• Este es uno de los asentamientos arqueológicos más grandes, ubicado en Las Crucitas de Aner, Olancho. La tecnología ha demostrado que los montículos no son formaciones naturales sino que se trata de antiguas plazas.(Foto: Fredy Rodríguez)

    Este es uno de los asentamientos arqueológicos más grandes, ubicado en Las Crucitas de Aner, Olancho. La tecnología ha demostrado que los montículos no son formaciones naturales sino que se trata de antiguas plazas.(Foto: Fredy Rodríguez)

  • EL HERALDO se internó en la densa selva de La Mosquitia, escenario de un mito que sobrevivió a los siglos.(Foto: Fredy Rodríguez)

    EL HERALDO se internó en la densa selva de La Mosquitia, escenario de un mito que sobrevivió a los siglos.(Foto: Fredy Rodríguez)

  • Enormes rocas de río sirvieron de base para construcciones que se atribuyen a los antiguos pobladores de habla de origen chibcha.(Foto: Fredy Rodríguez)

    Enormes rocas de río sirvieron de base para construcciones que se atribuyen a los antiguos pobladores de habla de origen chibcha.(Foto: Fredy Rodríguez)

  • La espesa vegetación ha protegido los vestigios del paso del tiempo.(Foto: Fredy Rodríguez)

    La espesa vegetación ha protegido los vestigios del paso del tiempo.(Foto: Fredy Rodríguez)

  • El arqueólogo Christopher Begley muestra al periodista de EL HERALDO los montículos del asentamiento de Las Crucitas de Aner.(Foto: Fredy Rodríguez)

    El arqueólogo Christopher Begley muestra al periodista de EL HERALDO los montículos del asentamiento de Las Crucitas de Aner.(Foto: Fredy Rodríguez)

  • Los vestigios de antiguos asentamientos pertenecen a los ancestros de los pech, que habitaron La Mosquitia entre 800 y 1,400 años atrás.(Foto: Fredy Rodríguez)

    Los vestigios de antiguos asentamientos pertenecen a los ancestros de los pech, que habitaron La Mosquitia entre 800 y 1,400 años atrás.(Foto: Fredy Rodríguez)

  • No se trata de piedras dejadas al azar. En realidad son los guijarros que sirvieron de base a edificaciones con materiales perecederos hace cientos de años.(Foto: Fredy Rodríguez)

    No se trata de piedras dejadas al azar. En realidad son los guijarros que sirvieron de base a edificaciones con materiales perecederos hace cientos de años.(Foto: Fredy Rodríguez)

  • Aunque parecen formaciones naturales, los montículos que se aprecian en la imagen son estructuras de antiguas edificaciones en Las Crucitas de Aner, en Olancho.(Foto: Fredy Rodríguez)

    Aunque parecen formaciones naturales, los montículos que se aprecian en la imagen son estructuras de antiguas edificaciones en Las Crucitas de Aner, en Olancho.(Foto: Fredy Rodríguez)

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