Resguardo
Jueves 26 de enero de 2012

Crisis ha debilitado seguridad policial en la capital hondureña

11:43 pm  - Redacción 

Luego del escándalo de corrupción en la institución, por la Jefatura Metropolitana número 1 han pasado cuatro titulares. En la cuerda floja están la Policía Comunitaria y Mesas Ciudadanas.

Tegucigalpa,

Honduras

La crisis policial mantiene en la cuerda floja la seguridad ciudadana.

Los cambios de jefes de las diferentes dependencias policiales han alterado el desempeño de las jefaturas encargadas de brindar seguridad a los 1.5 millones de habitantes de la capital.

Y es que, luego de la develación de los actos de corrupción en la institución, por la jefatura Metropolitana número uno, encargada de velar por el orden en el Distrito Central, han pasado cuatro titulares.

El actual jefe, quien no ha sido oficializado en el puesto, es el subcomisionado Ramón Martínez Hernández.

Desde hace dos meses dirige la dependencia que pasa por el momento más crítico y crucial.

Sin oficina propia -porque el espacio que debería ser su sede de operaciones está ocupado por los fiscales que realizan la intervención policial-, caminando de un lado a otro, Martínez Hernández tiene el reto de lavar el rostro de los uniformados azul marino.

"Yo reconozco que esta rotación debilita en todos los aspectos la fuerza policial; en el estado de ánimo de los policías, en las operaciones, porque con cada mando cambia la política de dirección", manifestó.

Sin estar seguro de cuánto tiempo más fungirá como titular, el subcomisionado empieza a armar un rompecabezas enorme al que le faltan diversas piezas que él debe encontrar y rescatar de en medio del manto de la corrupción.

Cruda realidad

 Desde la crisis institucional, en la capital se han visto afectados muchos proyectos de seguridad.

Para el caso, la iniciativa de la Policía Comunitaria, que comenzaba a tomar fuerza, deberá reiniciarse.

Este plan busca involucrar grupos de policías en la resguardo permanente de los habitantes de los barrios y colonias en conjunto con los patronatos.

Otro de los programas que se vieron afectados es el denominado Mesas Ciudadanas, que consiste en la organización de vecinos que mantienen comunicación con la Policía para informar sobre los problemas de sus zonas.

El temor de miles de capitalinos salta a la vista.

Los vecinos de la colonia Miraflores dicen no soportar la ola delictiva que a diario reporta al menos 15 robos.

"Nosotros nos sentimos inseguros a todas horas porque los asaltos están a la orden del día y ni en los policías se puede confiar", señaló "Martha", vecina de la zona.

Actualmente la vida de cada 1,800 capitalinos esta en manos de un solo oficial, cuando las normas internacionales de seguridad dictan que por cada 350 habitantes debe haber un uniformado.

La movilización de este raquítico personal no es una tarea fácil, las unidades son escasas, con 65 patrullas y 60 motocicletas los agentes deben brindar resguardo en unos 1,590 kilómetros cuadrados que conforman su radio de acción.

Una incidencia de 16 muertes violentas y 14 asaltos al día en los puntos de taxis son las muestras de la lucha desigual que libra la policía ante la delincuencia común y organizada.

Plan de acción

 El titular de la Metropolitana dijo que no es ajeno a esta realidad, pero que a pesar de las deficiencias ha empezado a organizar su plan de lucha contra la delincuencia.

Para reforzar los programas, la jefatura policial recibe el apoyo de organismos internacionales que buscan inyectar capital en su reestructuración.

Aseguró que se reforzará la seguridad en los puntos álgidos de la delincuencia, como las colonias La Era, Villa Cristina, Villa Franca, Ulloa, Las Torres, La Pradera, Cerro Grande etapa III, Nueva Capital, El Pedregal, Calpules, La Alemán, San Isidro, entre otras.

"Los patrullajes nocturnos y la vigilancia de las salidas de estas comunidades con horarios rotativos por medio de patrullas motorizadas se van a notar muy pronto", manifestó.

Martínez Hernández asegura que en dos meses la estrategia que ha implementado con buenos resultados es la vigilancia durante el día en los centros comerciales, mercados y sistemas financieros, y por la noche los patrullajes en los barrios marginales.

"A pesar de lo difícil, hemos logrado reducir los delitos comunes en un 50 por ciento y las muertes violentas de 16 diarias a dos o cuatro", detalló.

Reconoció que la intervención policial ha permitido bajar los índices de la delincuencia, pero también ha desestabilizado a los agentes honestos que son señalados por la sociedad como corruptos.

Entre sus retos para levantar el perfil de la entidad están la profesionalización de la policía comunitaria, la formación de jóvenes y niños en la prevención contra las maras y uso de drogas.

Los principales campos de lucha que debe librar la Jefatura Metropolitana son la reducción de los índices de muertes violentas, delitos comunes, un mayor control de armas y cambiar la actitud del policía mejorando su calidad de vida.

En cuatro meses, según las autoridades policiales, se sentirá la presencia de agentes en el Distrito Central.

Ver más noticias

Las noticias más

comentadas

vistas

Edición Impresa      30/05/2012

Banda Osorio acusada de secuestro agravado

ver la edición en pdf