Día en su honor
11 de Junio de 2012

El legado del padre Reyes a 215 años de su nacimiento

12:05PM  -  Samai Torres/Ilustracion: Sergio Chiuz  

El prócer sentó las bases de la educación superior en Honduras

¿Qué le debemos a José Trinidad Reyes?

Muchos podrán decir que es una persona que murió hace 157 años y que poco o nada tiene que ver con la actualidad hondureña. Que lo único que saben de él es que es un prócer nacional que figura cada septiembre en el mural cívico de instituciones educativas, o que el Día del Estudiante se celebra en conmemoración de la fecha de su nacimiento.

Pero lo cierto es que el padre Reyes (como también se le conoce) fue un hombre que sentó las bases de la educación superior de Honduras, que se pronunció firmemente por el derecho a la educación de las mujeres, que promovió la cultura y fue el precursor del teatro no solo en Honduras, sino en Centroamérica.

Su aporte a la educación

“El padre Reyes jugó un papel determinante en la creación de la Sociedad del
Genio Emprendedor y del Buen Gusto (1845), que después fue Academia Literaria de Tegucigalpa, y que con el apoyo del gobierno de Juan Lindo se convirtió en la Universidad de Honduras, de la cual fue su primer rector”, expresó Rubén Darío Paz, antropólogo, historiador y director de la editorial de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Al hacer esto en favor de la educación, Reyes no se encontró con un camino llano, ya que la primera mitad del siglo XIX fue difícil en el tema educativo y, según el historiador, este se veía limitado por el ambiente provinciano-marginal que caracterizó a Tegucigalpa en esa época.

A esto se añade “la inestabilidad política, la falta de instituciones educativas, más las luchas fratricidas que, además de constantes, dejaron huellas inmemorables en el devenir de la joven nación hondureña”, agregó Paz.

Su aporte al arte

El historiador manifestó que José Trinidad Reyes además de músico era dibujante, sin dejar de mencionar que también le gustaba escribir.


El padre Reyes fue un agitador cultural en la conservadora Tegucigalpa, por lo que Paz citó que según otros investigadores las fiestas de Pascua se volvieron concurridas por el entusiasmo que él les imprimió.

“Del padre Reyes nos han llegado hasta nuestros días, nueve de las 16 pastorelas que escribió, y que son obras de teatro con carácter religioso, pero que desde sus contenidos cuestionaba, educaba y criticaba a la sociedad en su contexto.


Recordemos, que también escribió un par de villancicos, himnos, discursos y algunos poemas épicos”, apuntó Paz.

¿Por qué no debemos olvidar al padre Reyes?

Debe ser recordado por su interés en crear instituciones que fomentaran las actividades educativas y culturales, que con el tiempo se concretaron en lo que hoy es la UNAH.

“Su legado en el arte dramático, en la poesía, en la música e incluso en fomentar festividades religiosas fue importante, como el mismo hecho de proyectar luces de anticipación en una Tegucigalpa casi marginal”, dijo Paz.

Es así que el prócer fue, además de un abnegado religioso, un fomentador de la ciencia y la literatura y un polémico servidor público en sus funciones como diputado.

Reyes también defendió a la mujer en escritos bajo el seudónimo de Sofía Seyer.

Ver más noticias de Vida

( )
Edición Impresa      2014-10-22 01:08:42

Los hermanos Valle Valle trasladados al batallón

ver la edición en pdf