Honduras
.El presidente destituido, Manuel Zelaya, cumple el sábado dos meses refugiado en la embajada de Brasil desde que regresó al país, mientras el mandatario interino Roberto Micheletti, confirmó su retirada temporal del poder entre el 25 de noviembre al 2 de diciembre por las elecciones.
Y es precisamente, el 2 de diciembre, cuando el Congreso --de 128 diputados de cinco partidos--, debe resolver también sobre el punto 5 del Acuerdo Tegucigalpa/San José del 30 de octubre, sobre si restituye a Zelaya en el poder, del que fue retirado por violar la Constitución de Honduras.
Entre tanto Zelaya permanecerá en la embajada desde donde se refugia desde que regresó clandestino a Honduras el 21 de septiembre.
"No hay ningún plan distinto a mantenerse en la embajada de Brasil, creo que al menos hasta que pasen las elecciones estará aquí en la embajada, como símbolo", declaró en fecha reciente a la AFP su asesor Carlos Eduardo Reina, vía telefónica.
Tampoco se ha hablado "hasta ahora, en ningún momento, de asilo político", dijo Reina.
De 300 personas que entraron con Zelaya en la embajada pese a la represión con bombas lacrimógenas y chorros de agua de tanquetas antimotines, ahora sólo queda una veintena de partidarios, incluyendo a sus asesores.
El líder religioso que fortalecía la parte espiritual del grupo, Andrés Tamayo, tuvo que abandonar no sólo el edificio sino que regresó a su país, El Salvador, debido a que las autoridades cancelaron su carta de naturalización por instar al boicot electoral.
Tras la negativa de restituirlo en el poder, la batalla de Zelaya se ha centrado en impedir la realización de las elecciones generales del 29 de noviembre.
Por su parte, Roberto Micheletti las mantiene como una forma de pasar página, pese a que Zelaya ha manifestado que las impugnará.
La clave del éxito de este pulso que mantienen Micheletti y Zelaya, ambos de la misma formación, el Partido Liberal (PL), será la participación en estos comicios en que se elegirá al futuro presidente y se renovará el Congreso y las Alcaldías.
La denominada Resistencia ha llamado a boicotear unas elecciones que considera "ilegítimas", después del desgastante pero infructuoso esfuerzo, hasta ahora, por la restitución del gobernante, en particular a raíz del vuelco de Estados Unidos que ha anunciado que reconocerá los comicios si son "limpios y transparentes".
Micheletti anunció que se retira temporalmente del poder, del 25 de noviembre al 2 de diciembre, tras consultar a diferentes sectores de la sociedad.
La decisión fue muy criticada por Zelaya, quien denunció que con ello pretende "legitimar y blanquear el golpe de Estado y ocultar la verdad y los crímenes cometidos contra el pueblo, la Constitución y la democracia".
Estados Unidos por lo contrario expresó su "satisfacción" de que Micheletti "se tome una licencia".
La Organización de Estados Americanos (OEA), que reconoce a Zelaya como gobernante y ha desacreditado las elecciones, definirá este lunes una posición común frente a los comicios.
