad que ostentan en algún poder del Estado.

Ante

una posible rescisión
del convenio, la OABI
recomienda mantener
ciertos bienes y
devolver otros.



Como la universidad no ha tenido la capacidad para manejar tanto ganado que ha recibido, una parte- no se sabe con certeza cuánto- lo ha entregado a una treintena de productores de la zona. Ellos asumen los costos del manejo y la universidad la asistencia técnica. De los nacimientos obtenidos, 50% es para UNA y la otra mitad para el productor. En esta modalidad, el informe de la OABI registra 106 nacimientos.

Aunque los informes muestran que la administración de estas propiedades y del ganado no han dejado mayores beneficios académicos ni económicos a la UNA, lo que sí son visibles son los pagos de viáticos y los plus al salario de los docentes que supervisan esos bienes.

Ante el impacto que ha tenido este convenio, EL HERALDO buscó la versión del director de la OABI, José Luis Andino, sin embargo él no se encuentra en el país, y ninguna otra autoridad de la institución quiso referirse al tema.

De igual manera se trató de conocer la postura del exrector Escoto, pero no contestó su teléfono móvil. Se le envió una serie de preguntas de forma electrónica y sus respuestas fueron: “ninguna de esas preguntas son de un periodista serio. Yo ya no tengo que ver con ese tema y esa institución”.

“En unos días aparecerá el informe que ha hecho los interventores de ese tema. Que aproveche a publicarla”.

Otra de sus respuestas fue: “Solo supe que el 99% de la auditoría a los bienes de la OABI ha sido satisfactorio”.

Foto: El Heraldo