De las crudas salas de la morgue del hospital Escuela, Bélgica Suárez se mueve fríamente entre la línea que divide estos dos mundos: la vida y la muerte, atravesando el camino más sórdido pero persiguiendo el sueño de alcanzar el Miss Universo.
¿Cómo iniciaste dentro de la medicina especializándote en técnico forense?
Estudiaba en la UNAH la carrera de Ciencias Médicas, donde obtuve una beca para estudiar en Cuba. Tuve la opción de elegir. Me gusta la medicina forense desde los 13 y 14 años. Mi experiencia fue en realidad una de las más lindas de mi vida. Aprendí mucho en cuanto a mi formación intelectual tanto como humana; crecí en ambos aspectos.
¿Cómo manejas el contraste de llevar una vida, obteniendo experiencias de dos mundos tan extremos?
La naturaleza tiende al equilibrio. El trabajar en instalaciones con sábanas ensangrentadas, ha dado paso a visiones más sutiles que amplían el sentido político y social de mis acciones. Formando el concepto de lo que somos y nos hace ser, es nuestra alma, espíritu y conocimiento.
¿Cómo ves la contradicción del mundo de los concursos de belleza y tu trabajo?
De la belleza a mi trabajo hay un gran extremo. Todo trabajo es bello de acuerdo al concepto que tenga el individuo que lo desempeñe. Y profesionalmente el mío me encanta... no es más que la realidad, que cada día se hace más triste al ver como nos destruimos unos a los otros.
¿Qué sientes al “maquillar” la muerte?
Maquillar la muerte… muchos dicen que he perdido la sensibilidad, pero al estar haciéndolo me reflejo en ello, y trato de mejorar mi calidad de ser humano… y profesionalmente dar lo mejor de mí, no es más que parte de la vida.
¿Qué crees que es lo más bello de la vida?
Vivir a plenitud disfrutando de tu familia, amigos, apreciando y aprendiendo lo maravilloso que es tenerla.
¿Qué sentirías si llegaras a ser la representante de Honduras en Miss Universo?
Si Dios me diese la oportunidad… me sentiría feliz, sería un honor. Quiero ser portavoz de las maravillas naturales, culturales, arqueológicas y tradicionales que posee mi bella Honduras.
¿Cómo logras complementar la medicina con el certamen de belleza? ¿Cómo te organizas?
Pues hasta ahora basta organización… me he dado un espacio en cuanto a la medicina para fortalecer mi profesión y como modelo; para prepararme mejor y lograr ganar, salir y sacar a mi país adelante en el campo. Hay que aprovechar al máximo las oportunidades que te da la vida.
¿De qué forma crees que ayudarás al país si ganas el certamen?
Sacando ese corazón de luchador que tenemos todos los hondureños, y demostrando las bondades de mi gente y el paraíso que tenemos por patrimonio cultural.
¿Qué harías por el país?
Ser portavoz de lo maravillosos que somos, de las necesidades que tenemos... Realmente son tantas las cosas que me gustaría hacer, aunque la realidad política, social, económica y cultural cada día es más pobre humanamente, pero me enfocaría en obtener apoyo para mejorar la calidad de vida.
¿De qué forma te destacarías en la coronación durante el certamen de belleza?
Expresando esa confianza, experiencia que tengo y mucho deseo de sacar a mi país adelante, frente al jurado y mi pueblo catracho entero.
¿Qué crees que es lo primordial en una mujer?
Seguridad, respeto, amor propio, humildad, firmeza, bondad, gratitud, solidaridad y sobretodo humanidad.
