Probablemente nos hemos preguntado con frecuencia lo que podrÃamos hacer para que nuestro costo por energÃa consumida disminuya el próximo mes.
¿Cómo puedo generar eficiencia en mi consumo diario? Y ¿cómo puedo a la vez contribuir para reducir la contaminación ambiental?
Por suerte, contamos con una serie de opciones para responder a estas preguntas: Podemos empezar por darle un uso adecuado a nuestros electrodomésticos en el hogar, algunos de los cuales consumen más energÃa eléctrica que otros. La estufa y la plancha, por ejemplo, son aparatos de los que podemos aprovechar su calor residual apagándolos antes de terminar de usarlos. La ducha, otro de los grandes consumidores, podemos utilizarla en los dÃas frÃos y al hacerlo abrir el grifo por tiempos cortos y cuando sea necesario; otra opción es utilizar de preferencia lámparas de bajo consumo energético que además de significar un ahorro, porque duran hasta 10 veces más y consumen menos energÃa, nos brindan un nivel de iluminación, que es el adecuado para nuestra vista.
Estas recomendaciones son solo algunas de las que podemos seguir para evitar la contaminación ambiental y el encarecimiento de las tarifas.
Pero hay una opción que a mi parecer es mucho más interesante y novedosa: el uso de la energÃa solar fotovoltaica: ¿por qué no aprovechar un recurso tan inagotable y eficiente como el sol para generar nuestra propia electricidad?
Este tipo de energÃa es moderna, duradera, silenciosa y lo mejor de todo es que no contamina el ambiente. Pero, ¿en qué consiste? Un panel solar instalado en nuestra casa absorbe la energÃa proveniente del sol, misma que es almacenada en un banco de baterÃas, de manera que puede ser suministrada a los aparatos eléctricos en el hogar durante el dÃa y la noche, asà como en dÃas nublados. Un solo panel solar es suficiente para nuestras necesidades básicas, complementando las demás con el consumo de la energÃa eléctrica convencional, pero si nuestra opción solar precisa más energÃa, basta con añadir uno o varios paneles y baterÃas extra a nuestro sistema.
La energÃa solar fotovoltaica es una opción limpia y segura, que muchas familias han optado por utilizar reemplazando la energÃa convencional y aunque está muy enfocada para su utilización en la electrificación rural, especialmente en aquellos lugares donde la red eléctrica no llega a los hogares, esta novedosa tecnologÃa puede iluminar desde una pequeña habitación hasta un gran edificio, asà como emplearla en el bombeo de agua y electrificación de cercos en el campo como en la ciudad.
Los costos que implica la utilización de la energÃa fotovoltaica son un poco elevados, pero la inversión se hace una vez y el ahorro es perdurable, no tenemos que estar pendientes de pagar mes a mes nuestra factura y no corremos el riesgo de que nos suspendan el servicio por falta de pago.
El beneficio que nos ofrece un recurso natural tan valioso como el sol es incalculable, no solo para nuestro bolsillo; contribuimos además a reducir el consumo de combustibles fósiles, que tanto daño le hacen a nuestro medio ambiente.
Tomemos conciencia sobre la importancia que tienen las energÃas renovables en la vida cotidiana y hagamos una inversión que nos durará años y nos generará utilidades, que aunque por una parte son intangibles, podemos disfrutarlas y nos hará a la vez, sentirnos parte del desarrollo de nuestro paÃs.