Venezuela
.Mientras Hugo Chávez admite que la lucha es por el “proyecto constituyente” para el continuismo de Manuel Zelaya, en el resto del mundo comienza a fortalecerse la solidaridad hacia Honduras.
Chávez dijo que no solo quiere la salida de Roberto Micheletti del poder, sino que tampoco acepta que se realicen elecciones y no reconocerá al futuro gobierno elegido democráticamente el 29 de noviembre en Honduras.
“Tampoco reconoceríamos a un gobierno surgido de elecciones montadas sobre un golpe de Estado”, dijo Chávez, al insistir en que Manuel Zelaya, depuesto el pasado domingo, debe ser restituido en la presidencia de Honduras.
En sus declaraciones, Chávez puso en duda que pueda haber resultados limpios en una eventual elección “con tal grado de represión contra el pueblo”.
“Es una amenaza para todos, por eso no podemos permitir que se instale ese gobierno tiránico. No van a poder parar los cambios, y si los paran por el lado pacífico, entonces van a venir por el lado violento. Están tratado de abortar el proyecto constituyente en Honduras”, insistió.
Chávez hizo referencia a las manifestaciones de apoyo a Zelaya que ha habido en Honduras y dijo que “a estas alturas no van a poder frenar al pueblo”.
“Estamos en contacto, hablando con gente allá dentro y en distintas partes del mundo. Claro, que uno quisiera hacer más, pero debemos respetar la soberanía, no somos un país intervencionista”, admitiendo que está al tanto o dirige las protestas de los seguidores de Zelaya.
“Pero estamos haciendo todo lo que podemos para evitar un baño de sangre, que está a punto de ocurrir, Dios no lo quiera. Es la lucha de clases, los ricos contra los pobres”, añadió.
“Zelaya va a regresar a Honduras. Pudiera ser por tierra, aire o agua, nadie sabe por dónde”, dijo Chávez mientras conversaba por teléfono al aire con su canciller Nicolás Maduro, que acompaña al derrocado presidente hondureño.
EE UU, culpable
Pero Chávez no puede olvidar su objetivo de ataque preferido, Estados Unidos, al señalar una supuesta responsabilidad de Washington en la salida de Zelaya, aunque excluyó al presidente Barack Obama de esas acusaciones.
“Puede que Obama no haya sabido. Pero estoy seguro de que el embajador de Estados Unidos en Honduras, que es el mismo de (la administración del ex presidente George W.) Bush sabía del golpe de cabo a rabo”, dijo Chávez en una alocución de la televisión pública VTV.
Asimismo, el dirigente venezolano anunció que suspendía los envíos de petróleo bajo la iniciativa de Petrocaribe, el proyecto que financia la venta del carburante a crédito.
Otros actores
Mientras el nuevo gobierno panameño anunció que su posición en la asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) de hoy en Washington será en defensa de la “mediación”.
“Se han dado instrucciones específicas al embajador (Guillermo) Cochez de que Panamá, como siempre ha sido, sea un país facilitador y mediador para buscar una salida a esta situación”, dijo Juan Carlos Varela, vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores de Panamá.
“A nosotros lo que más nos preocupa como país es la conservación del sistema democrático y la integridad del pueblo hondureño, por eso pedimos a todas las partes una salida por la vía diplomática”, precisó Varela.
Defienden salida de Zelaya
El senador Jim DeMint defendió el jueves el derrocamiento del presidente hondureño Manuel Zelaya y dijo que ahora está vigente el Estado de derecho en el país centroamericano.
Zelaya fue derrocado mediante un golpe militar, luego de hacer caso omiso a una orden de la Corte Suprema, para que evitara buscar una reforma constitucional, que según muchos hondureños, iba encaminada a permitirle la reelección.
DeMint, republicano conservador, calificó a Zelaya como un “dictador al estilo de Chávez”, en referencia al presidente venezolano Hugo Chávez.
El senador señaló en un comunicado que Zelaya se burló de la autoridad constitucional del congreso hondureño y de la corte suprema.
Añadió que la exhortación del presidente Barack Obama para restituir en el puesto a Zelaya representa “una bofetada al pueblo de Honduras”.
Taiwán
El presidente de Taiwán, Ma Ying Jeou, expresó ayer su “anhelo” de que las gestiones de la comunidad internacional pronto permitan que se restablezca “la normalidad” en Honduras, sumida en una crisis política tras el golpe de Estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya.
“Esperamos encarecidamente que mediante gestiones que realizan organizaciones internacionales y regionales, la situación pueda volver a la normalidad y pueda restaurarse la estabilidad en Honduras”, dijo Ma.
La comunidad internacional mantiene la presión sobre el gobierno que encabeza Micheletti, designado por el Congreso para sustituir a Zelaya, depuesto el pasado domingo.
Frente a la situación en Honduras, Taiwán “adoptó la misma actitud de los países condenando todo acto que viole la democracia y el Estado de derecho”, manifestó Ma.
El mandatario recordó que Honduras “es un aliado diplomático” por lo que “queremos hacer votos” para que las gestiones que hace la comunidad internacional para restablecer la normalidad en el país tengan éxito.
