La aventurera del río

Las condiciones en que vive esta familia son infrahumanas.
ElHeraldo.hn

Honduras

22.10.2008 - Wilfredo Alvarado - wilfredo.alvaradoSPAMFILTER@elheraldo.hn

  comentarios   Imprimir  Enviar


Son las 5:00 de la mañana y Lourdes Erlinda Padilla Martínez ya está puesta en pie. En el refugio en que vive no hay espacio ni siquiera para caminar.

e acaricia su abultado vientre de ocho meses de embarazo y observa a sus dos hijos que duermen plácidamente sobre un pedazo de colchón. En unas horas ellos despertarán y en la cocina que más bien es un barril con tres piedras y una olla vacía, no hay nada para llevarse a la boca.

Se asoma a la puerta y lanza un suspiro... su esperanza está al otro lado del contaminado río Choluteca que esa mañana ha subido su nivel.

Es el peligro contra el hambre de sus hijos, y sin pensarlo dos veces, desafía las inseguras aguas para ir por unos cuantos víveres que le regalan en una iglesia católica de la colonia San José del Pedregal.

Son unos 75 metros de corriente que tiene que atravesar para conseguir el pan de cada día para sus hijos Héctor Armando, de 9 años y Reyna Suyapa, de 4.

Las lluvias que han caído en los últimos días sobre la capital, han incrementado el peligro al que se expone, debido a las constantes crecidas del afluente.

En la mayoría de las ocasiones, lleva consigo a su hija menor para no dejarla sola en casa, exponiéndose a ser arrastrada como le sucedió hace más de una semana que estuvo a punto de perder la vida junto a su pequeña. "La necesidad me obliga a arriesgar la vida todos los días, yo no trabajo y con lo que gana mi esposo no alcanza para poder comer los tres tiempos, mas que todo lo hago por mis hijos", relata Lourdes. Ella no es la única que expone su vida en esas circunstancias, otras mujeres también hacen lo mismo, orilladas por la pobreza y el desempleo que les agobia al igual que miles de hondureños que viven en la miseria.

La aventura

Con los pies descalzos, ella y sus pequeños, realizan un largo recorrido hasta una covacha construida de madera y adobes en la que habitan junto a su compañero de hogar José Santos Osorto, en la marginal colonia Nora Gúnera de Melgar, situada en la ribera del Río Choluteca, al oriente de la colonia Las Brisas.

Su marido es un jornalero que a diario sale a trabajar de ayudante de albañilería para llevar unos pocos lempiras a la vivienda. Ella una ama de casa que se dedica al cuidado de sus hijos y a cuidarse por la criatura que espera.

Debido a su situación económica Lourdes utiliza muy pocas veces el transporte urbano, pues si consigue para el pasaje de ida, el regreso tiene que hacerlo a pie, porque no tiene los tres lempiras con cincuenta centavos para poder pagar al regreso.

Sacrificio

"Los pobres nos vivimos sorteando la vida, esperando porque alguien nos ayude y así vamos pasando... ir al otro lado del río más que miedo nos da alegría porque sabemos que el padre nos da algo para comer", relata.

La provisión consta de una libra de frijoles y arroz, una libra de manteca y una bolsita de salsa. Este es el sustento de la familia de dos a tres días.

Recientemente, mientras cruzaba el rió, Lourdes y sus hijos estuvieron a punto de ser arrastrados por la corriente, "mi hijo mayor se me soltó de la mano, yo iba cargando a la niña, pero él se pudo agrarrar de unas ramas y gracias a Dios nos salvamos... sólo perdimos la comida de ese día...", narra.

Su sufrimiento, no sólo es por falta de dinero y comida. A raíz de las fuertes lluvias que han azotado a la capital se cayó una pared de su pequeño refugio y no encuentran la forma de poder levantarla, porque no cuentan con el dinero necesario para poder comprar los materiales de construcción.

En un aserradero de la colonia San José de la Vega ofrecieron venderle una madera por 1,500 lempiras, "la verdad es que no tenemos como poder comprar unos pedazos de madera para hacer la reparación, así que no se que va a suceder más adelante con nosotros...".

La plática concluye, "ojalá que alguna persona pueda ayudarnos, esa es la esperanza con la que me acuesto y me levanto, pero estoy a punto de dar a luz y no se como vamos a sobrevivir con mis hijos cuando ya no pueda cruzar al otro lado del río."

Compartir     Digg it!   Delicious   Technorati   MyYahoo   Furl  
opciones de texto  « AGRANDAR  ACHICAR » 

  comentarios   Imprimir  Enviar

 
Comentarios: 0
Se el primero en comentar esta noticia
Danos tu comentario, tu opinión es muy importante para nosotros.
Tu comentario
  *Nombre       *E-mail
* = Campos obligatorios

Normas de uso
Esta es la opinión de los internautas, no de ElHeraldo.hn
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes hondureñas o injuriantes.
Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electronico confirmando su publicación.


Galería de Fotos

Lourdes Padilla
Lourdes Padilla

NOTAS RELACIONADAS

» 
Banco Atlántida se suma a lucha contra el hambre y la desnutrición
» 
Un concierto en contra del hambre
» 
Jornada de solidaridad
» 
La pobreza vive en los hogares de Honduras
» 
Se acabó el alimento de los campesinos del sur
» 
15 muertes al día por hambre en el país
» 
Calamidad en el Patuca
» 
Pobreza y exclusión aguardan a deportados
» 
La aventurera del río
» 
EE UU urge a Cuba a liberar presos políticos

   PUBLYNSA S.A. Todos los Derechos Reservados © 2010
++