Honduras
.Este miércoles llegaron 55 hondureños deportados de los Estados unidos a la terminal aérea de Toncontín, en Tegucigalpa.
Muchos de los repatriados regresarán a sus hogares, renunciando a sus intenciones de cruzar de nuevo la frontera mexicana, pero otros no desisten y deciden volver de nuevo para seguir el “sueño americano”.
“Ya tengo el dinero para regresar”, fueron las palabras de uno de los compatriotas deportados, que a minutos de haber llegado a Honduras se alista para emprender el viaje de regreso a Estados Unidos.
La policía de Estados Unidos “nos agarra por nada, pero me voy a volver pa' trás”, reiteró con emoción.
Centenares de hondureños realizan la peregrinación por la ruta que está llena de peligros, como asaltos, secuestros y asesinatos por parte de pandilleros y grupos criminales como los Zetas.
Edith Zavala, secretaria Ejecutiva del Foro Nacional para las Migraciones en Honduras (Fonamih), afirmó que “los hondureños son los que están siendo más afectados por el grupo de los Zetas”.
La organización criminal además está reclutando connacionales.
El pasado 24 de febrero la policía mexicana capturó a dos hondureños que formaban parte de las filas de los Zetas.
Otros corren con peor suerte y pierden su vida en el intento.
El estado de Veracruz, en México, se ha convertido en un paso de muerte para decenas de hondureños que buscan llegar a Estados Unidos.
La cónsul de Honduras en ese estado, María Luisa Vallecillo, manifestó sentirse preocupada por la alta incidencia de fallecimientos de catrachos, la mayoría de ellos a causa de accidentes en los trenes.
Las autoridades nacionales recomiendan no hacer estos viajes por los riesgos que representan. Sin embargo, estos avisos son ignorados y el éxodo continúa.