Hondureños en el Mundo

Con un bistec y una cerveza celebró Clemente su libertad tras ser exonerado de sus cargos

Este caso demuestra que ningún sistema de justicia es perfecto y está expuesto a cometer errores

06.11.2018

SAN PEDRO SULA, HONDURAS.- Una bocanada de aire fresco, aire de libertad, marcó los primeros momentos fuera de prisión de Clemente Javier Aguirre Jarquín, el hondureño exonerado de un doble asesinato ocurrido en 2004 y que le significó pasar 14 años de su vida en prisión, 10 de ellos en el “corredor de la muerte”.

Tras su liberación, Clemente llamó a su familia para darles la buena noticia y luego pudo disfrutar de una buena comida cortesía de su equipo legal, que lo acompañó en la feliz ocasión.

“Comió un bistec y se tomó una cerveza”, comentó a Joshua Dubin, el abogado que lideraba el equipo legal que defendió a Clemente y logró que lo liberaran.

Pero todos esos años de encierro, y nada menos que en el “corredor de la muerte”, cobraron un precio en la salud mental de Clemente, quien parece por momentos que no termina de creerse que se encuentra realmente libre.

“Lo está procesando lentamente”, explica Dubin, sobre la condición psicológica del hondureño. “Es un poquito abrumador y será todo un proceso para él, pero lo está tomando un paso a la vez”, agrega el abogado.

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A pesar de esta especie de shock que le produce su liberación, Dubin asegura que Clemente “está de muy buen ánimo y se lo toma un minuto a la vez”, y no es de extrañar, luego de pasar tanto tiempo encerrado y vivir día tras día en la incertidumbre de saber que cualquiera de ellos podía ser el último.

“Yo creí en él”. Por fortuna para Clemente, su vida se encaminó a dar un giro radical el día que Innocence Project se contactó con Joshua Dubin en 2016 en relación con el caso del hondureño y ofreciéndole la oportunidad de tomarlo, como suele suceder en los casos que remite Innocence Project, ad honórem.

“Me reuní con Clemente y analizamos el caso y de inmediato supe que él era inocente, y Clemente y yo nos conectamos de verdad y yo creí en él y por eso luché (a favor de él)”, explica el abogado.

Sus esfuerzos rindieron fruto y culminaron en la exoneración de Clemente.

Este caso demuestra que ningún sistema de justicia es perfecto y está expuesto a cometer errores, una equivocación que pudo haber resultado en la muerte de un hombre inocente. El abogado Dubin explica que en la causa judicial de Clemente las pruebas proporcionadas por el ADN resultaron cruciales para demostrar su inocencia.

“Creo que la evidencia crucial fue la del ADN, que demostró que su sangre no estaba (presente) en la escena del crimen”, dice el abogado.

Lo que sigue ahora. Aguirre nació en Tegucigalpa en 1980 y llegó a Estados Unidos de manera irregular en 2003, por lo que al momento de su detención era un migrante indocumentado.

Ahora que ha recuperado su libertad surge la cuestión de qué pasará con su estatus migratorio.

Su abogado asegura que en estos momentos se encuentran trabajando en el proceso para regularizar la situación del hondureño. “Él va a pasar por un proceso de asilo aquí en Estados Unidos y posiblemente reciba una visa”, dice Dubin.

Otro aspecto en relación con este caso es la posibilidad de que Clemente reciba una compensación económica por daños y perjuicios, algo que, de hecho, ha ocurrido en otros casos manejados por Innocence Project.

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