Honduras
.La industria del secuestro ha mostrado un repunte alarmante en los últimos cuatro años en el país.
Prueba de ello es que en los 10 meses transcurridos de 2008 se contabilizan 58 casos y cerca de 35 millones de lempiras pagados por rescate.
Datos oficiales que manejan los cuerpos policiales revelan que en 2005 se registraron cinco secuestros, en 2006 la cifra subió a 16 y en 2007 alcanzó los 42, lo que representa una diferencia de 14 más en comparación con el presente año, sin incluir los que no son denunciados por familiares de los afectados.
De los casos actuales, la policía, a través del Grupo Especial Antisecuestros (Geas), dependencia de la Dirección General de Servicios Especiales de Investigación (DGSEI), únicamente ha rescatado 14 víctimas en allanamientos, mientras que 33 fueron liberados tras el pago de rescates y cinco casos están pendientes de resolver, según la información oficial.
Cinco compatriotas perdieron la vida a manos de sus captores, situación que tiene alarmada a la población, que demanda más seguridad de parte de los cuerpos policiales.
Uno de los casos que mayor impacto han tenido en la población es el de la estudiante universitaria Gracia María Castro, de 18 años, originaria de Marcala, La Paz, quien fue secuestrada por miembros de una banda de malhechores el 17 de agosto pasado y pocos días después su cadáver fue encontrado en un matorral de la comunidad de Milpa Grande, al sur de la capital.
Hasta la fecha, la policía no ha reportado capturaras de sospechosos, por lo que el crimen sigue en la impunidad, igual que muchos más; lo que se conoció es que la familia pagó una fuerte suma de dinero por la prometida liberación.
Secuestradores en prisión
No todos los secuestros han sido realizados con perfección, también las bandas han tenido sus reveses, ya que muchos cayeron en manos de la policía en medio de sus acciones delictivas.
Las estadísticas de la DGSEI indican que las operaciones policiales realizadas de enero a octubre ya dieron como resultado el arresto de por lo menos 38 implicados en secuestros a nivel nacional, quienes fueron puestos a la orden de los tribunales de justicia y enviados a los centros penales.
Mientras tanto, el año pasado cayeron 40 secuestradores, quienes enfrentan largas condenas por sus delitos.
A pesar de las capturas, los altos mandos de la policía consideran que varias bandas siguen operando en el territorio, por lo que les siguen los pasos con el fin de desarticularlas y ponerlas en el sitio donde les corresponde estar: la cárcel.
El artículo 192 del Código Penal establece una pena de 30 años hasta la privación de por vida para quienes ocasionaren la muerte del secuestrado, aún cuando no consiguieren su objetivo.
De 30 a 40 años de privación de libertad si el plagiado muriese con motivo del proceso de rescate.
Si los implicados en el secuestro liberasen a la persona, habiendo cobrado el precio reclamado, se les condenará a 20 ó 30 años de reclusión, aunque se incluyen otros agravantes.
La incidencia de este flagelo ha obligado a los altos mandos de la policía a definir nuevas estrategias de combate y reducción de los índices, por lo que en los últimos días han ejecutado allanamientos que dejaron como resultado la captura de siete sospechosos, cuatro en Juticalpa, dos en la capital y uno en Danlí, El Paraíso.
La DGSEI y la DGIC tienen identificados varios grupos de malhechores que están dedicándose a la actividad ilícita, cuyos integrantes son solo hondureños, según lo confirmó el jefe de la DGSEI, comisionado José Luis Muñoz Licona.
Prófugos de la justicia
La policía realiza una intensa búsqueda del cabecilla de una banda de maleantes identificado como Amílcar Antonio Portillo Martínez, quien se fugó de la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto cuando era director el comisionado Aldo Oliva, quien le otorgó solamente un permiso para salir, pero el presidiario no regresó.
Días después se escapó su compinche Jorge Álex Osorio Arguijo. Los dos cayeron en la colonia Cerro Grande cuando llevaban secuestrado a un ingeniero, sin embargo, permanecieron poco tiempo en prisión.
La policía los considera responsables de participar en la mayor parte de secuestros, sin embargo, no logra dar con su paradero, aunque se han convertido en los más buscados.
Causas del repunte
Para el jefe de la DGSEI José Luis Muñoz Licona, el crecimiento en los índices de secuestros se origina en la reducción de otros delitos como asaltos bancarios, robo de vehículos, robos en gasolineras y a carros repartidores, por lo que se ha declarado una lucha frontal a este flagelo.
Afirmó que ahora los maleantes a no quieren exponerse en asaltos, por eso buscan las formas que consideran más sencillas y fáciles de cubrirse a través de los secuestros, por lo que advirtió que en el momento menos esperado serán capturados y enviados a las cárceles a cumplir largas condenas.
Reveló que con las operaciones ejecutadas por los equipos policiales están fortaleciéndose las unidades antisecuestros y otras dependencias dedicadas al combate de las demás actividades delictivas de las bandas del crimen organizado, con el fin de neutralizarlas.
Prosiguió que en los últimos secuestros las bandas que los ejecutan son nuevas y están integradas por nacionales, por lo que están dedicándose a desarticular las que han venido surgiendo y harán lo procedente para detener a los integrantes.
Las bandas que operaban profesionalmente en el pasado, dijo, casi todas fueron desarticuladas y ahorita nos hemos dedicado a desarticular las que van apareciendo.
“Todo lo nuevo que va surgiendo lo vamos a sacar y que estén seguros (los delincuentes) que más temprano que tarde los vamos a capturar”, apuntó.
En torno a la participación de extranjeros en las organizaciones delincuenciales aseguró que no han detectado una conexión tan fuerte como ocurría con los grupos del pasado que, incluso, se dedicaban a dirigir los secuestros desde los centros penales y “estaban bien organizados a nivel regional, pero en los últimos plagios hemos encontrado muy poca participación, casi nada de extranjeros, han sido netamente nacionales” .
El oficial reiteró que en la actualidad trabajan con empeño para contrarrestar ese delito, para lo cual están capacitando más al personal, y que mandarán otras unidades a capacitarse para reducir las actividades de la delincuencia en todas sus modalidades.
PAGINA 1 de 2 Siguiente »
PAGINA 1 de 2 Siguiente »
