El Paraíso
Viernes 11 de mayo de 2012

Parteras contribuyen a reducir muertes maternas

09:03 pm  - Gissela Rodríguez 

En el primer trimestre del año, el departamento de El Paraíso reportó 155 partos comunitarios. Las mujeres que asisten estos partos son capacitadas por Salud para evitar muertes de embarazadas

Danlí, El Paraíso. ,

Honduras

No son médicos con título, pero ejercen su labor como profesionales. No requieren una sala especial, pues instalan sus consultorios en uno de los cuartos de sus casas.

Son mujeres que reciben el primer aliento de vida de centenares de niños del área rural. Los bebés, aunque ajenos a su relación familiar, son acogidos en sus brazos al llegar al mundo.

Las sensaciones son indescriptibles, pero se quedan en sus corazones, pues no pueden flaquear ya que la vida de la madre y el recién nacido están a su cargo, así describió Mercedes Ávila, de 78 años, su labor de partera.

La señora ha atendido a muchas mujeres al dar a luz durante los últimos 40 años.

En la lista de sus pacientes se encuentran más de 600 mujeres; aunque su labor se ha opacado por la edad que posee, aseguró sentirse satisfecha por la calidad de atención que brindó durante el ejercicio de su labor. La anciana asegura que algunos de los primeros niños que ayudó a que llegaran al mundo en la actualidad son hasta abuelos.

“Yo solo he sido un instrumentos de Dios y la Virgen, ellos son los que hacen el milagro”, manifestó. En el transcurso de los años, de acuerdo con la septuagenaria, le tocó atender partos difíciles, pero el que más recuerda es el de Milagro.

Era un tres de febrero, día de la Virgen de Suyapa, a las 7:00 de la noche, cuando llegó una mujer que iba a dar a luz, recordó.

“La niña nació sin vida. Me salí al patio y la levanté al cielo y le dije a la virgen: madre mía, ayúdame porque esta bebé es mi responsabilidad, y antes de que terminara de orar la niña lloró”, contó Ávila.

 “Por esta razón les pedí a los padres que la llamaran Milagro y así sucedió”, agregó.

Partos comunitarios

En lo que va del año en el departamento de El Paraíso se han reportado 155 partos atendidos por parteras. En 2011 a nivel departamental 415 partos fueron atendidos por parteras.

En la ciudad de Danlí, 16 mujeres ejercen la labor de parteras, de las cuales seis son las que permanecen en constante capacitación, según el personal de Salud.

Sarvia Lanza, jefa de enfermería de la región de salud, dijo que una de las metas de salud pública es lograr que el 100 por ciento de los partos sean asistidos en una unidad de salud.

 “La Secretaría de Salud se ha propuesto en los últimos años que todos los partos sean atendidos en los hospitales o clínicas materno infantil”, manifestó Lanza.

Por esta razón se han abierto tres clínicas materno infantiles en el departamento, ubicadas en los municipios de Trojes y El Paraíso, y en la aldea Santa María.

Según Jorge Bustamante, director de la región de salud, es difícil eliminar los partos comunitarios, pero se trabaja para lograrlo.

“Las parteras han realizado una labor valiosa a través de los años y no podemos desligarlas de inmediato, llevará un proceso”, dijo el entrevistado.

La labor de las parteras en la actualidad se centra en ayudar a captar a las mujeres embarazadas para llevarles el control prenatal y luego enviarlas a los hospitales.

Atención institucional

En el departamento de El Paraíso funcionan 96 centros de salud, de los cuales 26 son Cesamos (centros de salud con médico y odontólogo) y 70 Cesares (centros de salud rural).

En el primer trimestre de 2012 se han atendido 1,578 partos a nivel institucional, de los cuales 1,472 han sucedido en el hospital Gabriela Alvarado y 86 en clínicas materno infantiles.

Lo que no se puede ocultar es que en el departamento se ha logrado reducir las muertes materno infantil en más del 50 por ciento, manifestó Bustamante.

Este año el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la CIM (Confederación Internacional de Matronas) reconocieron la importante labor de las parteras en promover la buena salud y asegurar embarazos y partos sin riesgo en el mundo.

Ricardo Fescina, coordinador del Programa de Salud de la Mujer y de Salud Reproductiva de la Organización Panamericana de Salud (OPS) abogó por promover la figura de las parteras calificadas en América Latina.

El doctor subrayó los conocimientos técnicos, pero también el apoyo emocional que puede proporcionar una partera en las distintas fases del embarazo y en el momento del parto.

Recordó que la labor de las parteras no termina con el nacimiento del bebé, sino que también asesoran a las madres sobre lactancia, planificación familiar y recuperación tras el parto.

Amparo Cocas, durante 16 años de labor, ha atendido a unas 300 mujeres

A paso lento y con precaución, Amparo de Jesús Cocas, de 69 años, desciende desde el sector conocido como La Campaña, Danlí.

 La sexagenaria visitará a Osiris Flores, de 18 años, la última paciente embarazada que está a su cargo. “Una vez al mes o cuando ella me lo pide, vengo a evaluarla. Ella es madre primeriza y es cuidadosa con su embarazo”, explicó la señora.

La joven asegura que desde que supo que estaba embarazada ha acudido al control prenatal con un médico, pero también igual solicita de los servicios de doña Amparo.

La revisión inicia luego de consultarle a la paciente cómo se ha sentido en los últimos días.

La experta en el cuidado de mujeres embarazadas, con solo descubrir el vientre de Osiris le indica que el niño ha crecido. Luego de una revisión táctil, la anciana asegura que todo esta bien y que el bebé nacerá pronto.

“Ya está listo, lo único que quiere este niño es salir del vientre, por eso es que has estado con malestar”, le expresó la partera a Osiris.

La septuagenaria lleva 26 años de dedicarse a esta labor. Se estima que unos 300 partos ha asistido en la comunidad.

La anciana recuerda que la primera mujer a la que ayudó a parir fue su hija.

Desde ese momento, Amparo decidió capacitarse para esta labor.

“Mis dos hijos nacieron en casa, con ayuda de una partera”

Una de las mujeres que fueron asistidas por una partera al momento del alumbramiento de sus dos hijos es Ismayra Bonilla, de 35 años.

Bonilla explicó que ella decidió dar a luz en su casa luego de padecer una experiencia traumática en el hospital de la localidad.

“Cuando estaba embarazada me enfermé de malaria y me tuvieron que internar por varios días, en ese momento fui testigo del maltrato que se daba a los pacientes y preferí tener a mi hijo con partera”, dijo.

La señora aseguró que el haber dado a luz a su primogénito en su vivienda reforzó los lazos maternales con él y su familia, ya que su esposo estuvo presente en el nacimiento del bebé.

La madre de Ismayra fue su propia partera, pero aseguró que aunque su progenitora no la hubiese atendido, ella siempre hubiese buscado a una mujer de la comunidad que prestara este servicio.

“En ese momento tan difícil para una mujer, tener una mano amiga y confiable es muy importante y eso es para cualquier embarazada una partera”, manifestó la entrevistada.

Los niños de la joven madre gozan de buena salud, situación que según su progenitora se debe a que nacieron en un lugar tranquilo, pues fueron recibidos en la casa donde residen.

“Yo le doy gracias a Dios porque no salí de mi casa al momento de dar a luz, además porque estuve rodeada de cariño en ese momento”, concluyó.

Ver más noticias de Regionales

Edición Impresa      17/04/2014

Repunta en el país maquila electrónica

ver la edición en pdf