Copyright (C) 2017 ElHeraldo.hn El Heraldo Fri, 23 Jun 2017 15:24:38 GMT ElHeraldo RSS Feeds - Columnas De escasez y algunas lecciones El Heraldo



Hace varios años, muchos se rieron e hicieron mofa cuando un recordado gerente de una empresa estatal de acueductos y agua recomendó a la población ahorrar el vital recurso hídrico como medida excepcional para enfrentar su carencia y los obligados racionamientos que traía como consecuencia.

Práctico y con mucho sentido común, el funcionario sugirió utilizar con mesura la provisión limitada de agua en todas las actividades cotidianas, señalando entre ellas la del momento del baño que, como es bien sabido, destaca como una de las más propicias para el derroche.

“Basta con una cubeta”, afirmó, sin perder la compostura.

Sobró quien le ridiculizara y el recuerdo de ese consejo le acompañó toda la vida, algo que se tomó con buen humor y sin tomárselo a pecho.

Cuando el huracán y tormenta tropical Mitch hicieron estragos a finales de la década de los noventa en la red de distribución de agua potable de la capital, muchos constatamos –obligados por las circunstancias- que aquel hombre no estaba errado: no solo era posible “bañarse” con el contenido de una cubeta (incluso con la mitad), sino que podía emplearse el líquido jabonoso resultante para descargar los saturados inodoros, carentes de alimentación desde las tuberías.

La calamidad era tal que cantidades mínimas de agua bastaban para lavar utensilios de cocina, ropa y satisfacer necesidades esenciales de aseo e higiene.

Mientras añorábamos días de abundancia, reflexionábamos sobre el poco aprecio que se tiene de algunos bienes cuando estos sobran, riendo de tanto en tanto al observar los cuellos percudidos de nuestras camisas, las barbas crecidas y la recuperada tolerancia a ciertos humores corporales.

¿Recuerda usted los racionamientos de energía eléctrica de la primera mitad de esa misma década? ¿Las oscuranas y las largas conversaciones que juntaban a las familias alrededor de velas, quinqués y candiles, mientras se apilaban recuerdos, lamentaciones y algún improperio contra la desidia de quienes gobernaron? De repente, muchos se percataron de la extrema dependencia que habíamos desarrollado con relación a la energía eléctrica y las comodidades que aporta a la vida moderna, pero también cómo algunas de estas ventajas –especialmente la televisión- habían afectado la comunicación intrafamiliar.

¿Y qué decir de las noches de ingrato encierro mientras transcurrieron los estados de excepción que siguieron al golpe de Estado? Una mujer que habitaba en un barrio popular me dijo en esos días, con mucha sabiduría, que al menos durante una breve temporada la gente había podido experimentar lo que la mayoría de la población debía soportar por las noches en sus comunidades, asediadas por la inseguridad y la violencia que provoca la delincuencia.

Basten tres ejemplos para mostrar cómo la posibilidad de moverse libremente o contar con la provisión de servicios públicos básicos suelen ser poco apreciados por nosotros cuando se cuenta con ellos a diario.

Es obvio que resulta mejor cuidarlos bien que lamentar su ausencia.

¿Tenemos consciencia de ello o faltan lecciones por recibir?

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1082980-466/de-escasez-y-algunas-lecciones /Opinion/Columnas/ 13347500 Wed, 21 Jun 2017 11:16:14 GMT
Cárcel juvenil ahora, prevención obligada después El Heraldo



La imagen de un menor de edad en prisión es siempre desoladora, pero cuando recordamos que muchos de estos jovencitos empuñan armas poderosas y participan en crímenes abominables, surge la perplejidad: ¿Qué hacer? La comisión que se reunió para decidir esto ha dicho que no se puede reducir la edad punible, eso sí, sugieren que se aumenten los años de prisión para los acusados.

Castigar con más cárcel a este grupo etario no resolverá per se el problema, pero disuadirá a muchos infractores y dejará lejos de las calles a otros.

Estas valoraciones también han estado en la mesa de análisis de la Comisión Interinstitucional de Justicia Penal, que se reunió con más de treinta organizaciones, gubernamentales y no, para estudiar qué hacer frente al avance de la criminalidad, después de que desde el gobierno se abriera el debate con la propuesta inicial de disminuir la edad, hasta los 16 años, para juzgar penalmente a los adolescentes.

Lo primero que documentaron las organizaciones no gubernamentales es que reducir la edad punible, juzgar como adultos a los menores de edad, vulnera los derechos humanos y expondría a los jovencitos a procesos judiciales interminables y luego el encierro en cárceles con prisioneros comunes y mayores que, por supuesto, los dejaría en una desventaja horrorosa para sufrir abusos y afianzarse, irremediablemente, en una imparable carrera criminal.

Sin olvidar que Honduras ha firmado compromisos internacionales que la obligan a cumplir reglas de juzgamiento y tratamiento de adolescentes transgresores.

Entonces encontraron una solución que media y pendula entre tantas propuestas: aumentar los años de reclusión, dependiendo de los delitos y de la edad de los menores infractores.

Así que un muchachito que con 12 o 13 años de edad cometa una infracción, estará detenido hasta un máximo de cinco años; los de 14 y 15 años tendrían una reclusión no mayor de diez años; y para los de 16 y hasta un día antes de cumplir 18, pasarían encarcelados hasta por 15 años como última pena.

¿Asustará esto a los adolescentes para que ya no participen en ilegalidades? No sabemos.

Pero, sin duda, será una oportunidad para alejar a los infractores de sus grupos criminales y despejar por más tiempo las zonas donde cometen sus fechorías.

Pero la Comisión Interinstitucional quiere ir más allá y ha propuesto que se aumente un tercio la pena para los adultos que induzcan o utilicen a los menores para cometer delitos.

Algo más conscientes de lo que les espera, los mayores de edad podrían detenerse en infinidad de casos y evitar que jovencitos participen en la acción delincuencial.

Falta enfrentar la criminalidad desde sus orígenes: exclusión, pobreza, marginamiento, desigualdad, valores invertidos, ruptura social; desarticular la fábrica de delincuentes.

De lo contrario seguiremos persiguiendo y encarcelando los desajustes del sistema, en una espiral interminable donde siempre pierden los mismos: la mayor cantidad de delitos y los crímenes más atroces son contra los pobres.

También se acordó de esto la Comisión Interinstitucional y propone una ley especial para fortalecer a todas las instituciones que tengan que ver con la infancia y la adolescencia, desde la prevención, protección, judicialización, rehabilitación y reinserción.

Se oye esperanzador, pero tendría que ser de inmediato: irrumpir, avasallar, invadir y someter todos los sectores del país para recuperar la autoridad y devolver la paz que ha robado la delincuencia común

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1082981-466/c%E1rcel-juvenil-ahora-prevenci%F3n-obligada-despu%E9s /Opinion/Columnas/ 13347502 Wed, 21 Jun 2017 11:16:01 GMT
Los límites de la autonomía universitaria El Heraldo



Ninguna autonomía es absoluta, partiendo del principio filosófico de que todo es relativo.

En el caso de las universidades, es evidente que a una institución que recibe el financiamiento del Estado la une un cordón umbilical con el mismo, intentar desprenderse sería el principio de su extinción, pero además, como organismos descentralizados que le dan la condición de autónomas; son entes oficiales que forman parte de la administración pública y, por tanto, del Estado.

La autonomía no implica una disgregación de la estructura estatal, el propio Estado le fija una serie de principios y normas.

Ningún funcionario de universidades públicas puede actuar al margen de la ley.

En el caso particular de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), la Ley Orgánica, en su artículo 2, define cuáles son los alcances de la autonomía, los mismos se resumen en pluralismo ideológico, gestión administrativa de su propios recursos, facultad para elegir a sus propias autoridades, facultad reglamentaria para manejar su propia política laboral y políticas para permitir el ingreso, permanencia y egreso de los estudiantes.

Las mismas facultades, es de suponer, deberán estar en armonía con la legislación del Estado.

No encuentro en ninguna parte de la norma universitaria precepto alguno que señale que el Estado no pueda intervenir en asuntos que pongan en grave riesgo la vida de personas o bienes materiales por parte de personas o grupos que, actuando al margen de la ley, se abroguen el derecho de representatividad de la comunidad universitaria, por el contrario, es responsabilidad de las autoridades de la institución solicitar la intervención de los demás órganos del Estado para su preservación, so pena de ser acusadas por negligencia y descuido.

Impedir el libre acceso a los predios de la institución, destruir sus bienes e imposibilitar el normal desarrollo de las actividades administrativas y docentes de la institución no es una falta que se puede sancionar administrativamente; son delitos de orden público que tienen que ser sancionados por los órganos competentes del Estado.

Negociar la autoridad en temas que tienen que ver con excesos en las formas de protesta y agendas ocultas o de origen dudoso que se apartan de la función académica de la institución universitaria se puede convertir en una trampa para el ejercicio de la función que la ley le asigna a quienes dirigen la institución.

La autonomía es una conquista que en ningún momento debe esgrimirse para confrontar a los poderes públicos, hacerlo solo demostraría un afán por sustituir a instituciones y organizaciones que buscan por la vía del poder político influir en las decisiones del gobierno.

La autonomía para que sea respetada por el Estado, sus autoridades deben ser respetuosas de los límites que le estable la normativa.

El avance significativo que ha tenido la UNAH en los últimos años es el resultado de la capacidad de las autoridades de entender que la universidad no puede hacer tienda aparte del Ejecutivo, excepto en el campo académico, cuya función es indelegable

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1082614-466/los-l%EDmites-de-la-autonom%EDa-universitaria /Opinion/Columnas/ 13337312 Wed, 21 Jun 2017 09:33:19 GMT
Entrando a la recta electoral El Heraldo



El Tribunal Supremo Electoral ya realizó la convocatoria a elecciones generales, con lo cual también se dio inicio oficial al período de campaña electoral.

Sin embargo, todavía no existe la certeza de cuántos partidos políticos participarán en la contienda de noviembre ni quiénes serán los candidatos que estarán participando por cada partido político, pues la conformación de alianzas partidarias y las negociaciones que a estas alturas aún continúan han vuelto más compleja la integración de las planillas de candidatos, especialmente en lo que corresponde a diputados y alcaldes.

Pareciera que en esta ocasión la contienda estará concentrada en tres fuerzas políticas, el Partido Nacional actualmente en el poder, el Partido Liberal y la alianza entre el Partido Libre y el Partido Innovación y Unidad, siendo los candidatos para presidente el actual presidente de la República, Juan Orlando Hernández; Luis Zelaya, que no cuenta con mayor experiencia política pero sí con excelente currículo académico, y Salvador Nasralla, exlíder del Partido Anticorrupción, respectivamente.

Muchos entendidos en la materia dan casi por seguro que el Partido Nacional será el próximo ganador, considerando que este partido está bien organizado y cuenta con ingentes recursos económicos y logísticos, como consecuencia lógica de ostentar el poder en la actualidad.

Sin embargo, otros expertos en política anticipan que en el país existe un fuerte número de hondureños que están indecisos sobre el candidato a quien le darán voto para presidente y se debaten en la duda de si la reelección presidencial viola o no la Constitución de la República, independientemente del cuestionado fallo que en su momento emitió la Sala de lo Constitucional.

Para atraer ese voto indeciso, los candidatos deben esforzarse por presentar agendas de gobierno objetivas y creíbles que demuestren cómo enfrentarán los temas de mayor interés para los electores, como la creación de empleo, combate a la delincuencia común y el crimen organizado, las mejoras en los servicios de educación y salud, y el combate frontal a la corrupción y la impunidad.

De igual importancia, las acciones para lograr que la economía dinamice aún más su ritmo de crecimiento con estabilidad macro y un uso transparente y focalizado de los recursos públicos.

Los hondureños esperamos una campaña transparente y propositiva, explicando con detenimiento los programas y proyectos que impulsarán de llegar a la presidencia.

De igual forma, esperamos que sea una campaña sin ventajismos, en especial porque por primera vez en Honduras tenemos un candidato que al mismo tiempo ostenta la Presidencia de la República y esto, quiérase o no, concede enormes ventajas, no solo económicas.

Para lograr un proceso electoral creíble y transparente es preciso que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) actúe con profesionalismo e imparcialidad, como un garante de la integridad y legitimidad de las elecciones.

Lo anterior incluye la ciudadanización de las mesas electorales, la seguridad y confianza en los sistemas de cómputo, la validez y el conteo de los votos e igualmente la recolección de las papeletas de voto.

Para evitar zozobras y dudas, fundadas o infundadas, se debe mantener debidamente informada a la ciudadanía, ya que el acceso irrestricto a la información es un derecho político electoral que permite a los ciudadanos conocer y evaluar el actuar de los partidos políticos, del mismo tribunal electoral y de los encargados de vigilar que el proceso se desarrolle en armonía.

El TSE debe mantener un proceso fluido de información durante la contienda y a su finalización.

Por otra parte, la credibilidad y transparencia van de la mano con la fiscalización y la apertura.

Todos los partidos políticos están en la obligación de cumplir fielmente con la nueva Ley de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización a Partidos Políticos y Candidatos, a pesar que hay algunos aspectos de la misma que no llenan nuestras expectativas.

Los ciudadanos debemos exigir lo anterior y sancionar a los partidos y candidatos que vayan en contra de la rendición de cuentas ciudadana.

Este es un principio fundamental para evitar el abuso de los recursos públicos y los compromisos políticos y económicos, a cambio de las contribuciones económicas.

Para cerrar, cito una frase a tono con el tema: “Si no votas no tienes derecho a quejarte, me decían los que ahora, en el poder, me recriminan porque me quejo”.

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1082616-466/entrando-a-la-recta-electoral /Opinion/Columnas/ 13337316 Wed, 21 Jun 2017 09:33:06 GMT
Alianza para la Prosperidad El Heraldo



Ha concluido la reunión celebrada en Miami entre los mandatarios de Honduras, El Salvador y Guatemala con el canciller y ministro de Seguridad estadounidenses, en torno a generar y fortalecer las condiciones socioeconómicas en los países del Triángulo del Norte que permitan reducir la expulsión de centroamericanos que, ante el desempleo, inseguridad física y alimentaria, falta de acceso a la tierra, violencia e impunidad, deben abandonar sus lugares de origen para intentar, en Norteamérica, tener acceso a oportunidades laborales y de seguridad muy escasas en sus patrias.

La prosperidad que Washington y los organismos internacionales de crédito están financiando en nuestras naciones está sujeta a condicionalidades específicas que incluyen el combate a la corrupción en sus distintas modalidades, la lucha al crimen organizado y el narcotráfico, y la vigencia de los derechos humanos.

En ese formidable desafío los gobiernos, por sí solos, no serán capaces de honrar tales requisitos.

Necesariamente deben ser incluyentes a efecto de incluir a las organizaciones de la sociedad civil, evitando caer nuevamente en el error cometido en 1998 con ocasión de la destrucción ocasionada por el paso del huracán Mitch, que dejó expuesta la alta vulnerabilidad y falta de preparación ante desastres naturales de magnitud y que obligó a miles de compatriotas hacia la diáspora, más allá de nuestras fronteras, éxodo que continúa hasta el presente.

En aquella oportunidad, el gobierno hondureño de turno inicialmente rechazó las propuestas y estrategias formuladas por la sociedad civil para encarar la reconstrucción.

Fue necesario que la comunidad internacional, nucleada en el Acuerdo de Estocolmo, presionara para que se tomara en cuenta la participación activa de la sociedad civil en la enorme crisis humanitaria y ambiental.

Desafortunadamente, la reconstrucción emprendida fue limitada a la infraestructura destruida, no abarcando aspectos vitales relacionados con el desarrollo humano incluyente y la integración social, lo que refleja la escasa cultura de participación prevaleciente.

En opinión del PNUD, “el mayor obstáculo para la formación de una cultura plena de participación lo sigue constituyendo la falta de objetivos comunes de desarrollo” (Informe sobre Desarrollo Humano, 1999, p.

146).

“Dentro del contexto actual electoral de Honduras resulta indispensable lograr un consenso básico sobre temas claves que permita un efectivo y transparente resultado de la asistencia financiera, nacional e internacional, prevista para el PAP, que no debe orientarse únicamente a proyectos asistencialistas y a estrategias de promoción y financiamiento de la gran empresa privada, sino que responda efectivamente a las causas que originan la tragedia migratoria.

.

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” (El Plan de la Alianza para la Prosperidad: una oportunidad para impulsar cambios de fondo que no debemos desaprovechar, p.

4).

Esta vez, ojalá, seamos capaces de trabajar al unísono, en función de país y no de grupos de interés.

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1082237-466/alianza-para-la-prosperidad /Opinion/Columnas/ 13326989 Tue, 20 Jun 2017 16:27:12 GMT
Una pausa en el camino El Heraldo



Me aparto del camino para hacer una pausa, que me permita poder atender dos asuntos personales de vital importancia: concluir mis memorias y concluir una tarea como asesor privado.

Valga la aclaración, para que nadie especule.

Lo digo con la franqueza del Ramón Cantaliso del gran Rómulo Gallegos, que lo hizo cantar así para que todos lo entendieran bien.

Dejo constancia del respeto impecable de este medio a todo lo que he escrito, porque todo ha sido publicado íntegramente sin la menor referencia al principio de responsabilidad, asumido tácitamente en plenitud por las partes concernidas, de modo que nadie ha reclamado por la verdad bien dicha en mi columna semanal; de modo que pueda tener las puertas abiertas cuando pueda volver a publicarla.

En cuanto al Estado de la cosa pública, solo queda lamentar que los que dicen gobernar solo hacen más de lo mismo para cosificar la institucionalidad de la República democrática, de modo que ya no hay funcionarios sino delincuentes traidores a la Patria, que todavía andan infraganti porque nadie los ha capturado para someterlos a juicio por la usurpación del poder soberano.

Lo innovador, según ellos, es que son jóvenes, de modo que solo es cuestión de tiempo y de circunstancias, para que más temprano que tarde vean su final.

Como el actual proceso electoral es nulo de principio a fin, ahora son delincuentes también los que siguen la comparsa y bailan al mismo son que les tocan los dueños del jolgorio.

Según los delincuentes del oficialismo ya todo está hecho y consumado, así que todo es cuestión de tiempo porque el jefe de la mafia, como buen “Cipote Malcriado”, se las sabe todas.

El único recurso interno que no se ha agotado todavía, que nosotros sepamos, es el de la declaratoria de nulidad del proceso, que solo vendría a confirmar la falta de la institucionalidad propia del Estado de derecho.

De modo que repetir lo ya dicho demostrando lo que es obvio, por todos los ciudadanos que me han acompañado en la defensa de la constitucionalidad y del Estado de derecho, sería volver temático algo tan serio.

El foro ha sido abierto y público, de lo cual queda constancia histórica.

Queda así demostrado quienes defendemos la Constitución de la República y la democracia participativa; el poder soberano del pueblo del cual emanan todos los poderes del Estado, por ahora usurpado por los traidores a la Patria; abogamos por la reconciliación nacional, por tanto, rechazamos la reelección de cualquiera que haya ejercido la titularidad del Poder Ejecutivo.

Y, por otro lado, están los enemigos jurados de la Constitución de la República, capaces de abjurar su juramentación para hacerla respetar y hacer cumplir las demás leyes de la República.

En fin, los constitucionalistas, frente a los renegados y traidores a la patria, en flagrante delincuencia para ser detenidos y juzgados.

Dos escenarios posibles para que los actores hagan lo que tienen que hacer, sin gastar más pólvora en zopilotes y zanates.

Este es un asunto de ciudadanos dignos, de personas íntegras y confiables por su condición humana, con hombros que hagan lucir las armas del civismo que aplaquen las pasiones de los usurpadores, que son al cabo de cuentas los verdaderos violentos.

Cuando todos los “cipotes malcriados” reciban la chancleteada que merecen y algo más, si fuere necesario, será la hora de las verdades y faltarán hoyos para tantos cusucos, pero también sobrarán las varitas lisas encebadas que al serles introducidas por abajo de la cola, les harán encoger todas las escamas, del gusto.

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http://www.elheraldo.hn/opinion/columnas/1082238-466/una-pausa-en-el-camino /Opinion/Columnas/ 13326990 Tue, 20 Jun 2017 16:26:58 GMT