Solidaridad
Sábado 03 de diciembre de 2011

El rock de los indigentes

11:01 pm  - kelssin Iván Vásquez 

Existe un rayo de esperanza para personas que viven en la extrema pobreza en el submundo capitalino. Ellos son mucho más que un grupo musical.

Tegucigalpa,

Honduras

Herejes o samaritanos. En algunas oportunidades incomprendidos por su manera de vestir, y en otras criticados por sus preferencias musicales.
Así es la historia de un grupo de jóvenes y no tan jóvenes que al profesar el cristianismo optó por ensamblar los estridentes sonidos del rock metalero y la solidaridad con los más necesitados, esto como una muestra de que su fe es más que palabras.

Se abanderaron bajo el nombre de “Metal Mission, el refugio subterráneo”, algo así como la Misión del Metal. Este es un grupo suigéneris respecto a su entorno eclesial, que comparte con los indigentes más que arroz con pollo, marmahón y espaguetis calientes. Ellos llevan el mensaje esperanzador de que se puede superar la condición de pobreza económica y espiritual que los mantienen entre las sombras.

La idea le llegó por analogía a Hermann Naira, fundador de Metal Mission cuando leía notas de farándula en un periódico de El Salvador. La noticia decía que un grupo que efectúa conciertos con grandes bandas de rock en la vecina nación, llevaba alimentos a los más necesitados y útiles escolares. “Por qué nosotros que decimos tener el amor de Dios en nuestros corazones no hacemos lo mismo”, se preguntó.

Se tomó la decisión y en el negocio de comidas rápidas perteneciente a uno de los miembros de Metal Mission, situado en el capitalino barrio Guanacaste se invitó a un grupo de indigentes, enfermos alcohólicos y farmacodependientes para compartirles una comida caliente, un poco de buena música y un mensaje de esperanza para sus vidas. Con satisfacción recordó que en esa primera noche de solidaridad se les repartió a los invitados arroz con pollo y sopas instantáneas. El menú musical estuvo a cargo de cuatro bandas de rock cristiano.  

Necesitados

“La tocada la efectuamos los sábados entre las 8:00 de la noche y la 1:00 de la madrugada del día siguiente. El acercamiento con los desposeídos cubre las primeras dos horas de la actividad y después de las 10 de la noche hasta el final se quedan los metaleros y roqueros”, dijo Naira. Luego les vino la idea de efectuar los denominados ensayos callejeros, en donde un grupo de rock cristiano practica sus canciones y si se equivocan vuelven a iniciar. Sin embargo en la mayoría de los casos, el ensayo se convierte en un verdadero concierto para compartir música y alimentos.

La historia oculta

Tegucigalpa tiene un lado oscuro como el de la luna. Mientras el sol calienta el asfalto del barrio La Bolsa, bajo el puente Guacerique se desarrolla una colonia de indigentes. Es un submundo sin ley u orden en donde conviven casi un centenar de personas entre niños, mujeres, adultos mayores y ancianos. En el barrio La Bolsa de Comayagüela existe una comunidad de indigentes que reside en El Búnker. Así se llama la “pequeña colonia” de las personas que viven bajo el puente de Guacerique dedicados al reciclaje de basura, dijo Naira.

Estas personas, continuó, no disponen de ningún servicio público, sus camas son cartones rociados por la humedad y el lodo que se filtra desde arriba del puente. “Hacemos visitas frecuentes al búnker para compartir el alimento y palabras de esperanza a estas personas”, indicó.

Metal Mission, también desarrolla una reunión semanal durante la noche en el parque Herrera. Un viernes de por medio y después de haber compartido entre los miembros, recorren el Paseo Liquidámbar para entregarles a los indigentes una taza de café y galletas, por cortesía del Instituto Hondureño del Café (Ihcafé). Similar acción efectúan en el hospital Escuela. “Llevamos una palabra de esperanza y consuelo, así como una taza de café a los familiares de los enfermos”, expresó.

Los integrantes de este grupo interactúan en un ambiente de respeto y tolerancia con las “tribus urbanas” representadas por grupos de roqueros de diferentes estirpes, grupos de homosexuales, emos y también indigentes, entre otras. “Les compartimos el mensaje del Eterno de manera individual porque cuando estas personas están en grupo es difícil que reciban la palabra de Dios escrita en la Biblia”, indicó Naira.

Naira tiene un programa de rock cristiano en la 103.1 FM los sábados por la tarde y es el conductor de un programa mañanero en esa emisora.

El liderazgo de Metal Mission asciende a 12 personas y su membresía supera las 40 personas. De manera reciente extendieron esta experiencia en San Pedro Sula, en donde se trabaja en colonias en riesgo social como las situadas en el sector de Rivera Hernández. Además, están en proceso acelerado de fundar Metal Mission en Nicaragua. En ambos casos se trabaja con las personas que viven bajo la línea de la pobreza a los que se les muestra un haz de luz esperanzadora.

Ver más noticias

Las noticias más

comentadas

vistas

Edición Impresa      30/05/2012

Banda Osorio acusada de secuestro agravado

ver la edición en pdf