Honduras
.A la primera ciudadana escogida para ejercer el sufragio a nivel nacional, doña Marieta Castellanos, le temblaban las manos cuando ponía las marcas sobre la papeleta electoral, pues nunca había estado rodeada de tantas cámaras de televisión, fotógrafos y periodistas.
En torno a la validez del voto se generó un debate porque lo introdujo en la urna sin que los delegados de las mesas lo hubieran sellado como ratificado, lo que ipso facto lo dejaba anulado.
Marieta, quien votó en el instituto Jesús Milla Selva, se llevó las manos a la cabeza una y otra vez y por poco las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas.
Minutos antes, el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Augusto Aguilar, en el marco de una ceremonia oficial, había expresado: "empieza la votación".
El acto se realizó en cadena nacional de radio y televisión en presencia de los otros dos magistrados, Jacobo Hernández Cruz y Saúl Escobar, así como de observadores internacionales y nacionales.
Mientras esto ocurría, en el interior del país comenzaban a instalarse las 19,880 mesas electorales receptoras listas para recibir el voto de la ciudadanía.
Aguilar hizo una exposición sobre las innovaciones que caracterizan el proceso: urnas transparentes por los cuatro lados, tinta indeleble de calidad, escrutinio público, censo con fotografía y transmisión oportuna de resultados preliminares. El magistrado presidente expresó su deseo porque la elección "sea una verdadera fiesta cívica, que los resultados reflejen fielmente la voluntad de los militantes de los dos partidos participantes".
Invitó a la ciudadanía a acudir a las urnas pensando en que esta es una "actividad patriótica" en la que predomine la paz y la "voluntad soberana del pueblo". Algunos observadores expresaron su complacencia por la forma en que se estaba desarrollando el proceso que culminó a las cinco de la tarde por resolución del TSE. También se prolongó hasta las siete de la noche la prohibición para dar a conocer resultados a boca de urna.
