El ex presidente Zelaya y sus cercanos colaboradores no pueden ni deben volver al poder por una raz贸n muy sencilla: 茅l era un presidente que no trabajaba para nosotros sino que para los intereses de potencias extranjeras.
Las pruebas de esto saltan a la vista. Sus reuniones son con el grupo chavista, se desplaza en aviones privados que pertenecen al gobierno de Ch谩vez, su discurso es eminentemente izquierdista, sus mayores defensores son los comunistas de Latinoam茅rica. Los asesores de las pol铆ticas presidenciales que frecuentemente ven铆an a Honduras eran venezolanos, cubanos y nicarag眉enses.
Ese no es el presidente por el cual votamos los hondure帽os. Nosotros elegimos a un presidente propuesto por un partido conservador y con un discurso y propuestas conservadoras. Al menos eso fue lo que 茅l exterioriz贸 en su campa帽a presidencial
El "Mel" Zelaya de hoy no es la persona conservadora pol铆ticamente de hace 4 a帽os. El de hoy es un izquierdista furibundo que arremete verbalmente contra todo lo que huele a capitalismo y a libre empresa, es un demagogo irresponsable que pretende defender a los pobres ech谩ndolos a pelear contra los ricos. Es un presidente que en vez de unir al pueblo para buscar beneficios comunes, lo trata de dividir para buscar su beneficio personal.
Sus decretos populistas pretenden enga帽ar al pueblo humilde haci茅ndoles creer que 茅l eliminar谩 la pobreza con decretos. Eso no es cierto. La pobreza no se elimina con decretos presidenciales ni con consultas o plebiscitos.
La pobreza se elimina propiciando masivamente las nuevas fuentes de trabajo y este se帽or, todo lo contrario, ha puesto en riesgo (con su verborrea antiestadounidense) la estabilidad de trabajo que tiene un mill贸n de hondure帽os en el pa铆s del norte. 驴Se imaginan el desastre social que ocurrir铆a en Honduras si Estados Unidos devolviera a Honduras a todos esos indocumentados?
Por un lado, habla de defender a los pobres y por otro lado ataca verbalmente al pa铆s que le da trabajo a un mill贸n de nuestros pobres.
Que l谩stima que en Honduras todav铆a haya muchos ingenuos de coraz贸n que crean que el Sr. Zelaya quer铆a ayudarle a los pobres, pero el mundo es as铆. La cadena alimenticia exige que para que exista un lobo tienen que haber un mont贸n de ovejas.
Es m谩s que obvio que el Sr. Zelaya trabaja para Ch谩vez y no para el pueblo hondure帽o. Solo un ni帽o inocente no podr铆a observar esta sucia relaci贸n tan notoria
Creo que mientras se siga discutiendo en plano internacional acerca de la legalidad o no del golpe de Estado se sigue perdiendo de vista lo m谩s importante de este problema. Y es que el Sr. Zelaya se le depuso no tanto por corrupto ni por buscar la reelecci贸n, sino que por haberse convertido en un esp铆a a sueldo de los intereses de otros pa铆ses y eso simplemente es inaceptable, innegociable, innombrable e indefendible
La conspiraci贸n contra la propia patria y el espionaje a favor de intereses extranjeros son delitos graves y universalmente comprendidos. Nuestro grave problema de comunicaci贸n con los observadores extranjeros radica en que nos hemos enfocado en lo que nosotros pensamos que es correcto. Deber铆amos mas bien tratar de meternos en la forma de pensar de los observadores internacionales. La reelecci贸n presidencial que para nosotros es un grav铆simo e innombrable delito en muchos otros pa铆ses (incluyendo Estados Unidos y Costa Rica) no lo es. Incluso en los EUA la reelecci贸n del presidente es muy bien vista y es casi una tradici贸n pol铆tica.
Lo que en el exterior si se percibe como muy grave es echar por la fuerza a un presidente electo democr谩ticamente. Por esa raz贸n los extranjeros est谩n, temporalmente, del lado de Zelaya. Ellos miran un espejismo, miran a un pobre presidente v铆ctima de un injustificado golpe armado. Y todo a causa de su propio capricho de pretender la reelecci贸n y de convocar a un inocente plebiscito.
Lo que no miran los extranjeros es el inmenso fraude electoral a trav茅s del cual Zelaya pretend铆a anular y usurpar a los otros dos poderes del Estado para poder as铆 cambiar la Constituci贸n hondure帽a al antojo de su jefe Ch谩vez.
Es solo el cinismo y absoluta falta de moralidad lo que permite al grupo de "Mel" Zelaya sentarse en una mesa de negociaciones y pretender regresar a Honduras aunque est谩n muy conscientes de que han conspirado durante cuatro a帽os para entregar a todos sus hermanos hondure帽os a las garras de una dictadura comunista.
Los delincuentes comunes por lo menos tienen el sentido de la verg眉enza, estos no la tienen.
El derrocamiento de Zelaya no es un golpe de Estado es un desesperado acto de defensa propia para poder seguir viviendo en libertad y no ser parte de las dictaduras comunistas que se disfrazan de democracias
Una y mil gracias a las personas que tuvieron la valent铆a para sacar del poder a estos sinverg眉enzas. La historia les har谩 justicia.
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