Honduras
.Los padres de familia han logrado debilitar los llamados a paro de la dirigencia magisterial en el sistema educativo.
Varios padres y madres de familia se concentraron ayer en diferentes centros de enseñanza para proteger a alumnos y maestros ante las amenazas de desalojo de los dirigentes magisteriales que decidieron paralizar las clases los días jueves y viernes en apoyo a Manuel Zelaya.
En la escuela Lempira de Comayagüela, una veintena de padres y madres de familia resguardaban ayer el acceso al centro educativo tras haber roto los candados para permitir el desarrollo normal de las clases.
“Aquí hay clases normales porque nosotros abrimos la escuela y estamos cuidando a los niños y a los maestros”, dijeron los padres de familia.
En centros como la escuela José Pineda Gómez y la República de Nicaragua, también varios padres de familia y maestros acordaron no interrumpir las clases, pese a los llamados de la dirigencia magisterial.
Según reportes de la Secretaría de Educación, el llamado a paro no se acató en su totalidad en primaria y media.
La dirigencia magisterial definió la semana anterior permanecer en las aulas de clases los días lunes, martes y miércoles, y salir a las calles a protestar los días jueves, viernes, sábado y domingo.
Los padres de familia cuestionan que hay maestros que se quedan en sus casas o salen de vacaciones al interior del país en vez de asistir a las aulas de clases.
