Nicaragua
.El presidente destituido de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, aclaró que no está conformando un grupo armado.
Fue el mismo Zelaya Rosales quien dijo, desde Nicaragua, que había comenzado a conformar un "ejército popular" y advirtió que en Honduras "viene una violencia generalizada" si no es restituido en el cargo.
La declaración, en la que asegura que no es por medio de la violencia, sino del diálogo que se pueden resolver los problemas, la hizo un día después de que un equipo de reporteros de AFP tomara imágenes de cómo docenas de hombres han comenzado a recibir entrenamiento militar.
Firmes... ¡Media vuelta!, tres pasos a la izquierda, cuatro al frente", gritaba el jefe de pelotón a los "soldados" que se adiestran descalzos en un campo de la fronteriza y montañosa región de Nueva Segovia, en Nicaragua.
Según los dirigentes del grupo asentado en el lugar, los entrenamientos militares se realizan en varios puntos de la frontera entre Nicaragua y Honduras.
Según denuncias del congresista opositor de Nueva Segovia, Carlos Gadea, los hondureños están siendo entrenados de manera clandestina en fincas de la zona, con fondos venezolanos. La versión no ha sido confirmada ni negada por autoridades civiles o militares de Nicaragua.
Zelaya, abandonó de manera repentina la ciudad fronteriza de Ocotal, para preparar en Managua su próximo viaje a México.
Miembros del equipo de seguridad informaron a AFP que Zelaya partió de Ocotal la misma noche del sábado, tras visitar a unos 200 partidarios que han sido vistos por la prensa recluidos en albergues de esta ciudad.
"Con el tableteo de la metralleta lo único que van a lograr es que el pueblo también se arme y no lo queremos hacer", dijo Zelaya a sus seguidores, quienes se han calificado a sí mismos como guerrilleros.
Entre tanto, el movimiento de apoyo en Honduras acordó convocar a nivel nacional una caminata desde distintos puntos del país que comenzará el miércoles y concluirá el 11 de agosto en las dos mayores ciudades de la nación: Tegucigalpa y San Pedro Sula.
