Fiel a su estilo, Mario Vargas Llosa no se muerde la lengua. El autor peruano advirtió el lunes que la democracia sigue sin consolidarse en la mayor parte de América Latina, durante la presentación de su nuevo libro "Sables y utopías", un compendio de artículos de prensa, cartas y reflexiones sobre su pensamiento político. "Nada indica que la democracia esté para quedarse", expresó Vargas Llosa. "España, por ejemplo, ha dado pasos irreversibles. Es una democracia que ha echado raíces profundas y no va a dar marcha atrás. Eso no existe en Latinoamérica". "En América Latina todo está todavía por definir en la política", resumió el escritor, que explicó que mientras en España la democracia es "irreversible, esto no existe en América Latina, con la excepción de Chile".
"La prueba es que todos los días estamos viendo retrocesos" y, aunque hay "hechos muy positivos", existe "una clara involución desde el punto de vista democrático" en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, ahondó.
LA ACTUALIDAD DE LATINOAMÉRICA. El escritor lamentó que "en los últimos 30 años hay una gran despolitización" de los escritores latinoamericanos a pesar de que la situación política no se ha consolidado.
"Arte y literatura se empobrecen si no reciben constantemente una transfusión viva y actual, sobre todo de la política", advirtió.
El autor de "La ciudad y los perros" presentó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid "Sables y utopías. Visiones de América Latina", que recopila ensayos, crónicas, reportajes, semblanzas y cartas sobre la región publicadas desde los años 60 por el escritor en varios medios.
El libro, que sale simultáneamente en España y América Latina, pretende recorrer la actualidad latinoamericana desde los años 60, explicó Carlos Granés, encargado de seleccionar entre más de 300 artículos del peruano y de prologar el libro.
Pero sobre todo "mostrar la evolución intelectual de Mario", desde sus posiciones de izquierda en su juventud hasta su defensa de las ideas liberales y su "batalla por la libertad", subrayó.
REPASO POR CADA PAÍS. La selección de artículos muestra a un hombre "que no se arredra" y "que no rehúye la controversia" a la hora de criticar a la sociedad, según el periodista Juan Cruz.
Vargas Llosa, de 73 años, hizo gala de que su crítica sigue siendo afilada al hacer un repaso de la actualidad de la región, empezando por "lamentar" el apoyo del gobierno español a la Bolivia del presidente Evo Morales, que se encontraba de visita oficial en España.
Morales "no es un presidente democrático", su gobierno "tiene una clara orientación autoritaria" y "racista", y defender el elemento racista es "explosivo en países como los nuestros", es "una insensatez" y "lleva a la violencia", advirtió.
Mientras en Venezuela el presidente Hugo Chávez es "el titiritero mayor" de la región, las empresas españolas que operan en el país "están amenazadas" y Chávez "va a expropiar a compañías españolas aunque el gobierno de Zapatero sea muy simpático".
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, "es un demagogo", "un populista" que va a causar "una catástrofe económica" con su política, y lo peor es que "hay tantos ecuatorianos dispuestos a suicidarse con él...", lamentó.
Respecto a Colombia, estimó "lamentable" que el presidente Álvaro Uribe aspire a su elección por tercera vez, ya que esto es "tremendamente perjudicial para la democracia", aunque observó que "ha hecho un magnífico gobierno".
Y Perú, donde el presidente Alan García "ha cambiado" y da "garantías a la inversión extranjera", es la "espina que tiene en la garganta Chávez".
Para terminar, el escritor dijo también ver a Cuba "con mucha tristeza" y no habló de la situación en Honduras.
Vargas Llosa, que vive a caballo entre España y Perú, prepara actualmente un libro sobre la República Democrática del Congo.
¿QUIÉN ES VARGAS LLOSA? Escritor peruano. Mario Vargas Llosa pasó su infancia entre Cochabamba (Bolivia) y las ciudades peruanas de Piura y Lima.
A los dieciséis años inició su carrera literaria y periodística con el estreno del drama "La huida del Inca" (1952). Poco después ingresó en la Universidad de San Marcos de Lima, donde cursó estudios de literatura. Viajó a Europa, donde empezó a trabajar en la Radio Televisión Francesa y fue profesor en el Queen Mary College de Londres.
Vargas Llosa publicó su primera obra, "Los jefes" (1959), con veintitrés años apenas, y con la novela "La ciudad y los perros" (1962) se ganó ya un prestigio entre los escritores que por aquel entonces gestaban el inminente «boom» literario iberoamericano. Estableció su residencia primero en París y luego en Londres (1867), de donde se trasladó a Washington y Puerto Rico.
Su madurez literaria llegó con "La casa verde" (1966), verdadera exhibición de virtuosismo literario, cuya prosa integra abundantes elementos experimentales, tales como la mezcla de diálogo y descripción y la combinación de acciones y tiempos diversos, recursos que empleó también en parte en "Los cachorros" (1967) y en "Conversación en la catedral" (1969), áspero retrato de la dictadura peruana de Manuel Odría.
VIDA POLÍTICA. En la década de 1980, Vargas Llosa se volvió políticamente activo y causó sorpresa por sus posiciones liberales de derecha, ya que la intelectualidad de la época se caracterizaba por su perfil izquierdista.
En 1983 fue nombrado por el entonces Presidente del Perú, Fernando Belaúnde Terry, presidente de la Comisión Investigadora del Caso Uchuraccay, cuya misión era aclarar el asesinato de ocho periodistas que habían viajado a la aldea para investigar anteriores masacres en Huaychao, en las que sospechaban que podían estar involucrados elementos de las Fuerzas Armadas del Perú. Pese a que la comisión presidida por Llosa exculpaba a los militares, más tarde se demostraría su implicación en los asesinatos y algunos, como el general Clemente Noel Morán, fueron procesados y condenados a varios años de cárcel.
En 1987, ante los intentos del gobierno aprista de Alan García de nacionalizar la banca peruana, Vargas Llosa se perfiló como líder político, encabezando la protesta contra esa acción. Inició su carrera política y se presentó como candidato a la presidencia del Perú en 1990.
Durante gran parte de la campaña electoral fue el candidato favorito. Sin embargo, el súbito crecimiento de la popularidad de Alberto Fujimori, quien hasta 15 días antes de la elección aparecía con menos del 10% de las preferencias, forzó una segunda vuelta electoral en la cual Vargas Llosa fue derrotado.
Después de las elecciones se instaló en Madrid. El gobierno español le concedió la nacionalidad española en 1993, sin que tuviera que renunciar a la peruana, por lo que mantiene ambas. Es miembro de la Real Academia Española.
Vargas Llosa calificó en 1990 como la dictadura perfecta al sistema político mexicano, con el neoliberal Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) en la presidencia de México, dado en el contexto de más de seis décadas de predominancia del PRI en el gobierno, lo que le valió a Vargas Llosa tener que salir rápidamente de México para evitar un problema político.
En años recientes ha evolucionado políticamente a posturas ideológicas más liberales y mantiene vínculos con importantes ex dirigentes de la derecha de varios países como José María Aznar (ex jefe del gobierno español), Francisco Flores (ex presidente de la República del Salvador) o Václav Havel (ex presidente de la República Checa).
El 29 de septiembre de 2007 participó, con gran sorpresa social por sus anteriores contactos políticos, en el acto de presentación del partido Unión, Progreso y Democracia, prestando públicamente su apoyo a dicho partido.
