Honduras
.De cada cien mil personas que salen diariamente de sus casas en honduras, el 13.9 por ciento no podrán regresar a sus hogares porque morirán de forma violenta.
No se trata de una aventurada predicción de un hechicero, sino de la cruel realidad a la que día a día deben enfrentarse los hondureños.
Según el último informe del Observatorio Nacional de la Violencia, y con base en datos proporcionados por la policía preventiva, en los primeros tres meses del año 2008 se presentaron en Honduras 1,882 muertes violentas, 518 casos más que en el año anterior (38.0%).
Los homicidios aparecen con un aumento de 34.8% con respecto al primer trimestre de 2007, con 278 víctimas más, mientras que las muertes debidas al tránsito presentaron un incremento de 60.2%, con 154 muertes adicionales con respecto al primer trimestre de 2007.
La violencia recrudece ante la impotencia de las autoridades encargadas de brindar seguridad a la población nacional. La tasa promedio de homicidios, estimada por la Organización Mundial de la Salud, es 8.8 por cada 100,000 habitantes, y la tasa nacional para el primer trimestre de 2008 corresponde a 13.9 por 100,000.
El observatorio de la violencia establece que, de continuar esa tendencia, al final del año la tasa puede llegar a 55.6 homicidios por cada 100,000 habitantes.
Homicidios
Esta fuente señala que entre enero y marzo de 2008 se registraron 1,077 homicidios en el país, con un incremento de 34.8% frente a la situación del primer trimestre del año anterior.
“El incremento presentado es el mayor en los últimos tres años, con un promedio mensual de 359 muertes en el país, correspondiendo a 12 homicidios diarios”, cita el observatorio de la violencia. La población entre 15 y 44 años incluye al 81.3% de los homicidios, siendo los hombres los más afectados con un 91.4%.
El asesinato de adolescentes es otro de los factores que va en incremento en el país, en el primer trimestre sumaron 109 casos. Los sábados y los domingos son los días de mayor riesgo de morir violentamente, el 38.8 de las muertes violentas se registran los fines de semana.
Las armas de fuego siguen siendo el instrumento más usado para causar la muerte, aportando un 77.8% de los casos; sin embargo, se aprecia un incremento en el uso de las armas blancas, pues 162 muertes se deben a ellas.
Móvil de crímenes
Con respecto al móvil o contexto en el cual se produjeron las muertes durante el primer trimestre, se presenta una proporción de 35.2% de los casos sin determinar, cifra muy inferir a la del año pasado. Los homicidios por ajuste de cuentas, 247 en total, que incluyen muertes relacionadas con el crimen organizado, con la utilización de sicarios y en su totalidad los cometidos con armas de fuego, representan el 22.9%.
Las enemistades personales relacionadas con problemas de convivencia aparecen con un 22.0% de los casos ,según versiones de la Policía Preventiva. Un 6.6% de las muertes tuvieron como posible causa los asaltos o robos y 60 personas murieron en riñas donde el detonante fue el alcohol.
Por problemas que involucraron a familiares y relaciones entre parejas murieron 26 personas y 14 fallecieron en enfrentamientos con las autoridades.
Zonas violentas
El análisis de los homicidios según departamento y zona del hecho muestra en el norte un aumento de 61.9%, siendo Cortés el responsable de 325 muertes y Atlántida de 115.
Los incrementos en otras zonas son igualmente importantes, siendo la zona oriental la de menor crecimiento con 4.7%, pero en algunos departamentos -como Olancho- el crecimiento fue de 47.6%.
La región central presentó un incremento de 29.9%, mientras que en la zona occidental el fenómeno se recrudeció en un 16.9%.
Los departamentos con menor número de homicidios continúan siendo Islas de la Bahía y Gracias a Dios, con 3 casos cada uno.
Informe
Las tasas más altas de homicidios por departamentos se encuentran en Atlántida y Cortés, con tasas parciales de 29.2 por 100.000 y 21.8 por 100.000, seguidos de Copán, Comayagua y Colón. Sin embargo, las cifras varían cuando el análisis se realiza teniendo en cuenta la distribución de las muertes en la zona urbana o rural del departamento.
Según las tasas delas cabeceras departamentales, La Ceiba presenta el mayor valor con 41.1 por 100,000 habitantes y, de mantenerse el comportamiento, terminaría el año con 124.4 por 100,000, teniendo una mayor concentración de muertes en la zona urbana.
Un comportamiento similar sucede en San Pedro Sula, presentando la ciudad una tasa ligeramente superior que el resto del departamento, con 25.4 por 100,000.
En el mismo rango de departamentos con tasas altas se encuentran Comayagua y Colón, pero al contrario de las ya mencionadas cabeceras, Comayagua y Trujillo tienen tasas inferiores en la parte urbana, siendo superiores las muertes en las zonas rurales; por ejemplo: en el caso de Colón, la tasa es de 16.2, frente a 7.3 por 100,000 de su capital.
En un nivel intermedio se encuentran los departamentos de Yoro, Francisco Morazán, Olancho, Santa Bárbara y Lempira, donde es variable la ocurrencia de muertes según la zona.
En el caso de la cabecera, a la fecha se presenta un promedio de 14.2 homicidios por 100,000 habitantes, cantidad un poco mayor que en el resto del departamento; mientras que Juticalpa, con una tasa de 8 por 100,000 habitantes, tiene un nivel más bajo que la zona rural de Olancho, donde la tasa es de 12.7 por 100,000.
Las tasas más bajas se encontraron en el primer trimestre del año en Ocotepeque, La Paz, Valle, Islas de la Bahía, Choluteca, Paraíso, Gracias a Dios.
