Honduras
.La Secretaría de Finanzas acreditó a la Pagaduría Especial del Congreso Nacional una transferencia de 34 millones de lempiras para cubrir gastos operativos como el pago de salarios a los diputados y a empleados de ese poder del Estado.
La transferencia se hizo efectiva a raíz de las presiones que los diputados hicieron, amenazando hasta con interpelar al Tesorero General de la República por atrasar dichas obligaciones presupuestarias.
Según el presidente del CN, Roberto Micheletti, la Secretaría de Finanzas dejó de ejecutar los pagos al Congreso desde el mes de mayo, adeudando 45.5 millones.
La Directiva del CN, incluso, consideró la posibilidad de adquirir un préstamo de la banca privada para cumplir con las obligaciones de pago.
La ministra de Finanzas, Rebeca Santos, atribuyó el atraso a la merma que se registró en la captación de ingresos durante mayo y dijo que el Estado ha tenido que recurrir al financiamiento externo para el pago de las obligaciones.
Lo que no explicó Santos es cómo el gobierno sí tiene recursos abundantes para derrocharlos en el proyecto ilegal denominado cuarta urna.
Según Adolfo Facussé, presidente de la Andi, para esta consulta ilegal se tiene previsto gastar 90 millones, de los cuales, ya se gastaron 40 millones.
Los diputados al Congreso nunca estuvieron de acuerdo con que el CN pidiera prestado, en virtud de que los bancos cobran intereses “y no tiene sentido pagar intereses si en el presupuesto de la República tiene requerimientos fiscales”, según dijo el congresista Marvin Ponce.
El parlamentario reiteró que no cree que los bancos estén dispuestos a prestar para el Congreso Nacional, aún cuando haya seguridad que les van pagar, porque el Legislativo no tiene los soportes legales.
