El partido del grupo E que enfrentó este domingo a Francia y Honduras en Porto Alegre comenzó sin que se escucharan por megafonía los himnos oficiales de los dos países, tal como es costumbre como prolegómeno de los partidos internacionales.
Las dos formaciones estaban alineadas para escuchar solemnemente los himnos, pero el árbitro brasileño Sandro Ricci, al ver que la música no comenzaba, ordenó a los equipos romper el protocolo y que los jugadores se diesen la mano.
Los jugadores tuvieron que esperar varios minutos sobre el césped antes de iniciar el partido, programado para las 16h00 locales (19h00 GMT).
FIFA se disculpa
'La FIFA y el Comité de Organización del Mundial (COL) sienten que el sistema de audio para los himnos nacionales no haya funcionado correctamente para interpretar los himnos de Honduras y Francia', explicó el organismo rector del fútbol en un comunicado.
'Estamos estudiando las causas que han provocado esta situación y trabajando para solucionar el problema', agregó la FIFA.
Preguntado por este incidente en la rueda de prensa posterior al partido (que acabó con la victoria francesa por 3-0), el seleccionador Bleu Didier Deschamps explicó: 'Yo he escuchado los himnos, desde las tribunas, y fue muy agradable escuchar a los hinchas cantar La Marsellesa'.