Cuba
.El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, condenó ayer el "absurdo" embargo de Estados Unidos contra Cuba y abogó por una mayor integración de América Latina para enfrentar el impacto de la crisis económica internacional.
"Admiramos y respetamos a Cuba" y "hemos condenado, igual que ustedes, ese bloqueo absurdo y terrible contra el pueblo cubano", señaló Zelaya, en referencia al embargo que Washington aplica contra la isla desde 1962.
El gobernante hondureño defendió la integración regional ante la crisis y calificó de "hecho sin precedentes" la incorporación de su país a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), al presentar una ponencia en el XI Encuentro Internacional sobre Globalización y Problemas del Desarrollo.
"Los países de la región, integrados y formando nuevos ejes de construcción productiva, con intenciones de complementariedad horizontal, donde funcionen capacidades estructurales y una nueva dinámica de acción, podrán buscar respuestas alternativas", dijo Zelaya, ante los 1.500 invitados de 46 países que participan en el foro.
Respecto al ALBA, un proyecto de integración que forman Cuba, Venezuela, Bolivia y Dominica, destacó que, "al contrario" de "las permanentes asociacones de libre comercio que firman" los países latinoamericanos, significa "un tratado de solidaridad continental".
"No podemos continuar apoyando una globalización de la inequidad, de la violencia, que promueve una cultura de la muerte, en vez de promover la paz (...) y la cultura de la vida y de la esperanza", afirmó.
Zelaya, quien llegó el lunes a Cuba, dictará hoy una conferencia magistral en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, y se reunirá con el presidente Raúl Castro, según la prensa local.
El presidente hondureño, quien coincide en Cuba con su homólogo dominicano Leonel Fernández, es el octavo mandatario latinoamericano en visitar la isla en los últimos dos meses, después de los de Panamá, Ecuador, Argentina, Chile, Guatemala y Venezuela.
Todos los mandatarios que han visitado la isla este año reclamaron el fin del embargo, a tono con la condena unánime adoptada en la Cumbre de América Latina en diciembre en Brasil.
