Copyright (C) 2017 ElHeraldo.hn El Heraldo Sat, 21 Oct 2017 16:00:15 GMT ElHeraldo RSS Feeds - Columnas Poquito El Heraldo



En este proceso electoral lo prioritario es la legitimidad.

Que las veedurías nacional e internacional verifiquen la transparencia.

Que quede claro que no fue un algoritmo el que dio el gane, sino el voto.

Gane quien gane.

El triunfo está entre el Partido Liberal y el Partido Nacional, aun con los entresijos demoscópicos distorsionantes de la opinión pública.

Otros, si no ganan, no reconocerán los resultados.

Porque no es el bienestar de Honduras lo que buscan.

Desestabilizar Honduras es su plan B.

Son los únicos que saben cómo beneficiarse del caos.

La pobreza que se nos restriega a diario es indignante.

Ver a quienes caminan no para hacer ejercicio, sino porque no pueden pagar transporte.

Y a quienes no tienen alimento ni otras mínimas necesidades satisfechas.

Pero lo que tendríamos con los caóticos es profundización de esa pobreza.

Tienen que ganar en la pérdida.

Buscar perturbar nuestro país, como si no fuera el de ellos.

El candidato de Libre, quien emula los defectos del líder de ese partido en vez de sus cualidades, ha optado por erigirse en agente de violencia.

No tienen derecho a hurtarnos la paz.

La reelección es inconstitucional.

Peleemos por validarlo en los estrados legales establecidos.

¡Somos mujeres y hombres de leyes! Más aún deben demostrarlo quienes, con o sin méritos, aspiren a conducir los destinos de la nación.

Debieran tener algo de estadistas.

¡Alarmante la escasez de patriotas! No pueden realizarse si no asumen la primera magistratura.

Hay quienes teniendo méritos no han sido presidentes.

José Rafael Ferrari pudo haber aceptado el repetido ofrecimiento de candidaturas presidenciales, pero no lo necesitó para crear riqueza limpia y oportunidades para los menos afortunados; y Enrique Aguilar Paz, quien entró y salió de la política con su integridad inmaculada, dejando un legado de visión y eficiencia en el sistema de salud.

¿Y estos candidatos presidenciales no podrían tratar de parecerse, aunque fuera un poquito, a ellos?

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1118737-466/poquito /Opinion/Columnas/ 14340996 Thu, 19 Oct 2017 17:41:23 GMT
Observaciones al desarrollo económico El Heraldo



Ante todo, el problema no es técnico sino político.

Por muy afianzados que estén los intereses y poderes fácticos, el país tiene salidas.

Lo que se requiere es una combinación de proyecto, estrategia y liderazgo.

Los países que han logrado salir de su atolladero han sumado esos tres factores, en ocasiones de manera nítida y planeada (como Singapur o Corea), pero en la mayoría ha sido menos plan que la capacidad política de articular una solución.

Es ahí donde nosotros hemos fallado.

Muchos economistas siguen pensando que la solución reside en un gasto público deficitario, en tanto que otros lo dejarían todo al mercado.

Los primeros no reconocen que cuando se genera una demanda excesiva comenzamos a importar y eso nos lleva a una crisis cambiaria.

Los segundos ignoran que el gobierno está ahí para hacer posible cosas que de otra manera no lo serían.

Nuestro verdadero reto es la función del gobierno.

El gobierno tiene que crear condiciones para el desarrollo, allanar el camino y darle rumbo a la economía.

La solución no reside en crear una política industrial anclada en el proteccionismo, sino el fomento de la inversión en el país, empezando por el desarrollo de una industria de proveedores nacionales y extranjeros, pero instalados en Honduras.

En Costa Rica, el gobierno ofreció un enorme subsidio a Intel para que estableciera una fábrica de chips.

Todo mundo criticó el proyecto porque, argumentaban, no tenía sentido alguno subsidiar a una empresa privada.

Esos críticos tenían razón, pero el gobierno que lo propició estaba pensando en grande: lo que quería no eran los 300 empleos directos, sino convertir a esa planta en un detonador de la transformación de la economía costarricense en una economía de servicios.

El proyecto obligó a modificar toda la estructura educativa del país, forzó a la construcción de modernos parques industriales y requirió invertir en infraestructura física y de salud comparable a la de las otras naciones que competían por Intel.

El resultado es que toda la economía tica se transformó a partir de un proyecto.

Ningún otro país centroamericano ha logrado perspectivas de esta magnitud.

Construir un país requiere de un sentido de rumbo y la certidumbre de que las reglas del juego permanecerán en pie.

Eso es lo que diferencia a los países ricos de los pobres.

En Honduras nunca lograremos un país exitoso sin un liderazgo fuerte y competente.

A falta de instituciones fuertes, alguien tiene que forjarlas y eso implica desarrollar una visión y obligar a los intereses que nos paralizan a alinearse: hacer política.

Desde luego, apostar por un líder iluminado es equivalente a jugar a la lotería; pero la evidencia es enorme: España, Corea, Chile, Singapur, India, China, Brasil y Sudáfrica.

En todos y cada uno de esos casos existió proyecto y liderazgo.

Aunque hay decenas de ejemplos de liderazgos fallidos que llevaron a sus países, incluido el nuestro, al colapso.

La diferencia la tiene que hacer una sociedad que arropa a un líder competente, pero a la vez lo acota y lo obliga a comportarse.

Lo que no necesitamos es buscadores de poder, caciques disfrazados, apostadores o esperanzados en una justicia revolucionaria.

Al acercarse noviembre es imperativo meditar sobre el tipo de liderazgo que el país requiere y sobre las condicionantes que hay que imponerle para que, por una vez, sea el país el que prospere.

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1118736-466/observaciones-al-desarrollo-econ%F3mico /Opinion/Columnas/ 14340969 Thu, 19 Oct 2017 17:41:13 GMT
Un pacto peligroso El Heraldo



Al aproximarnos a la recta final de las elecciones generales pareciera que el nerviosismo se apoderó de los dos principales líderes de la oposición, “Mel” y Luis Zelaya.

Al grado de llevarlos a firmar un pacto de unidad de acción orientado a desconocer los resultados del próximo 26 de noviembre, con falsos y antidemocráticos argumentos.

A todas luces esta es una peligrosa estrategia electorera sin precedentes en la historia política nacional.

En un comunicado, Libre y el candidato liberal se atreven a desconocer la autoridad del Tribunal Supremo Electoral, insisten en el tema de Mapa Soluciones, empresa que ya fue cancelada, obligándose a pagar una indemnización de 50 millones de lempiras.

Dos partidos de oposición piden sin ningún rubor que se desconozca la Constitución y la Ley Electoral, al anular el derecho de los partidos minoritarios a tener representación en el proceso electoral.

Irónicamente dicen luchar por la legalidad con acciones ilegales.

Libre, desde hace meses, anunció que iba a desconocer los resultados electorales argumentando un supuesto fraude del cual no ha aportado ni una sola prueba concreta.

Ese partido no se ha preparado para afrontar debidamente la actual campaña y apuesta a generar crisis para forzar “negociaciones” con el candidato nacionalista, cosa muy difícil de lograr.

Extraña que el candidato liberal se sume oportunistamente a una estrategia antidemocrática y muy peligrosa para el país.

Luis Zelaya está pactando con “el diablo”, quizá sea su exacerbado ego, novatez política y bajo rendimiento electoral lo que le impide darse cuenta que es utilizado para generar una innecesaria incertidumbre al proceso.

Afortunadamente, hay muchos liberales lúcidos, que inmediatamente han percibido la jugada de “Mel” en el pacto firmado.

Elvin Santos, Eliseo Castro y Víctor Cubas, entre otros, reaccionaron contrarios a dicho acuerdo y advirtieron el peligro que representa para la estabilidad nacional desconocer anticipadamente los resultados del 26 de noviembre.

Confiamos en la sensatez, tradición democrática y pacifista del pueblo hondureño, que no respaldará a los que pretenden jugar sucio en las elecciones.

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1118733-466/un-pacto-peligroso /Opinion/Columnas/ 14340966 Thu, 19 Oct 2017 15:55:53 GMT
Elecciones estilo Honduras El Heraldo



A nadie más que al presidente Hernández, en su calidad de candidato, debería interesarle la transparencia y pureza del proceso electoral.

No hay que olvidar que hasta hace poco nuestra “marca país” más conocida en el plano internacional han sido las “elecciones estilo Honduras”.

Y nuestra historia recoge capítulos amargos sobre las famosas “montoneras” y golpes de Estado que se gestaban cada vez que el gobernante de turno se quería quedar por las buenas o por las malas.

Hoy, para bien o para mal, la reelección ha logrado sortear una cadena de trancas y el país se encamina a celebrar elecciones generales el próximo 26 de noviembre, por primera vez, con un Presidente a la cabeza de su partido como candidato presidencial.

Desde la reinstauración de esto que llaman democracia, en 1982, el primer Presidente electo bajo el libre sufragio, luego de los regímenes militares, intentó el continuismo con un trágico saldo político: el presidente de la Corte de entonces terminó en la cárcel y la nación fue a elecciones bajo la llamada “opción B” –una flagrante violación de la Constitución- para remediar la crisis interna del Partido Liberal.

Callejas también lo intentó vía aprobación del plebiscito.

Con el tiempo se supo que la “magia” que utilizó fueron las infinitas bondades del Fondo Petrolero, repartido en parte entre diputados liberales, a cambio de que levantaran la mano.

Por último, nos vino el tsunami de la cuarta urna, cuyas nefastas secuelas todo el mundo conoce.

Pero el telón de fondo siempre fue el mismo de cuando Julio Lozano Díaz, Suazo Córdova, Callejas, “Mel”.

Hoy, el proyecto de reelección parece consumado, no obstante, los últimos cartuchos que queman sus opositores en el TSE y en los cuarteles.

Por eso es imperativo la transparencia irrestricta de las elecciones.

Arrojar dudas sobre el resultado electoral no solo es temerario para el futuro de Honduras, sino que le da armas innecesarias a los opositores para desestabilizar el proceso –y les cae como anillo al dedo- además de unificarlos.

Al menos, claro está, que el panorama electoral sea otro y las encuestas no reflejen la realidad.

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1118491-466/elecciones-estilo-honduras /Opinion/Columnas/ 14334128 Thu, 19 Oct 2017 14:14:49 GMT
Rostros de angustia

Como si se tratara de un filme del director italiano Federico Fellini, hace algún tiempo me tomé la tarea de observar los rostros de unos ciudadanos que esperaban después de las 6:00 de la tarde transporte para llegar de sus trabajos a sus casas.

Aquella masa de personas tenía casi sin excepción un rostro de angustia y preocupación.

No había en ellos siquiera un talante de neutralidad ante la situación, mucho menos de alegría.

No conversaban entre sí, y la lectura de sus cuerpos daba un mensaje de que desconfiaban de todo lo que había a su alrededor.

Por supuesto que el camino que va de sus centros laborales hasta sus habitaciones está atiborrado de potenciales peligros; en cualquier momento los podían despojar de sus pertenencias, de su libertad por unos minutos o en casos extremos, que en esta patria no es ninguna exageración, se puede perder incluso la vida.

Algunos de los dueños de estos rostros tal vez pensaban en el pago del alquiler, en la nueva alza de los precios de los productos en el mercado o en la pulpería, en que sus hijos estuvieran siguiendo buenos pasos e incluso en el miedo que les infunde alguna pareja.

Esos rostros no se parecían a los que aparecen en los comerciales de los productos y servicios que ofrecen la felicidad bajo el argumento de una posesión.

Recalco: definitivamente no eran rostros contentos.

Me habría gustado saber qué angustiaba a cada uno para no hacer cavilaciones imprecisas, pero solo podía deducir que todo respondía al ambiente hostil que nos da la ciudad.

Quité mi vista de aquella enorme fila que al amparo de una escasa luz esperaba comenzar su ruta hacia el que quizás considera el lugar más seguro para estar: su casa; y comencé a ver a las personas que se desplazaban de un lugar a otro.

Todos caminaban en línea recta, sin ver a ningún sitio y muy rápido, casi se olía el miedo en los apresurados pasos, era una prisa por huir de aquel sitio.

Fue un cuadro que se me figuró tan distinto del que tenía en mis recuerdos de una ciudad centroamericana que había visitado hacía muy poco, en el que un grupo de jóvenes en el centro de la ciudad improvisaron un baile, sin la menor preocupación por la hora o la vuelta a casa, y nadie caminaba de prisa, todos iban a su ritmo.

¡Cómo deseé que fuera mi ciudad¡ ¡Cómo deseé que así fuera mi Honduras! Bajo estas condiciones vivimos, y las hemos normalizado, las hemos hecho parte de nuestra cotidianidad, el miedo nos gobierna.

A pesar de eso, de la angustia en la fila del taxi y del bus, a pesar del miedo y de la prisa, el país está lleno de ganadores.

O que alguien me niegue si no tiene una sensación de victoria cada vez que vuelve a casa sano y salvo, o alguno de sus familiares ha llegado; que alguien se atreva a negarme si no siente que es una victoria cada vez que logra llevar dinero a casa para sostener a su familia.

Creo que nadie pide mucho, solo tranquilidad.

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1118735-466/rostros-de-angustia /Opinion/Columnas/ 14340968 Wed, 18 Oct 2017 18:28:49 GMT
Más allá del 26-N El Heraldo



No juntamos nuestras ideas, sino nuestros propósitos.

Y nos pusimos de acuerdo, entonces decidimos”: Popol Vuh.

Entre 1991 y 1992 se desarrolló en Sudáfrica un proceso que congregó a 22 miembros de diferentes estratos sociales -activistas comunitarios, políticos, congresistas, sindicalistas, economistas y ejecutivos de corporaciones- y de variada orientación ideológica con el objetivo de dialogar sobre las oportunidades y retos que se les presentaban en el marco de la salida del Apartheid.

El resultado: los “Escenarios de Mont Fleur”, una proyección sobre cuáles podrían ser las distintas avenidas que podía transitar el país entre 1992 y 2002.

En Colombia, se impulsó una iniciativa similar entre 1997 y 2000, en la que se involucraron representantes de sectores enfrentados no solo política y socialmente, sino en el de las armas.

En medio de un clima de polarización social, desorden político y guerra interna, “Destino Colombia” permitió dar una mirada de largo plazo a los siguientes 16 años, y ha contribuido con el tiempo a mejorar la comunicación entre todos y el pensamiento estratégico nacional.

Del mismo modo, entre 1998 y 2000, Guatemala sorteó desconfianzas históricas entre sus élites políticas y sociales para impulsar el cumplimiento de los acuerdos de paz que pusieron fin al conflicto civil de 36 años.

Con “Visión Guatemala” los participantes fortalecieron su tolerancia y reconocimiento mutuos, lo que al corto plazo abonó el terreno en el que los 20 partidos políticos guatemaltecos suscribieron en 2002 la “Agenda Nacional Compartida”.

Más de 40 reuniones, talleres y encuentros, cientos de expertos y políticos nacionales e internacionales, académicos y líderes de movimientos sociales y empresariales dieron insumos para este compromiso político multipartidario que contenía una visión de largo plazo, fundamentada en los acuerdos de paz y en las propuestas estratégicas y el programa de desarrollo que estos ofrecen.

Concebida como primer paso de los partidos políticos, se aceptaba que debía ser discutida y enriquecida “por los aportes de sectores y actores sociales para impulsar, conjuntamente, una visión compartida”.

Entre 2011 y 2012, conocimos a varios de los expertos que se involucraron en la facilitación de estos procesos de diálogo y construcción común de escenarios.

Desde entonces, se han intentado al menos un par de procesos de construcción de visión común en el país, hasta la fecha todos infructuosos por diversas razones -principalmente contextuales, como la polarización pre y post electoral- pero que han dejado importantes lecciones.

Los expertos han coincidido que la coyuntura histórica hondureña demanda, al corto plazo, la búsqueda de una visión compartida para facilitar el desarrollo nacional.

Con distintos nombres -un nuevo Pacto Social, una Asamblea Constituyente- los actores relevantes del país proponen sus perspectivas de acuerdos comunes, pero todavía sin diálogo ni concertación.

Después del 26 de noviembre y de la decisión que la ciudadanía tome ese día, será necesario ponernos de acuerdo sobre ese país que queremos.

Ha de ser así, pues la democracia empieza con el diálogo y se acaba sin él.

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1118480-466/m%E1s-all%E1-del-26-n /Opinion/Columnas/ 14333974 Wed, 18 Oct 2017 18:19:03 GMT
Transgresión contra la tercera edad El Heraldo



Ahora lo cuentan con algo de gracia; una pareja de la tercera edad en la parada del bus urbano.

No hay más pasajeros.

Llueve.

Se acercan al bordillo de la acera cuando aparece presuroso el autobús.

El chofer nota o el cobrador le advierte que “son dos viejos”, entonces, acelera bruscamente.

Los deja allí, plantados, indignados, entristecidos por la grosería.

Quisieran que no hubiese una ley que les permite viajar gratuitamente, para que no los trataran mal.

Es una ironía atroz que los descuentos otorgados a la tercera edad, como un acto de justicia y reconocimiento, sirvan para el desprecio y la marginación.

En 1993, cuando se aprobó en el Congreso Nacional ese régimen especial para quienes tuviésemos la fortuna de llegar a la vejez, se pensó con júbilo que habría condiciones aceptables para envejecer con cierta dignidad.

No ha ocurrido.

En un restaurante, de origen chino, para ser específicos con la denuncia que recibimos, se niegan terminantes a respetar el descuento del veinticinco por ciento que dice la ley.

No y no.

Solo es para el plato del adulto mayor, así que le restan lo que comieron los demás, aunque él haya invitado, y se lo dejan, digamos, en un diez por ciento.

Desde luego, en muchas otras cafeterías y tiendas de consumo interpretan la legislación a su conveniencia.

La inconsciencia se nota por todas partes; en los negocios no les explican a los adultos mayores que tienen descuentos especiales por ley, y cuando alguno se atreve a reclamar esa prerrogativa, le hacen mala cara, lo tratan con desatención, tampoco falta la indiferencia y la negación absoluta del descuento.

Sucede con los meseros, las dependientas, los cobradores de buses y, naturalmente, con los dueños, como si esa rebaja se las arrancaran del alma.

Hay una Fiscalía de Protección al Consumidor y Tercera Edad, ya han acusado a comerciantes por insalubridad; pero hace falta mucho para castigar a estos otros transgresores, quizás más atención a las denuncias y operativos frecuentes alivien el abuso.

Hay otros programas, como los del Centro de Cuidados Diurnos, que maneja la Oficina de la Primera Dama, pero es para asistir a una población específica de la tercera edad muy pobre.

Son muchos y pronto seremos más; hay en nuestro país unos 800 mil adultos mayores, considerados a partir de los 65 años de edad, aunque no sea tan preciso, porque ya sabemos, que envejecemos de forma diferente.

Eso significa el 6.

2 por ciento de la población.

Su situación discriminada aumenta cruelmente por su precariedad, más del 60 por ciento de la tercera edad sobrevive en la pobreza.

La senectud está cargada, tiene que estarlo, de incertidumbres y temores.

Es el desgaste natural por el que los músculos ya no nos responden igual ni el hígado, el corazón, el páncreas, la retina o el oído.

Pero también nos cambia la capacidad cognitiva, el estado emocional y el entorno social.

Si tuviese más ventajas y menos inconvenientes.

Muchos de los que aprobaron aquella ley, y los que la conocieron como público, no calcularon que hoy, casi veinticuatro años después, tendrían que exigirla como derecho, todo parecía tan lejos.

Tampoco se pensó en desarrollar una intensa campaña de concienciación para que todos entendiésemos la importancia de ese decreto y, por supuesto, el respeto y la justa correspondencia para los mayores que han dado todo lo que pudieron; y saber que pronto vamos todos hacia allá, y no querremos que junto a lo normal: las enfermedades, la fragilidad, la soledad o la depresión, se una también la injusticia.

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1118481-466/transgresion-contra-la-tercera-edad /Opinion/Columnas/ 14333975 Wed, 18 Oct 2017 18:18:52 GMT