Honduras
.El Tribunal Supremo Electoral (TSE), dice contar con un plan estratégico para enfrentar el “terror psicológico” que se ha montado alrededor de las elecciones.
Este plan está coordinado con las autoridades del Ministerio Público, Fuerzas Armadas y la misma Policía, que están a plena disposición del ente colegiado para evitar cualquier intento de boicot de los comicios.
La estrategia incluye extremas medidas de seguridad durante la ruta que transitarán los camiones militares llevando el material electoral a los centros de votación. Cualquier intento de boicot será inmediatamente denunciado ante la Fiscalía, que hará los requerimientos por delito electoral penado, según la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas, con una reclusión de cuatro a seis años.
Donde el TSE reconoce que tendrá dificultades será en la recopilación de pruebas porque generalmente los delincuentes ejecutan la acción y se esconden. “La delincuencia tira la piedra y esconde la cara. Y eso es algo que nosotros de alguna manera vamos a tener que aprender a leer”, dijo el magistrado Enrique Ortez Sequeira.
La Policía, y las mismas Fuerzas Armadas, tienen instrucciones precisas de aprehender a cualquier sospechoso de pretender poner trabas al torneo cívico, el octavo tras el retorno constitucional y el más polémico de la historia.
Un acto de antipatriotismo
Para Ortez Sequeira, intentar boicotear las elecciones “es un acto de antipatriotismo”, es no querer reconocer que con el acto electoral el pueblo tendrá esperanzas de vivir “en paz y tranquilidad”.
Quien no quiere el desarrollo normal de las elecciones aspira a que el pueblo siga en crisis, dijo el magistrado.
Parte de la denominada resistencia considera que ir a elecciones es legitimar lo ocurrido el 28 de junio.
Mientras, el depuesto presidente Zelaya ha anunciado una impugnación del proceso. Sobre el particular, “cualquiera que hable, y hablo del presidente, del ex presidente, de los ex diputados y de quien sea, que no quieren que nuestro país vaya a un proceso electoral para vivir en paz y tranquilidad, además de ser un traidor a la Patria, es una persona que no quiere a Honduras”, refirió Ortez Sequeira.
“No tenemos los mecanismos tecnológicos para poderlos desmantelar”, dijo.
