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Durante jucio por el escándalo de la FIFA argentino describe cómo pagaba sobornos   

Eladio Rodríguez testificó durante horas en la corte federal de Brooklyn durante la tercera semana de juicio

30.11.2017

New York, Estados Unidos
El argentino que llevaba las cuentas de la empresa Torneos y Competencias dio a conocer los mecanismos a través de los cuales pagó millones de dólares en sobornos a ex dirigentes del fútbol sudamericano, usando casas de cambio para entregar efectivo a Julio Grondona y transferencias electrónicas a sociedades offshore para los extitulares de las federaciones de fútbol de Brasil, Perú y Paraguay.

Eladio Rodríguez, un argentino de 71 años que no fue a la universidad y que admitió que ni siquiera le gusta el fútbol, testificó durante horas en la corte federal de Brooklyn durante la tercera semana de juicio que encaran José María Marin (Brasil), Manuel Burga (Perú) y Juan Angel Napout, quien además de presidir la federación paraguaya fue presidente de la Conmebol.

Pagar sobornos era necesario “para mantener la relación fluida con la Conmebol y conseguir la voluntad de ellos para lograr la firma de contratos”, testificó Rodríguez.

Los pagos de efectivo se lograban tras depositar una cantidad en cuentas extranjeras de casas de cambio y esperar un mínimo de 48 horas. Después llegaba el dinero a Torneos a través de personas que Rodríguez calificó como “transportadores de dinero” y Torneos lo contaba. Grondona solía enviar su chófer a recogerlo, dijo Rodríguez.

El argentino dijo que Grondona cobraba sobornos por los juegos amistosos de la selección argentina, por las eliminatorias al Mundial y por la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, entre otros. El ex vicepresidente de la FIFA llegó a ser pagado al menos tres millones de dólares en 2013, se dijo en la corte. Rodríguez testificó que, en los documentos donde registraba los pagos de sobornos, Grondona fue calificado como el “Papa”.

Durante la jornada, el gobierno estadounidense mostró como pruebas las listas que Rodríguez mantenía describiendo las fechas de los pagos y los motivos. El contable usaba las palabras “revistas”, “iluminaciones” o “iluminados” para referirse a los sobornos.

Para los pagos al “grupo de los seis” _ a los exdirigentes de las federaciones de fútbol de Paraguay, Perú, Venezuela, Colombia, Ecuador y Bolivia _ las trasferencias las realizaba el grupo T&T, con sede en las Islas Caimán, que era una sociedad que había formado la empresa de mercadeo Torneos y Competencias junto a la compañía brasileña Traffic. T&T pagaba a sociedades offshore de Full Play, otra empresa argentina de mercadeo, que a su vez pagaba a los exdirigentes de las federaciones.

En un momento dado, Rodríguez dijo que T&T en la Islas Caimán le vendió sus derechos a una empresa llamada T&T Netherlands a un precio bajo y esta empresa revendió los derechos de la Copa Libertadores a la televisora brasileña Globo por mucho más dinero. T&T Netherlands existía para vender los derechos y luego hacer pagos secretos con parte de esas ganancias.

Ex directivos brasileños de fútbol protagonizaron también parte de la discusión. Rodríguez dijo que en 2013 Torneos pagó un millón y medio en sobornos a Marín y otro millón y medio a Marco Polo del Nero, presidente de la federación brasileña de fútbol, a cambio de derechos de transmisión de la Copa América. Rodríguez los calificaba como “brasilero”, en singular, en sus documentos porque, dijo, ambos iban siempre juntos.

En 2015, cuando las autoridades estadounidenses empezaron a realizar arrestos, Rodríguez ordenó a empleados de soporte técnico que destruyeran los servidores que él mantenía en Uruguay con la información secreta de los sobornos. En las oficinas de Torneos en Buenos Aires Rodríguez dijo que vio a empleados hacer trizas documentos.

“La empresa estaba muy convulsionada”, señaló.

Por otro lado, el juicio tomó un giro inesperado el miércoles, cuando la jueza Pamela Chen retiró a uno de los miembros del jurado debido a su costumbre de dormir durante las audiencias.

Rodríguez, que testificará también el jueves, ha firmado un acuerdo con la justicia estadounidense y dijo que les ha pagado más de 600.000 dólares en multas.

El argentino que llevaba las cuentas de la empresa Torneos y Competencias dio a conocer el miércoles los mecanismos a través de los cuales pagó millones de dólares en sobornos a ex dirigentes del fútbol sudamericano, usando casas de cambio para entregar efectivo a Julio Grondona y transferencias electrónicas a sociedades offshore para los extitulares de las federaciones de fútbol de Brasil, Perú y Paraguay.

Eladio Rodríguez, un argentino de 71 años que no fue a la universidad y que admitió que ni siquiera le gusta el fútbol, testificó durante horas en la corte federal de Brooklyn durante la tercera semana de juicio que encaran José María Marin (Brasil), Manuel Burga (Perú) y Juan Angel Napout, quien además de presidir la federación paraguaya fue presidente de la Conmebol.

Pagar sobornos era necesario “para mantener la relación fluida con la Conmebol y conseguir la voluntad de ellos para lograr la firma de contratos”, testificó Rodríguez.

Los pagos de efectivo se lograban tras depositar una cantidad en cuentas extranjeras de casas de cambio y esperar un mínimo de 48 horas. Después llegaba el dinero a Torneos a través de personas que Rodríguez calificó como “transportadores de dinero” y Torneos lo contaba. Grondona solía enviar su chófer a recogerlo, dijo Rodríguez.

El argentino dijo que Grondona cobraba sobornos por los juegos amistosos de la selección argentina, por las eliminatorias al Mundial y por la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, entre otros. El ex vicepresidente de la FIFA llegó a ser pagado al menos tres millones de dólares en 2013, se dijo en la corte. Rodríguez testificó que, en los documentos donde registraba los pagos de sobornos, Grondona fue calificado como el “Papa”.

Durante la jornada, el gobierno estadounidense mostró como pruebas las listas que Rodríguez mantenía describiendo las fechas de los pagos y los motivos. El contable usaba las palabras “revistas”, “iluminaciones” o “iluminados” para referirse a los sobornos.

Para los pagos al “grupo de los seis” _ a los exdirigentes de las federaciones de fútbol de Paraguay, Perú, Venezuela, Colombia, Ecuador y Bolivia _ las trasferencias las realizaba el grupo T&T, con sede en las Islas Caimán, que era una sociedad que había formado la empresa de mercadeo Torneos y Competencias junto a la compañía brasileña Traffic. T&T pagaba a sociedades offshore de Full Play, otra empresa argentina de mercadeo, que a su vez pagaba a los exdirigentes de las federaciones.

En un momento dado, Rodríguez dijo que T&T en la Islas Caimán le vendió sus derechos a una empresa llamada T&T Netherlands a un precio bajo y esta empresa revendió los derechos de la Copa Libertadores a la televisora brasileña Globo por mucho más dinero. T&T Netherlands existía para vender los derechos y luego hacer pagos secretos con parte de esas ganancias.

Ex directivos brasileños de fútbol protagonizaron también parte de la discusión. Rodríguez dijo que en 2013 Torneos pagó un millón y medio en sobornos a Marín y otro millón y medio a Marco Polo del Nero, presidente de la federación brasileña de fútbol, a cambio de derechos de transmisión de la Copa América. Rodríguez los calificaba como “brasilero”, en singular, en sus documentos porque, dijo, ambos iban siempre juntos.

En 2015, cuando las autoridades estadounidenses empezaron a realizar arrestos, Rodríguez ordenó a empleados de soporte técnico que destruyeran los servidores que él mantenía en Uruguay con la información secreta de los sobornos. En las oficinas de Torneos en Buenos Aires Rodríguez dijo que vio a empleados hacer trizas documentos.

“La empresa estaba muy convulsionada”, señaló.

Por otro lado, el juicio tomó un giro inesperado el miércoles, cuando la jueza Pamela Chen retiró a uno de los miembros del jurado debido a su costumbre de dormir durante las audiencias.

Rodríguez, que testificará también el jueves, ha firmado un acuerdo con la justicia estadounidense y dijo que les ha pagado más de 600.000 dólares en multas.

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