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A cinco días del incendio, locatarios intentan recuperarse
09:53 pm - Nolvia Eguigure
Los locatarios regresan a diario a su centro de trabajo con la esperanza de obtener ayuda. Decenas de ellos han cambiado su actividad comercial por la venta de bolsas de agua
Honduras
Ni las pavorosas llamas lograron apagar su espíritu emprendedor.
El drama que vivieron los locatarios que resultaron afectados por el siniestro que se desató el pasado sábado en los mercados capitalinos es tomado por muchos de ellos como una oportunidad para salir a flote.
Sin embargo, hay quienes a cinco días de la tragedia no salen de su asombro, el trauma y la impotencia.
Xiomara Núñez, una de las locatarias afectadas, relató que no es la primera vez que pierde todo su patrimonio y ni siquiera se habían recuperado del siniestro anterior.
“Hace 2 años perdí la venta de ropa y telas que tenía, me venía recuperando y hoy otra vez lo vuelvo a perder todo. Ya no tengo fuerzas, pero Dios es mi fortaleza y mi todo”, dijo aún consternada la señora.
Núñez detalló que a pesar de la catástrofe que sucedió en los mercados, los centenares de comerciantes han ido guardando los paños de lágrimas y nuevamente se han comprometido con las instituciones bancarias para tramitar nuevos préstamos.
“No están dispuestos a perder la clientela que tienen y aunque la situación es difícil por los momentos, no queda más que vender agua”, indicó.
La lucha diaria
Y es que decenas de comerciantes están a la espera de las ayudas prometidas por el gobierno y la Alcaldía para reactivar sus comercios.
Muchos opinan que el proceso será lento, ya que hay más de 20 mil vendedores afectados en la zona.
Sin embargo, mientras esa ayuda llega, decenas de vendedores han cambiado su actividad comercial para dedicarse a la venta al detalle de alimentos, agua y enseres pequeños.
Los dueños de puestos llegan desde tempranas horas a lo que fue su centro de trabajo para realizar las acciones de limpieza en compañía de las cuadrillas de la comuna.
Ellos están dispuestos a salir adelante, cueste lo que cueste.
“Voluntad nos sobra y vamos a trabajar”
Para muchos de los locatarios, esta no es la primera vez que un incendio les consume su patrimonio familiar.
Aunque en esta ocasión no logró rescatar ni un solo par de zapatos, doña Sandra Lozano, de 45 años, ve a su alrededor y aunque todo está resumido en cenizas, dice que la voluntad le sobra y que va a empezar de nuevo.
En el mercado Colón, donde esta humilde señora tenía su puesto de ropa y calzado, todo quedó bajo los escombros retorcidos.
Y pese a que lamentó las pérdida familiar que le dejó el siniestro, confesó a EL HERALDO que va a adquirir nueva mercadería, aunque sea por docena, para reactivar su actividad comercial.
Solo en su puesto había unos 50 mil lempiras invertidos en productos, asegura.
Pero para Lozano, no hay tiempo que perder. “Hay que seguir adelante. Lo que sí es que requerimos de préstamos blandos o congelamientos de deudas para poder efectuar las compras de nueva mercadería”‚ dijo.
“Solo pido a las autoridades que esta vez sí hagan algo”
Las horas de trabajo de familia quedaron en nada y mucha de la inversión se perdió, más no las ganas de salir adelante.
Así lo expresó ayer Marvin Ortiz, un joven vendedor del mercado Álvarez.
“Solo le pido a las autoridades que esta vez sí hagan algo y que no nos vayan dejar olvidados”, pidió.
Este comerciante había invertido todo su capital en el puesto de ropa que tenía en el Álvarez y hoy no le queda nada, asegura.
“Le debo a los bancos y a las cooperativas. Le pido a Dios que nos ayude a salir de esta situación tan difícil”.
Según contó, desde hace unos meses atrás había comenzado a realizar unas mejoras y ampliación de su local. Todo se perdió y no tiene ni un centavo en los bolsillos para comenzar de nuevo.
Esta situación es el común denominador de decenas de comerciantes de la zona, quienes se encuentran a la espera de ayuda.
El 40 por ciento de los puestos del Álvarez sufrieron daños en su totalidad.
“Los amigos de lo ajeno me dejaron sin nada”
Los disturbios y riñas que se registraron el día del siniestro elevaron las pérdidas a Roberto García.
El comerciante individual del mercado Quinta Avenida relató que los amigos de lo ajeno casi lo dejan sin nada.
“Aparte del fuego que amenazaba con devorar nuestro capital de trabajo, tuvimos que defender nuestras pertenencias de los saqueadores”.
Muchos lucharon por salvar su mercadería que se logró rescatar llevándola a bodegas más seguras, recordó. García, quien fue víctima de los atracos, tuvo el tiempo justo para salvar algo de mercadería en las inmediaciones del mercado.
Contó que lleva una vida dedicado a ser comerciante y que seguirá con su actividad comercial.
“Vender ropa es mi fuente de trabajo, siempre voy a comprar a Panamá, pero ahora quedé en la ruina”, asegura. Las pérdidas fueron elevadas para García y ahora deberá contraer nuevos préstamos para comenzar de nuevo.
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