Honduras
.El "aerofraude", denunciado en exclusiva por EL HERALDO, se manchó de sangre.
Detrás del fatídico accidente de un Boeing 737 en Ecuador, propiedad de Atlantic Airlines, está un supuesto abanderamiento ilegal de aviones que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) hizo a favor de esta compañía para que volara parte de su flota en Venezuela.
Al menos esta es la pista que sigue la Fiscalía contra el Crimen Organizado al tener en su poder documentos que indican que la DGAC autorizó que dos aviones de Atlantic fueran alquilados a Conviasa, una aerolínea del gobierno de Hugo Chávez.
Este trámite se habría hecho pese a que este abanderamiento está prohibido por la ley si no se cumple con una serie de requisitos técnicos, tal y como habría ocurrido con esta aeronave.
La hipótesis que investiga la fiscalía es si los aviones con matrícula hondureña fueron cedidos a Conviasa, pero luego se les dio registro venezolano de manera intempestiva, justamente después de que la Unidad Investigativa de EL HERALDO denunciara el caso del "aerofraude".
Luto
El documento que posee la Fiscalía indica que una de las naves arrendadas a Conviasa fue la que se accidentó en los andes de Ecuador el sábado pasado, tragedia en la que perdió la vida el mecánico de aviación de origen hondureño Edwin David Hernández (40), junto a dos pilotos de nacionalidad venezolana.
Los extranjeros muertos fueron identificados como Pedro Menderi (piloto) y Gerardo Rangel (copiloto).
El avión salió del aeropuerto de Maiquetía, en Venezuela y cayó cerca del volcán Iliniza, en Ecuador.
Las autorización del alquiler la habría ordenado el director de la DGAC, Guillermo Seamman, quien está acusado de otorgar convalidaciones de licencias a extranjeros para que trabajaran con Atlantic en Venezuela.
Sin embargo, este funcionario ha negado que las aeronaves tuvieran alguna vez matrícula hondureña.
El abanderamiento
El documento, en poder de la fiscalía, indica que Conviasa no pudo alquilar en Estados Unidos o Europa los Boeing 737-200 que necesitaba porque las empresas dudaban de que esta compañía pagara a tiempo los arrendamientos.
Fue por eso que requirió que Atlantic Airlines le alquilara dos Boeing. Los aviones que se alquilaron tenían asignadas las matrículas HR-AUB y HR-ATXA, pero durante el proceso de supuesto arrendamiento se les asignaron, de manera repentina, las matrículas venezolanas YV-101T y YV-102, respectivamente.
El avión accidentado fue el que tenía la matrícula YV-102.
Ilegalidad
Para que se obtuviera el permiso para que Atlantic alquilara su avión a Conviasa, la DGAC debió garantizar que vigilaría el mantenimiento que se le realizaría a los Boeing, porque de lo contrario el permiso de fletamiento sería irregular.
Este punto está contemplado en lo que se denomina Plan de Condición y Vigilancia de Contrato.
Para que se cumpla el mismo, el dueño del avión debe traerlo periódicamente a Honduras para que se le haga una prueba de mantenimiento.
El personal técnico de la DGAC es quien hace la inspección del avión y emite un certificado sobre la condición del aparato.
Atlantic también debía de acreditar ante la DGAC cuántas veces fue sometido a mantenimiento sus aviones alquilados en el extranjero.
El avión accidentado en Ecuador solo debió ser pilotado por personal aeronáutico hondureño o, en su defecto, un extranjero que haya convalidado su licencia ante la DGAC.
Si la vigilancia de la Dirección de Aeronáutica no se realizó, las autoridades de la DGAC incurrieron en delitos por omisión.
Como parte del "aerofraude" evidenciado por EL HERALDO también se incluía el hecho de que Aeronáutica Civil permitió que Atlantic Airlines le diera mantenimiento a sus aviones en talleres no certificados.
El "aerofraude"
La DGAC convalidó, a inicios de este año, 39 licencias para técnicos, pilotos y aeromozas venezolanas y peruanas para que trabajaran en un avión de Atlantic Airlines, pero el procedimiento se hizo ilegalmente.
Los extranjeros jamás vinieron la país a realizar los trámites correspondientes, lo que indica que trabajaban ilegalmente para Atlantic Airlines.
Este hecho, conocido como el "aerofraude", fue denunciado por EL HERALDO a finales de julio.
Según una fuente "el personal técnico de la DGAC dictaminó que tanto la emisión de las 39 licencias y el abanderamiento de las dos aeronaves de Atlantic está fuera de ley, pero Seamman desoyó la recomendación tras recibir una llamada de Casa Presidencial ordenándole que concediera de forma inmediata las licencias y el abanderamiento (a los pilotos y aviones venezolanos)" , agregó la fuente.
Luego de que EL HERALDO denunciara el "aerofraude", Guillermo Seamman y Atlantic arreglaron para que las matrículas de los 2 Boeing alquilados a Conviasa cambiaran a matrícula venezolana y así tratar de ocultar el delito.
La documentación en poder de la Fiscalía indica que la petición de que se cambiaran los registros fue una solicitud entre altos funcionarios del gobierno hondureño al venezolano.
"Aparentemente, Conviasa iba a regresar el avión a Atlantic por tener múltiples problemas técnicos, por lo que envió el avión a someterlo a chequeo a Ecuador", detalló la fuente.
Aparentemente, la revisión se iba a realizar en los talleres de la Fuerza Aérea de Ecuador.
Una falla humana habría sido la causa del accidente del Boeing 737-200, de la compañía venezolana Conviasa informaron hoy las autoridades aeronáuticas ecuatorianas, según publicó el diario El Comercio de Ecuador.
Las fuentes indicaron que el aparato se desvió de la ruta cuando realizaba la operación para aterrizar en el aeropuerto de la ciudad de Latacunga (80 km al sur) para ser sometido a un mantenimiento en una industria aeronáutica de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) que funciona allí.
