Honduras

Tambores, maracas y canto para la Morenita

Al menos unos 500 hermanos de la comunidad garífuna vienen desde la costa norte del país a realizar una solemne misa a la Virgen de Suyapa. La celebración se realiza al ritmo de instrumentos de percusión y danzas

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28.01.2017

Tegucigalpa, Honduras
Al ritmo de tambores, maracas y danzas se realizó una misa en honor a la Virgen de Suyapa este sábado como parte de las actividades que conmemoran su 270 aniversario de hallazgo.

Los encargados de desarrollar esta singular misa en la Basílica de Suyapa fueron los miembros de la Pastoral Garífuna.

Fueron 12 horas de viaje, desde las comunidades garífunas hasta la capital, pero esto no fue impedimento para que cientos de fieles se trasladaran para llevar a cabo el ritual religioso.

“Nosotros tenemos 25 años de hacernos presente en este solemne evento, siempre pensando como católico cultural”, expresó Balbina Chimilio Blanco, miembro de la Pastoral Garífuna.

De repente comenzaron a sonar los tambores y a entonar los cantos en la lengua nativa de esta etnia, es ahí cuando inició la procesión para ingresar al recinto.

El evento se desarrolló en el cuarto día de la novena, en honor a la Patrona de Honduras. El templo fue adornado por la colorida vestimenta que lucieron los feligreses de la costa norte.

Colorido
Vestidos de azul, amarillo, blanco y rosado, que ondeaban al sonar de la percusión de los tambores, el ritmo contagió a los presentes que abarrotaron la morada de la Morenita. Esta vestimenta fue usada por las mujeres.

Por su parte, los hombres, con camisetas de varios colores y con diseños llamativos, también fueron partícipes de la alegre celebración.

“Nosotros tenemos nuestras danzas y cantos para venerar a la Virgen de Suyapa, y también hay cantos que son traducidos del español al garífuna”, explicó Chimilio.

Los feligreses durante una hora y media estuvieron presentes en la misa, que para muchos es todo un acto de veneración.

“Uweiriguni, aganba wamir, keimein sungubei, ítara la, uguchili Bungiu”, fue uno de los cantos entonados mientras realizaban una procesión para entregar sus ofrendas y que al ser traducido al castellano dice: “Grandeza, escuchándolo, unámonos todos, amén, Dios Padre”.

La gastronomía del pueblo de la costa norte del país no pudo faltar.

Pan de coco, yuca, cazabe, bananos y dulces de leche, entre otros, así como ramos de flores, fueron ofrecidos en la ceremonia mediante una danza hecha por los visitantes.

Al lugar llegaron unas 500 personas de las comunidades garífunas de la zona norte y otros que radican en la capital. “Vinieron unas 500 personas de las seis pastorales garífunas de los sectores Santa Fe, Trujillo, La Ceiba, San Pedro Sula y algunas que viven acá en la capital”, manifestó la entrevistada.

Mensaje
La misa fue dirigida por monseñor Miguel Lenihain, obispo de la Diócesis de La Ceiba.

En la homilía Lenihain recordó que la comunidad garífuna viene hasta la capital para saludar a la Morenita.
“Venimos a agradecerle por todo a nuestra Señora de Suyapa y que ella nos ama a todos por igual, desde el más humilde hasta el más poderoso”, dijo el obispo de La Ceiba.

Asimismo, enfatizó que en todos los hondureños debe haber unión de la sagrada familia, que son santuarios de Dios, de fe y de amor.